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Día Mundial de las Playas: la Ingeniería Civil en la conservación de la costa

Viernes, 17 Septiembre, 2021

El 18 de septiembre se celebra el Día Mundial de las Playas, promovido por The Ocean Conservancy, para movilizar a la sociedad en la preservación de las áreas marítimas. En el caso de España, con unos 8.000 kilómetros de costa, estas iniciativas cuentan con una importancia mayor. 

En 2021, España se ha hecho con 621 banderas azules (incluida la Comunidad de Madrid), en una iniciativa creada por la Federación de Educación Ambiental (FEE, en francés) y cumpliendo con una serie de estrictos requisitos de conservación y de servicios al bañista, enfocados éstos en cuatro grandes bloques:

  • Información y educación ambiental.
  • Calidad del agua.
  • Gestión ambiental. 
  • Seguridad y servicios. 

El buen estado actual de las playas, especialmente en España, líder en este ámbito, no se mantendrá de manera permanente. Según un estudio de las costas, recogido en la publicación especializada Nature Climate Change y reproducido en El País en 2020, “En la actualidad, y dejando a un lado las regiones antártica y ártica, el 31% de la costa está formada por arenales. Estudios anteriores han estimado cuántos están de retirada, por la erosión o por acciones humanas, y cuántos están creciendo, por la aportación natural o la ingeniería humana.[…] Para 2050, los resultados del trabajo muestran que los arenales perderán hasta 99,2 metros de media. Pero la anchura que les podría arrebatar el mar podría acercarse a los 250 metros para finales de siglo. Sin embargo, si se cumpliera con los objetivos de los Acuerdos de París sobre reducción de emisiones, las pérdidas podrían mitigarse hasta en un 40%”.

En el caso de nuestro país, los datos son alarmantes. En el escenario en el que no se lleven a cabo ningún tipo de acción para mitigar los efectos del cambio climático, nos quedaríamos sin playas secas para 2100, dado que la anchura media del litoral en España es inferior a los 90 metros. 

Con la ayuda de iniciativas de reducción de emisiones, de conservación de espacios y de la Ingeniería Civil, este dato se podría reducir a 27 metros de costa para 2050 y 60 metros para finales de siglo. 

Soluciones de la Ingeniería Civil

Las soluciones pasan por dos grandes áreas de actuación. Por un lado, con el cambio de paradigma económico y social, a favor de los acuerdos establecidos en la Agenda 2030 a nivel internacional. Por otro, con la acción de la Ingeniería Civil a corto y a medio plazo, contrarrestando los largos tiempos necesarios para la primera de las áreas. 

En un entorno en el que las inundaciones suponen el principal peligro para las playas, tanto por precipitaciones extremas (como las vividas en Europa este verano) como por el deshielo de los polos y la consecuente subida del mar. Para poder mantener la línea de costa, especialmente ante fenómenos climáticos tan cambiantes, la Ingeniería Civil está desarrollando e implantando diferentes herramientas.

Si acudimos a la web oficial del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el apartado de “Protección de Costa”, podemos acceder a la información relativa a las acciones generales y locales que se están llevando a cabo para la protección del litoral español, así como las medidas europeas incluidas en nuestra legislación. 

Entre los documentos disponibles, destaca “Estrategia de adaptación al cambio climático de la costa española”, en el que se analizan las medidas que se utilizarían (fechado en 2016) de cara a los siguientes años para el mantenimiento de estos espacios:

  • Sociales, a través de la educación, de la información y del comportamiento.
  • Institucionales, de carácter económico, legal y mediante programas específicos.
  • Estructurales y físicas, directamente relacionadas con la Ingeniería Civil. 

En relación a este último punto, el Ministerio lo desglosa en cuatro grandes aspectos. El primero de ellos, la Ingeniería: “obras de protección, regeneración de playas y dunas, adaptación de infraestructuras y equipamientos situadas en la costa y códigos de edificación”. 

