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Tenerife, un referente nacional en la reutilización de agua regenerada

Miércoles, 28 Enero, 2026

La reutilización de agua regenerada en España se está convirtiendo en una práctica cada vez más extendida. El agua producto, procedente de las depuradoras existentes, es un recurso que debe ser aprovechado para diversos usos si no queremos que acabe en el medio receptor como el mar, ríos o lagos.

Conceptualmente, el “agua regenerada†es un agua residual urbana o industrial, que ha sido depurada con un tratamiento adecuado y que, posteriormente, se le ha aplicado un tratamiento terciario para mejorar su calidad y hacerla apta para el uso posterior que se requiera, siempre acorde a las exigencias de la normativa vigente.

Reutilizar el agua depurada procedente de las depuradoras tiene un doble valor. Aparte de la mejora del Medio Ambiente y de la salud, ofrece también beneficios de tipo económico al reutilizarse en diferentes sectores. Asimismo, los ingresos adicionales que puede generar la reutilización contribuyen a paliar los gastos de explotación y de mantenimiento de los servicios públicos de aguas.

Por lo tanto, al agua residual debe considerársela como un recurso en lugar de un residuo, ya que su transformación y tratamiento la convierten en un bien de gran disponibilidad.

Este es uno de los principios fundamentales de la Economía Circular, que es un sistema cuyo objetivo consiste en minimizar los residuos y aprovechar al máximo los recursos. El continuo crecimiento de las ciudades obliga a adoptar estrategias en esta dirección que minimicen el consumo de materias primas y que propicien su reciclaje y su reutilización.

La reutilización de agua regenerada se convierte, por lo tanto, en la propuesta más aconsejable en zonas de escasez del recurso debido a dos motivos principales: aumentar y liberar la disponibilidad de agua para consumo doméstico; y reducir la contaminación medioambiental, ya que disminuye el volumen de vertidos de aguas residuales al medio receptor.

Antecedentes históricos

Resulta difícil fijar la fecha en la que comienza a emplearse la reutilización de agua residual en España, que se hizo inicialmente sin ningún tipo de regulación y en la que, normalmente, las aguas residuales carecían del tratamiento adecuado.

La primera evidencia documentada fue en Reus (1937), donde se usó agua depurada de la Depuradora del Molinet para riego agrícola. La primera gran experiencia se desarrolló en 1970 en la EDAR de Barranco Seco I (Las Palmas de Gran Canaria), también con fines agrícolas.

A partir de entonces, la práctica se extendió a Canarias, a Baleares y a la Costa Brava. En los años 80, se construyeron plantas de lagunaje en la Región de Murcia y, en la Comunidad Valenciana se empezaron a usar efluentes de depuradoras para agricultura. Finalmente, en los años 90, se introdujo el riego de campos de golf con agua regenerada.

Según los últimos datos publicados por el INE en 2022, en España se reutilizaron 533 hm³ de un total de 5.629 hm³ depurados, lo que representa el 9,5% respecto al volumen de agua depurado. Este valor sitúa a España a la cabeza de la Unión Europea, pero hay que indicar que el volumen de agua reutilizado en España se mantiene con muy pocas variaciones en los últimos años, como se muestra en la figura 1 (ver en Cimbra online). 

La capacidad y el volumen de reutilización en España varía mucho de una comunidad a otra, ya que los recursos, la climatología y las necesidades son muy diferentes (ver figuras en Cimbra online).

El comienzo de la reutilización en Tenerife

La isla de Tenerife, con una superficie de 2.034 Km² y 959.189 habitantes en 2025 (fuente INE 2025), es la mayor de las ocho Islas Canarias. Su economía se basa, principalmente, en el turismo y en la agricultura y presenta unas precipitaciones medias de 417 mm, con un volumen total de precipitación de 947 Hm³ al año, de los cuales se estima que solamente 7,3 Hm³ circulan por los cauces insulares hasta llegar al mar. De esos, únicamente 1,5 Hm³ son interceptados y derivados para su almacenamiento.

El volumen total de recursos de agua disponibles en Tenerife se estima en 193 Hm³ (fuente CIATF 2016), siendo su procedencia siguiente:

• Aguas superficiales: 1,43 Hm³.

• Aguas subterráneas (pozos, galerías y nacientes): 150,21 Hm³.

• Agua desalada de mar: 30,14 Hm³.

• Aguas depuradas: 11,23 Hm³.

Por otro lado, la distribución del consumo en la isla asciende a 186 Hm³ (CIATF 2016), distribuidos de la manera en la que se establece en la figura 4 incluida en el artículo final de Cimbra. 

