Historia de la iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo de Trujillo (y II)
Lunes, 04 Mayo, 2026En el número 427 de Cimbra, recogimos la primera parte de la historia de la iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo del municipio de Trujillo, en Cáceres. Ubicado en el centro de la ciudad, cayó en abandono durante años, antes de ser rehabilitado como centro de interpretación, dedicado a los grandes conquistadores de la tierra extremeña. En esta segunda parte, publicado en el número 428 de la revista, el autor aborda los trabajos de mejora y la apertura del museo.
2. Obras de rehabilitación
En el año 2015, se llevaron a cabo las tareas de rehabilitación de la iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo y su adaptación a Centro de Visitantes “Los Descubridoresâ€, según el proyecto del Arquitecto don Santiago MartÃn Corrales y con la supervisión técnica del estudio de don Javier MarÃa DÃz Plaza. Esto se hizo por encargo del Excmo. Ayuntamiento de Trujillo, propietario del edificio que habÃa adquirido mediante compra al Obispado de Plasencia. Las obras corrieron a cargo de la empresa Construcciones Abreu.
Esta antigua iglesia estaba adscrita a la Parroquia de San MartÃn de Tours y, desde hace muchos años, estaba en estado de abandono, tras la muerte de su último inquilino, el sacerdote don Ramón Núñez MartÃn. El edificio pasó a otros usos hasta que en el año 2011 quedó ya totalmente deshabitado y en proceso de acelerado deterioro.
El edificio se ubica en la calle de Cuesta de la Sangre, en la salida noroeste de la Plaza Mayor y a medio camino de la Puerta de Santiago, al lado del recinto intramuros. El edificio, en los inicios de su rehabilitación, estaba exento en dos de sus fachadas, las oeste y sur y, hasta parte de la fachada este, donde se adosa un edificio medianero.
Es probable, no obstante, que en un principio esta fachada fuese también exenta, totalmente o más que ahora, como muestra el aparejo de sillares y la geometrÃa general de la implantación. La fachada oeste se prolongaba en una tapia que cierra unos patios anexos a la trasera del edificio.
Antes de la ejecución de las obras, el edificio se encontraba notablemente modificado debido a la conversión de la iglesia en casa parroquial a mediados de la década de los años 20 del siglo pasado. Las intervenciones practicadas entonces para adecuar el templo a su nuevo uso alteraron su primitiva fisonomÃa.
En el proceso de rehabilitación, se ha actuado con gran escrupulosidad, teniendo en cuenta las condiciones impuestas por el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Trujillo. Esto se debe a que el edificio se encuentra dentro del catálogo de edificaciones que deben ser conservadas por su valor histórico, artÃstico o medioambiental, dentro de la categorÃa de protección “Nivel 1. Protección Monumental†(ArtÃculo 207. Nivel 1. Protección de carácter monumental), que es la más exigente de todas ellas.
Una primera actuación ha ido destinada a la rehabilitación constructiva del edificio, que cuenta con una superficie construida de 324,75 metros cuadrados, liberando el espacio interior y recuperando el volumen completo de la iglesia. Para ello, fue necesaria la demolición de los dos forjados interiores y las escaleras; una segunda actuación con el objetivo de recuperar la morfologÃa original; y una tercera ya orientada a la dotación requerida para el nuevo uso previsto.
Se limpiaron los paramentos verticales exteriores de vegetación y suciedad, asà como la estabilidad de los morteros, rejuntando con mortero de cal en caso necesario. En el interior, se intentaron eliminar las humedades existentes en los muros mediante picado de los revestimientos y aplicación de mortero drenante con acabados de pintura a la cal.
En cuanto a los paramentos que presentan restos de decoración pictórica, se estudiaron detenidamente, salvando los escasos restos de pintura mural que quedaban en los mismos. Asimismo, se recuperaron las portadas primitivas, eliminando tanto la partición de la del sur en dos ventanas, como los huecos superiores que se realizaron eliminando parte de la canterÃa. Se vaciaron los niveles intermedios, ajenos a la concepción original del edificio como espacio de culto, asà como el cegado de todos los huecos mencionados .
Asimismo, se ha recuperado la portada y acceso sur, en el lugar que ocupaba la antigua escalinata, una plataforma horizontal que arranca a nivel del ángulo SO de esta fachada sur para propiciar una entrada a nivel al edificio.
Se han llevado a cabo demoliciones interiores de los muros que se habÃan levantado cuando se adaptó el edificio a centro parroquial, mediante un programa de despachos en planta baja, una vivienda en planta primera y una sala multiusos diáfana en planta segunda. También se ha producido la eliminación total de los dos forjados intermedios, compuestos de vigas metálicas (muchas en estado ruinoso) y bovedillas de rasillón cerámicas.
