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Un año de ODS. Industria, Innovación e Infraestructura

Miércoles, 27 Octubre, 2021

“La industrialización inclusiva y sostenible, junto con la innovación y la infraestructura, pueden dar rienda suelta a las fuerzas económicas dinámicas y competitivas que generan el empleo y los ingresos. Estas desempeñan un papel clave a la hora de introducir y promover nuevas tecnologías, facilitar el comercio internacional y permitir el uso eficiente de los recursos”.

Así da comienzo el Objetivo de Desarrollo Sostenible número nueve, “Industria, Innovación e Infraestructura”, que es el protagonista del mes de octubre de “Un año de ODS”, la sección de la Agenda 2030 del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas. 

Este objetivo, que sin duda está ínfimamente ligado a la Ingeniería Civil, establece una serie de retos globales a la hora de conseguir el desarrollo económico y sostenible de los países más desfavorables. Así, según la Organización de Naciones Unidas, éstos se engloban en:

  • “Desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad, incluidas infraestructuras regionales y transfronterizas, para apoyar el desarrollo económico y el bienestar humano, haciendo especial hincapié en el acceso asequible y equitativo para todos”.
  • “Promover una industrialización inclusiva y sostenible y, de aquí a 2030, aumentar significativamente la contribución de la industria al empleo y al producto interno bruto, de acuerdo con las circunstancias nacionales, y duplicar esa contribución en los países menos adelantados”.
  • “Aumentar el acceso de las pequeñas industrias y otras empresas, particularmente en los países en desarrollo, a los servicios financieros, incluidos créditos asequibles, y su integración en las cadenas de valor y los mercados”.
  • “De aquí a 2030, modernizar la infraestructura y reconvertir las industrias para que sean sostenibles, utilizando los recursos con mayor eficacia y promoviendo la adopción de tecnologías y procesos industriales limpios y ambientalmente racionales, y logrando que todos los países tomen medidas de acuerdo con sus capacidades respectivas”. 
  • “Aumentar la investigación científica y mejorar la capacidad tecnológica de los sectores industriales de todos los países, en particular los países en desarrollo, entre otras cosas fomentando la innovación y aumentando considerablemente, de aquí a 2030, el número de personas que trabajan en investigación y desarrollo por millón de habitantes y los gastos de los sectores público y privado en investigación y desarrollo”. 

De estos objetivos, destaca el papel de las infraestructuras básicas de suministro y de conexión, como las carreteras. Tal y como determina la ONU, las infraestructuras afectan directamente a la industrialización y, por tanto, al PIB, como ocurre en muchos países africanos.

Dentro de la importancia de estas infraestructuras, gobiernos como el español han asumido un esfuerzo extra para el mantenimiento y conservación de construcciones clave, como es el caso de las carreteras.

Tal y como el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas ha reflejado en redes sociales, el presupuesto que se ha destinado o se pretende destinar en los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio ha batido récords. Como recoge El País, “El proyecto de ley de Presupuestos destina 1.371 millones de euros para ese fin, la cifra más alta de la historia, por encima de los 1.330 millones que se gastaron en 2009”.

Pero, ¿en qué se invertirán concretamente? “La cifra supone más de la mitad de los 2.463 millones que se invertirán en carreteras. La conservación se llevará un 56% de esa cantidad y el desarrollo de nuevas infraestructuras, el 44% restante (El País)”. 

Una noticia que ha alegrado al sector y a los agentes que en él operan, tal y como se estableció en la entrega de los XVII Premios de Seguridad a la Conservación de la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras, donde participó el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas. Allí, se hizo hincapié en la necesidad de incrementar la inversión, siempre insuficiente, para conservar uno de los patrimonios más importantes de nuestro país. 

Si bien las carreteras serán las protagonistas en estos presupuestos, también lo es el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Con un total del “un 40% de toda la inversión pública recogida en los Presupuestos para 2022, que, además configuran un país más descentralizado (COPE)”. 

En general, los presupuestos destinados a infraestructuras se enfocan en estos grandes pilares, sin duda la base de actuación de la Ingeniería Civil: 

  • Reconversión de los sistemas ya implantados a la Agenda 2030, lo que supondrá, entre otros, la inversión en la Nueva Movilidad: “las subvenciones a consorcios y entidades de transporte metropolitano sumarán 473 millones de euros y se destinarán más de 1.100 millones a transformar las flotas e impulsar la digitalización en el transporte en las comunidades autónomas y en los servicios de mercancías (COPE)”.
  • Carreteras, tal y como hemos comentado, con la conservación por encima de la construcción de nuevos kilómetros de conexión.
  • El ferrocarril: “Los presupuestos dan prioridad al ferrocarril al que se dedican 6.700 millones de euros para impulsar tanto las redes convencionales como las de alta velocidad. De esa cantidad, 1.500 millones se destinarán a cercanías”.

En los próximos meses y una vez aprobados los Presupuestos Generales del Estado, podremos concretar en qué medida nuestros profesionales se verán beneficiados y cómo éstos gestionarán de la manera más eficiente posible estas inversiones multimillonarias. 

Ahora, no obstante, queda un nuevo problema que afrontar por parte de la comunidad internacional y en lo referente al sector de la Construcción: hacer frente a la falta de mano de obra y al incremento de los materiales, con motivo de la falta de abastecimiento.

Es, por tanto, fundamental contar con Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles capaces de contribuir, como siempre, a la mejor social desde un punto de vista de eficiencia y resiliencia, especialmente en lo que concierne a las infraestructuras.