La agricultura (45,4%) es, por tanto, el principal destinatario del agua y cualquier medida o estrategia que se adopte en este sentido tiene especial relevancia para resolver la escasez hídrica de Tenerife.

La experiencia de Tenerife en reutilización de aguas residuales se remonta a 1984, cuando el Cabildo de Tenerife y el extinto Iryda (Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario) impulsaron el “Estudio de viabilidad de la reutilización de las aguas depuradas de las ciudades de Santa Cruz y La Lagunaâ€. 

Dicho estudio definió la infraestructura necesaria para la reutilización de las aguas depuradas de las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y de La Laguna (área metropolitana), contemplando diversas alternativas basadas en el riego de tres grandes zonas de la isla: sur, este y noreste.

Finalmente, el estudió concluyó que la zona más necesitada del recurso era el sur de la isla, ya que el desarrollo agrícola de la zona, principalmente plataneras, necesitaba disponer de agua suficiente en calidad y cantidad para poder cubrir las necesidades de sus agricultores.

Y así fue como en abril de 1993 y, después de muchos años de ejecución de unas infraestructuras formadas por tres balsas reguladoras con capacidad total de 0,8 Hm³ y una conducción de transporte de agua depurada de 70 km de longitud, se ponía en marcha el primer sistema de reutilización de la isla. Este sistema de reutilización es gestionado por la Entidad Pública Empresarial Local Balsas de Tenerife, BALTEN, dependiente del Cabildo Insular.

Dado que la procedencia del agua de Santa Cruz presentaba una elevada conductividad eléctrica (cercana a 2.000 ?S/cm), su aprovechamiento era limitado, especialmente para el cultivo del plátano. En consecuencia, se decidió instalar una planta desaladora en las instalaciones de la Balsa de Valle de San Lorenzo, situada en el cono sur de la isla.

Esta planta utiliza el método de Electrodiálisis Reversible (EDR) para adecuar parte del agua depurada, principalmente por su menor exigencia en el pretratamiento y por el menor porcentaje de rechazo que producía (< 15%).  El conjunto de balsa, planta desalinizadora más un depósito de homogeneización constituye el Complejo Hidráulico Valle de San Lorenzo.

En 1999 y 2001, se realizaron dos ampliaciones que llevaron a la planta a una capacidad global de tratamiento de 12.000 m³/día, permitiendo una salinidad de salida entorno a los 1.100 µS/cm.

En mayo de 2018, entraba en funcionamiento un nuevo módulo de desalación instalado en la planta como ampliación de esta,  con el fin de mejorar notablemente la calidad del agua que se entregaba a los agricultores, con una salinidad inferior a 1.100 ?S/cm. Se ampliaba así la capacidad total de planta hasta los 18.500 m³/día.

Entrada en vigor del R.D. 1620/2007 y del REGLAMENTO (UE) 2020/741 DEL Parlamento Europeo y del Consejo

El Real Decreto 1620/2007, de 7 de diciembre, que establecía el Régimen Jurídico de la Reutilización de las Aguas Depuradas (derogado el 24 de octubre de 2024 mediante la Disposición Derogatoria Única del Real Decreto 1085/2024, de 22 de octubre), fue una norma de rango reglamentario que venía a desarrollar lo establecido el artículo 109.1 del Texto Refundido de la Ley de Aguas y que recogía los principios generales de la reutilización en España.

Su entrada en vigor proporcionó al servicio público de suministro de agua regenerada una seguridad jurídica hasta la fecha inexistente, así como una garantía de suministro a los agricultores ofreciendo un agua de gran calidad tanto físico-química como biológica.

Posteriormente, el cinco de junio 2020 se publicó el Reglamento Europeo sobre reutilización de agua: Reglamento (UE) 2020/741 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de mayo de 2020, relativo a los requisitos mínimos para la reutilización del agua.

Este reglamento, de obligado cumplimiento para los estados miembros y de directa aplicación, establece los requisitos mínimos de calidad y de control del agua y disposiciones sobre la gestión del riesgo para la utilización segura de las aguas regeneradas en el contexto de una gestión integrada. A diferencia del anterior R.D., este regula únicamente la reutilización de agua regenerada en la agricultura, siendo su finalidad la de garantizar que las aguas regeneradas sean seguras para el riego agrícola.

