Grandes infraestructuras. La presa de Itaipú
Martes, 07 Abril, 2026En el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, continuamos con la divulgación de la IngenierÃa Civil, esta vez con una nueva entrega de “Grandes infraestructurasâ€.
En esta ocasión, hablamos de la presa (o represa, según las fuentes) de Itaipú. Esta “es una hidroeléctrica binacional situada entre las ciudades de Hernandarias, en el Paraguay y Foz do Iguaçu, en Brasil, sobre el rÃo Paraná, en la frontera de los paÃses, a 14 kilómetros al norte del Puente Internacional de la Amistad. El área implicada en el proyecto se extiende desde Foz do Iguaçu (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay) al sur y hasta GuaÃra (Brasil) y Salto del Guairá (Paraguay) al norte (Wikipedia)â€.
Considerada la mayor productora de energÃa del planeta, “tiene 7.744 metros de extensión y un alto máximo de 196 metros, el equivalente a un edificio de 65 pisos. Su construcción consumió 12,3 millones de metros cúbicos de hormigón, mientras que el hierro y acero utilizados permitirÃan la construcción de 380 Torres Eiffel, dimensiones que transformaron a la central en referencia para los estudios de hormigón y de la seguridad de represas (iagua)â€.
Antecedentes
Esta presa, una de las mayores del mundo, presenta un pasado polÃtico polémico. Su construcción se planteó tras los problemas diplomáticos entre Brasil y Paraguay y la ocupación militar del primero de los Saltos del Guairá en 1965 (y tras casi un siglo de acuerdos abusivos por parte del Estado carioca).
Tras la intervención de Estados Unidos, “el 22 de junio de 1966, el ministro de Relaciones Exteriores del Brasil (Juracy Magalhães) y el de Paraguay (Raúl Sapena Pastor), firmaron el acta. El represamiento de las aguas del Paraná para la formación del embalse de la central hidroeléctrica inundó un total de 1350 km² en los cuales se encontraban los Saltos del Guaira, que quedaron completamente hundidos en solo 14 dÃas, extinguiéndose asà una de las maravillas naturales del mundoâ€.
La pérdida de un hito de la naturaleza y su conversión en una presa que no inició su construcción hasta 1975, realizada esta por el consorcio formado por Industrial Electric Company (EE.UU.) y por ELC Electroconsult S.p.A. (Italia).
La colaboración entre estados se fijó en el Tratado de Itaipú, si bien los problemas diplomáticos se han presentado a lo largo de las décadas, habiendo una auténtica crisis en el gobierno de Paraguay en 2019 por las negociaciones sobre la capacidad y suministro de la energÃa entre paÃses.
“El 14 de octubre de 1978, tras represar provisoriamente las aguas del Paraná mediante coferdanes, fue abierto el canal de desvÃo del rÃo Paraná, que permitió secar el trecho del lecho original del rÃo para poder ahà construir la represa principal, en hormigón […] Las áreas silvestres protegidas de Itaipú comenzaron a ser creadas en 1982, cuando fueron concluidas las primeras obras de la represa y las compuertas del canal de desvÃo fueron cerradas. En ese tiempo las aguas subieron 100 metros y llegaron a las compuertas del viaducto, a las 10:00 h del 27 de octubre, debido a las fuertes e incesantes lluvias ocurridas en aquella época. El cinco de mayo de 1984, entró en operación la primera turbina de Itaipú a manera de prueba, para finalmente en 1985 empezar a producir comercialmente. Se prosiguió con la instalación al ritmo de dos a tres por añoâ€.
Sostenibilidad
Itaipú destaca por su capacidad de generación de energÃa verde (en 2017 ya se hablaba de 2.500 millones de Megavatios-hora producidos durante toda la historia de la presa): “Si fuera posible almacenar la producción acumulada de Itaipu, serÃa suficiente para abastecer al mundo durante 40 dÃas, o Europa durante seis meses y 12 dÃas. Para generar la misma cantidad de energÃa con una fuente térmica de petróleo, se necesitarÃan cinco mil millones de barriles, equivalentes a 51 dÃas de la producción mundial (con base en datos de 2016), lo que llevarÃa a la emisión de 1.7 mil millones de toneladas de CO2 (Naciones Unidas)â€.
De esta manera, esta gran infraestructura supone el 17% de electricidad del consumo de Brasil y el 78% de Paraguay, fomentando el suministro de energÃa verde en ambos paÃses. Además, gracias a la adhesión de dichos estados al Acuerdo de ParÃs, se están llevando a cabo cambios para el incremento del papel de la presa en el desarrollo energético sostenible de la zona.
Tal y como destaca Naciones Unidas, “Itaipú también logra la recuperación de suelos y cuencas hidrográficas, además de promover el biogás como fuente de energÃa y el uso de vehÃculos eléctricos, lo que demuestra que los grandes proyectos de infraestructura también pueden ser fuerzas impulsoras del desarrollo sostenibleâ€.