El segundo aspecto tiene que ver con la tecnología: “elaboración de diagnósticos con técnica y datos de última generación, sistemas de alerta temprana, monitorización estandarizada de indicadores de cambio climático y sus impactos e introducción de cultivos con tolerancia a aguas salobres”. 

El tercero se basa en los ecosistemas: “restauración y conservación de humedales y marismas, incremento de la diversidad biológica y soluciones basadas en los servicios prestados por los ecosistemas costes”. 

El último de los aspectos también incluye tareas propias de la Ingeniería Civil, con la “adaptación de infraestructuras asociadas a la provisión de servicios básicos a nivel municipal (agua, electricidad, transporte, comunicaciones, etc.).

Por tanto, teniendo en cuenta estas propuestas y analizando las publicaciones realizadas por el Ministerio en relación a las medidas implantadas, podemos establecer que las principales tareas que se están llevando a cabo en la protección de costas es la aportación de arena natural a través del llenado y la aportación de arena combinada con la construcción de diques. 

No obstante, existen otras medidas que se están implantando en toda Europa. Una de ellas es la utilización de tubos geosintéticos, cuya técnica recoge nuestro Colegiado Marco T. Rodríguez en el número 413 de Cimbra, la revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas: “El solo vertido de arena para regenerar las playas se está convirtiendo en un problema grave por la falta de material, por lo que lógicamente se hace necesario adoptar medidas complementarias, que habitualmente pasan por el uso de soluciones duras”. Estas infraestructuras, si bien útiles, suponen una disrupción del paisaje, algo de suma importancia para un país como España con un peso económico del turismo tan importante.

Así, se propone el uso de tubos geosintéticos, rellenos de arena, que permitan contener el litoral. Éstos, tal y como explica Rodríguez, se dividen en bolsas, en tubos geosintéticos y en grandes contenedores. 

  • Bolsas. “Son el contenedor textil más conocido y empleado, especialmente como barrera ante inundaciones. Se rellenan in situ con arena en seco y su rango de volumen oscila entre 0,3 m3y 10m3”. 
  • Tubos sintéticos. Se definen como “elementos de construcción oblongos con una sección transversal elíptica tras su llenado. Están fabricados a partir de textiles técnicos especialmente desarrollados para aplicaciones en obras hidráulicas”. Éstos se rellenan con una mezcla de “agua y arena a través de múltiples bocas de llenado dispuestas para tal fin a lo largo del elemento”. 
  • Grandes contenedores. “Se rellenan fuera del agua, normalmente sobre barcazas, y después son depositados en profundidad mar adentro mediante el accionamiento de una apertura en la quilla”. 

Estas actividades encajarían en lo que la Estrategia de adaptación al cambio climático de la costa española denomina como de acomodación: “Las opciones de acomodación son aquellas que manteniendo los elementos en riesgo potencial en las zonas afectadas, priorizan la reducción de la vulnerabilidad de los mismos mediante la modificación de usos del suelo, la introducción de normativa específica para las infraestructuras y viviendas o la adopción de medidas que aumenten la preparación de los elementos afectados ante los posibles impactos”. 

En lo referente a la Ingeniería Civil, combinada con acciones educativas y sociales, destacan las siguientes acciones:

  • Gestión de sedimentos.
  • Construcción de nuevas estructuras de protección (muros, paseos, etc.).
  • Construcción de nuevas estructuras o elementos artificiales para mantener la línea de costa (diques exentos, espigones, geotextiles, etc.).
  • Adecuación funcional y estructural de las infraestructuras y de las edificaciones existentes. 
  • Normativa y códigos de adecuación.
  • Realineación de estructuras existentes en la línea de costa.
  • Realineación de estructuras existentes en estuarios y desembocaduras.

En definitiva, la Ingeniería Civil se presenta como fundamental para la recuperación de la costa y el mantenimiento de las playas. No solo entendidas éstas como un bien económico y turístico en España, sino dentro de la necesidad de preservación de espacios naturales. 

Para conocer más sobre el plan de protección de costas del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, aquí.