Actualmente, el Real Decreto 1085/2024 de 22 de octubre es la norma fundamental y actualmente vigente que regula la reutilización del agua en España. Este Real Decreto aprueba el “Reglamento de Reutilización del Agua†y sustituye al anterior R.D. 1620/2007. Su objetivo principal es desarrollar el régimen jurídico de la reutilización establecido en la Ley de Aguas, completando y adaptando la normativa española al Reglamento (UE) 2020/741, que fija los requisitos mínimos para el uso agrario del agua regenerada.

El sistema de reutilización de Adeje-Arona (sur de Tenerife)

El sistema de reutilización de Adeje-Arona comenzó su explotación a partir de 1998. Los vertidos incontrolados en la red de saneamiento de aquella zona turística –como  incorporaciones de salmueras procedentes de pequeñas estaciones desaladoras o descalcificadoras clandestinas de distintos establecimientos turísticos, así como el problemático vaciado de piscinas de los mismos– producía en algunos sectores salinidades extremas que no sólo las hacían inútiles para su posterior reutilización sino, incluso, para su propio tratamiento secundario.

La solución que se adoptó fue la de depurar en la EDAR un volumen de unos 8.500 m³/día para su posterior reutilización. Este volumen se repartía entre los agricultores y fincas de la zona y el resto se transportaba hasta el “Complejo Hidráulico de Valle de San Lorenzoâ€, donde iba a alimentar la planta desalinizadora allí existente.

El problema existente era que el agua producto que se suministraba directamente desde la EDAR no lograba rebajar su CE de los 2.000 ?S/cm, razón por la que resultaba poco aceptada por los agricultores. Sin embargo, su buena calidad física la hacía muy aceptable para un tratamiento mediante EDR.

Se puso en marcha entonces (2002) la Estación de Tratamiento de la EDAR Adeje-Arona (EDAS), con una capacidad inicial de 4.000 m³/día de agua producto desalinizada. Posteriormente, se realizó una ampliación con un segundo módulo de igual capacidad, duplicando la misma hasta los 8.000 m³/día. La tecnología que aplicar para esas aguas fue de nuevo la EDR, teniendo ya la experiencia cercana de la planta de Valle San Lorenzo.

En 2019, se ponía en marcha la ampliación y la mejora de la EDAR, mediante tecnología MBR, pasando de 18.000 a 40.000 m³/día de capacidad de depuración y poniendo a disposición del sistema de reutilización un mayor volumen de agua regenerada. Debido a esta ampliación, se hacía necesaria la ampliación de la EDAS para poder desalar el agua depurada. Esta ampliación está en fase de ejecución y aumentará su capacidad hasta los 20.000 m³/día.

El sistema de reutilización del noreste

En junio 2019, comenzó a funcionar la nueva Estación Depuradora y Regeneradora de Aguas Residuales del Noreste de Tenerife (EDRAR), ubicada en núcleo de Valle Guerra (T.M. San Cristóbal de La Laguna), con una capacidad de depuración de 5.000 m³/día mediante sistema MBR, y una desaladora por Electrodiálisis Reversible (EDR) de capacidad 4.000 m³/día.

La urgencia por garantizar el suministro hídrico se acentuó debido a dos factores clave: la escasez de agua procedente de las fuentes tradicionales (galerías y pozos) y el elevado coste de adquisición de estos recursos, disparado por el aumento de los costes energéticos de extracción en los últimos años.

Ante este panorama, en abril de 2022, se tomó una decisión estratégica: retomar la visión original del "Estudio de viabilidad de la reutilización" de 1984. Aquel estudio inicial proponía almacenar agua regenerada procedente de la EDAR de Santa Cruz de Tenerife en la Balsa de Valle Molina (T.M. Tegueste), un embalse regulador clave con una capacidad de 614.373 m³.

La solución adoptada fue una adaptación de aquella idea pionera, almacenando en la actualidad agua regenerada procedente de la EDAR de Santa Cruz de Tenerife (tal como se concibió en 1984), así como agua regenerada impulsada desde la EDAR de Valle Guerra.

Esta doble fuente de agua tratada, elevada y almacenada en la balsa asegura un caudal regular y de calidad para la agricultura de la zona, principalmente plátanos, flores y plantas ornamentales, vid y, últimamente, frutales subtropicales, como el aguacate o la papaya.

El sistema de reutilización del norte: Valle de La Orotava

La puesta en marcha de la planta de tratamiento terciario de la EDAR del Valle de La Orotava, en funcionamiento desde septiembre de 2025, representa una de las acciones más significativas impulsadas a raíz de la declaración de emergencia hídrica en Tenerife en mayo de 2024.

