Actualidad

Grandes infraestructuras. Snowy Mountains Scheme

Lunes, 06 Julio, 2026

De nuevo, en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, compartimos grandes infraestructuras de todo el mundo que nos permiten conocer más sobre la Ingeniería Civil internacional y los hitos de nuestros profesionales a lo largo de la historia. 

Así, en el mes de julio hablamos de Snowy Mountains Scheme, “un sistema hidroeléctrico y de regadío en el sureste de Australia. Abarca 16 presas principales, siete centrales hidroeléctricas, una estación de bombeo y 225 km de túneles, tuberías y acueductos construidos entre 1949 y 1974 (Wikipedia)â€. 

Se trata de una de los mayores trabajos de Ingeniería Civil de la historia de Australia. Para su construcción, se transformaron ríos, valles y sistemas energéticos para llevar agua al interior agrícola del país y generar electricidad renovable.

Su escala técnica, su impacto social y su evolución actual hacia el almacenamiento energético lo convierten en una referencia internacional de planificación, construcción y gestión de infraestructuras.

Una obra bajo la montaña

Australia cuenta con grandes iconos reconocibles a primera vista. Sin embargo, una de sus infraestructuras más determinantes apenas se ve. El Snowy Mountains Scheme, situado principalmente en el entorno del Parque Nacional Kosciuszko, es una red de presas, túneles, acueductos, centrales hidroeléctricas y sistemas de conducción diseñada para captar agua en la cordillera australiana y derivarla hacia las cuencas de los ríos Murray y Murrumbidgee.

Construido entre 1949 y 1974, está considerado por el Gobierno australiano como la mayor obra pública de Ingeniería realizada en el país y fue incluido en 2016 en la National Heritage List por su valor técnico, histórico y social (Gobierno de Australia). 

La infraestructura nació con un objetivo estratégico: aprovechar los recursos hídricos de las Montañas Nevadas para impulsar el regadío en el interior y, al mismo tiempo, producir energía hidroeléctrica.

Snowy Hydro, la entidad que gestiona actualmente el sistema, explica que el esquema desvía las cabeceras de los ríos Snowy, Eucumbene y Murrumbidgee hacia el oeste, atravesando la Great Dividing Range, para liberar agua en los sistemas Murray y Murrumbidgee y apoyar la agricultura de Nueva Gales del Sur, Victoria y Australia Meridional (Snowy Hydro). 

Principales cifras

El Snowy Mountains Scheme no fue una presa ni una central aislada, sino un sistema territorial completo. Según el National Museum of Australia y Engineering Heritage Australia, la infraestructura incluye 16 grandes presas, siete centrales hidroeléctricas y 225 kilómetros de túneles y acueductos (National Museum of Australia y Engineering Heritage Australia). 

Su escala obligó a intervenir en zonas de alta montaña, resolver problemas geotécnicos complejos, ejecutar túneles de gran longitud, construir sistemas de transporte y campamentos y coordinar una logística inédita para la Australia de posguerra.

Snowy Hydro señala que solo alrededor del 2% de toda la construcción es visible sobre la superficie, una característica que ayuda a dimensionar la complejidad subterránea de la obra (Snowy Hydro).

Un proyecto multidisciplinar

Desde el punto de vista de la Ingeniería Civil, el proyecto reunió disciplinas esenciales: hidrología, geotecnia, obras hidráulicas, estructuras, caminos de acceso, túneles, presas, planificación territorial, seguridad de obra y explotación de infraestructuras críticas. También supuso un salto tecnológico para el país. El Gobierno australiano destaca que muchas técnicas fueron desarrolladas específicamente para el proyecto o no se habían aplicado antes en Australia, con efectos directos en la topografía, la hidrología, la Ingeniería eléctrica, la Ingeniería Civil y los métodos constructivos (Gobierno australiano). 

Una infraestructura social

El Snowy Mountains Scheme también es una infraestructura social. Más de 100.000 trabajadores participaron en su construcción, muchos de ellos migrantes europeos tras la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno australiano recoge que procedían de más de 30 países y que fueron alojados en campamentos y nuevas poblaciones vinculadas a la obra. 

Esta dimensión convirtió la infraestructura en un símbolo de reconstrucción, integración y modernización. No solo aportó agua y energía; también contribuyó a crear capacidades industriales, formar técnicos y consolidar una cultura de grandes proyectos. Para el Ingeniero Civil, esta obra muestra cómo una infraestructura puede actuar como herramienta de vertebración territorial, desarrollo económico y transformación social.

Agua, energía y Medio Ambiente

Como ocurre con las grandes obras hidráulicas, el Snowy Mountains Scheme también permite una lectura contemporánea sobre sostenibilidad. El National Museum of Australia recuerda que, junto con sus beneficios energéticos y agrícolas, la infraestructura generó impactos ambientales, entre ellos la reducción de caudales en el río Snowy y otros cursos de agua.

Esta cuestión resulta especialmente relevante para la Ingeniería Civil actual. Las infraestructuras ya no pueden analizarse únicamente desde la capacidad constructiva o la rentabilidad económica. Deben incorporar la gestión ambiental, los caudales ecológicos, la adaptación climática, la participación social y el seguimiento del ciclo de vida. En este sentido, el Snowy Mountains Scheme es, al mismo tiempo, una referencia técnica y una lección de gobernanza hidráulica.

Del siglo XX al almacenamiento energético del siglo XXI

La vigencia del proyecto se aprecia en su ampliación actual, Snowy 2.0, concebida como una gran infraestructura de almacenamiento hidroeléctrico reversible. El proyecto conectará los embalses de Tantangara y Talbingo mediante 27 kilómetros de túneles y una central subterránea situada a unos 800 metros de profundidad, con seis turbinas reversibles capaces de generar electricidad y bombear agua cuando exista excedente renovable (Snowy Hydro).

Snowy Hydro prevé que Snowy 2.0 aporte 2.200 MW de potencia y 350 GWh de almacenamiento, con el objetivo de reforzar la estabilidad del sistema eléctrico en un contexto de mayor penetración de energía solar y eólica. 

La evolución de esta infraestructura demuestra que las grandes obras de Ingeniería Civil no terminan el día de su inauguración. Se adaptan, se modernizan y asumen nuevas funciones conforme cambian las necesidades sociales, energéticas y climáticas.

En el caso del Snowy Mountains Scheme, una infraestructura concebida para transformar el agua en desarrollo agrícola e hidroeléctrico se proyecta ahora como pieza estratégica para el almacenamiento energético y la transición renovable.

Una referencia para la Ingeniería Civil

El Snowy Mountains Scheme representa una idea esencial: las grandes infraestructuras no son solo construcciones de gran escala, sino decisiones de país. Su valor reside en la integración de territorio, energía, agua, tecnología y sociedad. Para el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, esta obra permite reivindicar el papel de la Ingeniería Civil como disciplina capaz de resolver retos complejos con visión técnica, planificación a largo plazo y compromiso con el interés general.

En un momento en el que las infraestructuras deben responder al cambio climático, a la seguridad hídrica, a la transición energética y a la cohesión territorial, mirar hacia el Snowy Mountains Scheme no es solo revisar una obra histórica. Es recordar que el futuro también se construye desde la capacidad de planificar, ejecutar y mantener infraestructuras útiles, resilientes y al servicio de la ciudadanía.