Se han eliminado, asimismo, de toda la tabiquerÃa y de las escaleras, previo desmontaje de los peldaños de granito de la escalera principal y traslado y conservación en zona de almacenaje (en los patios traseros) para su posterior reutilización. También, por último, se han quitado de la obra exterior adosada a la portada este, señalada en planos.
La mayor parte de estos trabajos se realizaron con compresor, excepto aquellos que afectaban a los elementos adosados a paramentos originales que se efectuaron manualmente, con el objeto de no producirles un deterioro añadido (como, por ejemplo, la fábrica adosada a las pilastras interiores que forman el crucero). Todos estos trabajos se llevaron a cabo bajo supervisión arqueológica.
En todos los paramentos y en las bóvedas y cúpulas, se eliminaron manualmente las capas de pintura más recientes con objeto de comprobar la existencia de pinturas murales similares a las conservadas. Este proceso se llevó a cabo bajo la supervisión de un técnico restaurador. Posteriormente, se ejecutaron las cubiertas inclinadas sobre las estructuras existentes, los muros del edificio se revistieron de mortero de cal. También se eliminaron todos los elementos añadidos como antenas, cableados, elementos de desagüe, luminarias sin uso y desmontaje de cableado de suministro eléctrico y de telefonÃa para su posterior soterramiento. En todos los paramentos exteriores, se procedió al rejuntado de la fábrica de mamposterÃa con mortero de cal.
Tras los trabajos de rehabilitación, se ha conseguido recuperar la pureza de su fábrica eclesial, de planta basilical con una nave y transepto poco acusado, de bóveda de lunetos en la nave y cúpula sobre pechinas en el crucero. Su sobrio aspecto y potente hechura son consecuencia del gusto por el primer Barroco, caracterÃstico en la ciudad las cuatro primeras décadas del siglo XVII. En el exterior, las labores de limpieza han recuperado las hermosas portadas, flanqueadas por pilastras toscanas.
3. Centro de visitantes Los Descubridores
El Excmo. Ayuntamiento de la ciudad de Trujillo (Cáceres) ha rehabilitado y restaurado la iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo entre los años 2015-16, situada en la cuesta de la Sangre de Cristo. El objetivo era destinarla a Centro de Atención de Visitantes, para formar parte del patrimonio histórico de Trujillo y servir como exponente museÃstico de la ciudad.
En la rehabilitación, se han respetado los restos de pinturas originales de la iglesia y los elementos constructivos. El centro se encuentra situado a 20 metros de la Plaza Mayor y de la zona monumental (villa), en el recorrido turÃstico que diariamente se realiza en la ciudad, organizado por la Oficina de Turismo de la Ciudad.
El turismo cultural se ha convertido en un elemento estratégico de desarrollo, siendo uno de los pilares de la actividad pública para el desarrollo social y humano, asà como un elemento de cohesión social muy potente y generador indudable de riqueza económica y empleo.
Son numerosos los proyectos que se están desarrollando en diferentes lugares relacionados con nuevos equipamientos culturales. Muchos de ellos persiguen la captación de turistas a la zona, asà como la potenciación de la imagen, la cultura y la naturaleza en las poblaciones, ciudades y regiones que los acogen. La capacidad de regeneración cultural, social y económica de la cultura se está demostrando en numerosas ocasiones.
El concepto tradicional de museo como una institución dedicada a la conservación, documentación, exposición y difusión de un determinado patrimonio ha ido evolucionando a lo largo del siglo XX.
Lo ha hecho hasta llegar a los actuales centros e instituciones culturales no necesariamente vinculados a una colección permanente y cuyo objetivo es la exposición didáctica de diversas manifestaciones o temáticas, la producción de las mismas, la investigación y la experimentación de procesos que inviten a vivir una experiencia irrepetible para el visitante.
Del mismo modo, los contenidos de los llamados museos de sitio o centros de interpretación relacionados con una temática concreta se han ido ampliando y diversificando, abarcando desde las tradiciones, a la historia y la vida de sus pobladores hasta la interpretación de fenómenos más modernos y contemporáneos.
Estos se han convertido en espacios en la mayor parte de los casos multidisciplinares tanto en sus contenidos como en sus formatos. Los espacios expositivos también han evolucionado, adaptándose a las necesidades de las nuevas manifestaciones culturales.
Sin embargo y, a pesar de esta tendencia a la multidisciplinariedad y a la variedad, en nuestro entorno estamos asistiendo a una proliferación de centros de interpretación que se replican sin añadir propuestas realmente innovadoras y diferenciales. El Centro de Interpretación de los Descubridores de Trujillo, por sus caracterÃsticas singulares y su excepcional emplazamiento, debe de ser una excepción.
Organizada la exposición del centro de interpretación ubicado en Trujillo, en diversos ámbitos se muestra información histórica sobre la iglesia y sobre su mecenas, asà como facsÃmiles de documentos sobre su construcción.
Este edificio –como ya hemos explicado anteriormente- fue sede del Cabildo de Capellanes de Trujillo, iglesia erigida entre los años 1630 y 1635 en cumplimiento de una cláusula testamentaria del Inquisidor de Granada, don Gabriel Pizarro de Hinojosa, natural de Trujillo y según los planos del arquitecto Gabriel Pentiero. Un edificio que en su origen presentaba un aspecto sobrio, muy del gusto barroco, de planta cruciforme, con transepto y crucero cubierto por una cúpula sobre pechinas y, al exterior, por un cimborrio de ladrillo.
El centro museÃstico se completa con una zona en la que se exponen los más importantes descubridores de América nacidos en Trujillo: GarcÃa de Paredes, Pizarro, Orellana, Inés Muñoz… asà como otros conquistadores extremeños de enorme relevancia en la historia del Nuevo Mundo. Asimismo, el pozo existente en la iglesia sirve para contextualizar una reducida zona donde se exponen datos históricos sobre el abastecimiento de agua en la ciudad.
En otra zona, la más amplia del centro de visitantes, dividida en cuatro sub-zonas, se muestran piezas, documentos e información gráfica sobre hitos históricos relacionados con la época del Nuevo Mundo, desde dos diferentes puntos de vista: la navegación y los descubrimientos por tierra.
En la zona central, dominada por el palo mayor de una nave de la época, se observa un foso circular donde se exponen réplicas de piezas incas de oro y plata, junto a lingotes de ambos metales. Se representa asà el mito de El Dorado como uno de los acicates que movieron a los descubridores a realizar muchas de sus arriesgadas exploraciones.
El PaÃs de la Canela es el otro gran mito motivador de grandes descubrimientos en tierras del Nuevo Mundo. Piezas en vitrinas, elementos gráficos y audiovisuales, junto a la contextualización general de este ámbito, definen la esencia del discurso expositivo.
En otra zona, se expone a través de elementos de intermediación gráfica y audiovisual, la enorme importancia que alcanzó Trujillo y sus habitantes en el descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo. La lÃnea argumental del discurso pretende, en este ámbito, exponer ante los visitantes no sólo la excepcional participación de la ciudad, sino la implicación de cientos de ciudadanos anónimos (casi un millar). Estos se desplazaron a las Indias para contribuir con sus trabajos al desarrollo y a la construcción de un mundo diferente y desconocido, que ofrecÃa la oportunidad de participar en una aventura extraordinaria y que podrÃa aportar nuevas expectativas a sus vidas.
En las zonas tituladas “La religión y el Descubrimiento†y “La trascendencia del Descubrimiento del Nuevo Mundoâ€, se exponen dos paneles gráficos que muestran la enorme trascendencia que el descubrimiento de un nuevo continente tuvo para el mundo y la diferencia que marcó el sentido evangelizador de la conquista, respecto a las que realizaron otros paÃses con posterioridad.
El objetivo principal de este centro museÃstico ha sido el acercar a los visitantes a los paisajes naturales y culturales en áreas naturales hispanoamericanas por las que estuvieron nuestros paisanos extremeños entre finales del siglo XV y el siglo XVIII, teniendo muy presente el proceso de colonización mediante los sentidos: olfato, oÃdo (música ambiente) y vista.
También el conocimiento de las culturas incas, mayas y aztecas mediante los paneles explicativos que se encuentran en el centro de interpretación. Para ello, se elaboró desde el Departamento de Turismo del Ayuntamiento de Trujillo una propuesta metodológica a escala regional, a partir de experiencias piloto, para la réplica en ámbitos nacionales y locales.
Para ello, se ha dispuesto una secuencia que ha incluido momentos de capacitación, la elaboración de guÃas o cuadernos metodológicos y la implementación de las actividades para cada uno de los temas de trabajo, contando con los alumnos de los centros educativos no sólo de la ciudad de Trujillo sino también comarcanos (colegios e institutos de Secundaria).
Autor. José Antonio Ramos Rubio. Doctor en Historia del Arte, Académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia, Cronista Oficial de la Ciudad de Trujillo y Gerente de la Oficina de Turismo.