Esta nueva instalación tiene como objetivo principal la reutilización de agua regenerada para el riego agrícola en la zona norte de la isla, una comarca que históricamente dependía de recursos subterráneos (pozos y galerías), que ahora son insuficientes.

Se trata de una planta con un sistema de desalación por ósmosis inversa, capaz de producir 6.000 m³/día de agua desalada e incorporarla al sistema actual de riego, poniendo a disposición del sector agrícola de la zona, especialmente hortalizas, cereales y las tres ricas variedades de papa (rosada, bonita y negra), importantes volúmenes de agua con la máxima garantía sanitaria. Esto permite que puedan ser empleadas para cualquier tipo de cultivo y sistema de riego y cumpliendo siempre la normativa existente en este ámbito, de igual forma que los sistemas antes descritos.

El agua regenerada se impulsará hasta la balsa de la Cruz Santa, con una capacidad de 664.705 m³, proporcionando una garantía de suministro crucial para las cotas bajas de las redes de distribución. Este aporte será un complemento fundamental para las dos balsas ya existentes en cotas superiores, que se nutren de agua subterránea: balsa de Aguamansa (148.100 m³) y balsa de Barranco de Benijos (206.373 m³).

En un contexto de escasez hídrica, esta actuación no solo busca mitigar los efectos del cambio climático en el sector primario, sino también asegurar la viabilidad del cultivo de productos esenciales en la economía local.

Actuaciones de futuro en Tenerife en materia de reutilización

Las futuras actuaciones del Cabildo de Tenerife en materia de reutilización de agua regenerada en Tenerife contemplan el suministro en otras zonas de la isla a medida que vayan entrando en funcionamiento las depuradoras en ejecución y las proyectadas.

Es el caso de la comarca oeste, donde la entrada en funcionamiento de la EDAR comarcal, junto a la planta de tratamiento terciario, a lo largo de 2026, proporcionarán a la zona un recurso muy necesario y valioso para el desarrollo agrícola.

Igualmente sucede con la zona este del Valle de Güímar, que supone la puesta en marcha en 2026 de una planta desalinizadora de agua depurada procedente del área metropolitana y que es otra de las actuaciones contempladas en la Declaración de Emergencia Hídrica de 2024.

La empresa pública Balsas de Tenerife (BALTEN)

BALTEN es la empresa pública encargada de la gestión y del servicio público de suministro de agua de riego en la isla. Constituida en 1988 como Organismo Autónomo, su finalidad inicial era el “abastecimiento de aguas para riego y conseguir una regulación temporal de las aguas disponiblesâ€. Se le adscribieron en aquel momento 10 balsas reguladoras de la zona norte que formaban parte del Plan de Balsas del Norte de Tenerife. Se dividía la vertiente norte en cinco zonas. En 1992, se aprobó una modificación de los estatutos para abarcar la totalidad de la isla.

La finalidad actual de BALTEN es el servicio de abastecimiento de agua para riego en la isla, conseguido a través de la regulación temporal de las aguas subterráneas y superficiales disponibles mediante un sistema de balsas y depósitos reguladores, así como de una extensa red de tuberías.

En 1996, se unieron a esas aportaciones las procedentes de desalación de aguas subterráneas y, posteriormente, las procedentes de la desalinización de agua depurada proveniente de las EDARs, así como las aportaciones procedentes de la desalación de agua de mar, que proporcionan un recurso alternativo de gran calidad.

Actualmente, la infraestructura BALTEN la compone un total de 21 balsas de riego con una capacidad total de almacenamiento de más de 5,1 hm³, tres desaladoras con tecnología EDR (electrodiálisis reversible), más 1.500 km de conducciones y tuberías de transporte y distribución, tres pozos y una galería de agua subterránea, y más de 12.000 abonados para el suministro de agua de riego en Tenerife.

Los datos del suministro de BALTEN en 2024 son los siguientes:

• Agua total suministrada regantes:  23,38 hm³

- 14,27 hm³ de agua regenerada (61%)

- 9,15 hm³ agua blanca (39%)

Ver figuras 5 y 6 en el artículo completo de Cimbra. 

Autor. Jesús Rodríguez Martí. Ingeniero Civil e Ingeniero Técnico de Obras Públicas. Especialista en Desalación y Reutilización de Agua. Jefe Unidad Técnica de Gestión de Aguas y Atención al Usuario en Balsas de Tenerife (BALTEN).

El artículo completo está disponible en el número 428 de Cimbra, la revista de Ingeniería Civil del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas.