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La revolución del urbanismo madrileño

Viernes, 29 Octubre, 2021

El próximo 31 de octubre, se celebra el Día Mundial de las Ciudades, que pone punto y final a Octubre Urbano, la iniciativa de la Organización de Naciones Unidas para la concienciación sobre la adaptación de las ciudades a las nuevas necesidades de la población y a la Agenda 2030. 

Dentro de esta acción, a la que se suma el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, hablamos con el Ayuntamiento de Madrid y con su Delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes Sedano, quien nos habla del nuevo urbanismo que se da en la ciudad y que refleja su opinión sobre el urbanismo madrileño en esta tribuna.

La revolución del urbanismo madrileño

Desde la concepción liberal del urbanismo, en la que creo y la que estamos poniendo en práctica desde el gobierno de la ciudad de Madrid, consideramos que el urbanismo tiene varias características fundamentales: tiene la libertad como valor supremo, proyecta a varias generaciones vista, se adapta a circunstancias cambiantes, genera capital social en las ciudades, protege el patrimonio, garantiza el progreso, innova, apuesta por el reequilibro territorial para asegurar la igualdad de oportunidades, apuesta también por la colaboración público-privada y tiene Europa como referente. 

Pero el urbanismo es también una palanca económica. Es una palanca para la recuperación, para la reactivación, para generar empleo, para mejorar la vida de los ciudadanos y para poner en marcha una enorme industria que deja miles de millones de euros en inversión. Y el Ayuntamiento no puede ser un freno. Al contrario, debe facilitar todo esto, proporcionando unas reglas del juego claras. 

[…] Hoy, Madrid Nuevo Norte está desbloqueado después de 26 años, y hablamos de 6.000 millones de euros de inversión. Hoy, los desarrollos del sureste, con más de 100.000 nuevas viviendas para las clases medias están desbloqueados. Hoy, hemos empezado a plantar el Bosque Metropolitano, la mayor infraestructura verde que se está haciendo en Europa, que rodeará Madrid con más de un millón de árboles a lo largo de 75 kilómetros, un proyecto completamente alineado con lo que marcan las Agendas Urbanas Internacionales relacionadas con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. De hecho, la ONU ha elegido a Madrid como una de las 15 ciudades para participar en el programa Deep Demostrations of Healthy and Clean Cities, lo que posiciona a la capital como un referente europeo en innovación y acción climática.

Las decisiones urbanísticas no solo mueven industria, empleos de valor añadido o capital humano, sino que fijan el marco en el que se desarrolla todo lo demás. No es lo mismo vivir, emprender o trabajar en ciudades altas o bajas, cómodas o incómodas, con espacios públicos regenerados o con espacios públicos degradados; conectada o desconectada, integrada o segregada, funcional o disfuncional. El desarrollo urbano de las ciudades es, seguramente, el más importante de todos los condicionantes para asegurar un entorno vivible, moderno, seguro y próspero. 

Sin embargo, es importante bajar de lo general a lo concreto. Por eso, desde el Área de Gobierno de Desarrollo Urbano hemos presentado ya la revisión de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana. Será la modificación más ambiciosa en 24 años. Queremos acompasar la Administración a los tiempos que demanda la sociedad, para dar cabida regulatoria a todo lo que ya es una realidad en Madrid y, para eso, vamos a flexibilizar, aclarar y simplificar la normativa. Lo vamos a hacer a lo largo de este año, contando con la sociedad madrileña en su conjunto, a través de 7 palancas. 

Primero, hacer de Madrid la mejor ciudad para vivir

Tomamos nota de las enseñanzas de la pandemia y apostamos por los espacios exteriores en las viviendas: las terrazas no computarán en edificabilidad y facilitaremos que se construyan más salientes, vuelos en fachadas, construcciones ligeras desmontables, soportales o tendederos. Queremos más terrazas, más balcones y más balconadas, tanto en nueva construcción como en la ya existente. Tampoco computarán los trasteros en planta baja, elementos comunes de distribución o los cuartos de instalaciones, que podrán estar en plantas de piso para dejar libres las cubiertas para otros usos. Permitimos aprovechar mejor los sótanos y el uso de azoteas para que las puedan disfrutar los vecinos del edificio. 

Además, se podrán transformar locales a viviendas con condiciones de confort, seguridad y accesibilidad. Y damos cabida en la regulación a las nuevas fórmulas de habitar la ciudad como el co-living como categoría de residencia comunitaria y el co-housing como categoría de vivienda colectiva. Establecemos nuevas condiciones como vivienda mínima que podrá ser optimizada en base a determinados factores de uso. El objetivo es que cada uno pueda elegir en libertad su manera de vivir y garantizar que Madrid siga siendo la ciudad más libre y abierta para que todos podamos desarrollar el proyecto de vida que queramos. 

Segundo, introducimos el factor verde

El Madrid que viene será más alto, más sostenible y más verde. Ahora, por fin, vamos a dar incentivos para hacer rentable la apuesta por fachadas o cubiertas verdes y por elementos de sostenibilidad -como los cuartos para guardar bicicletas, que no computarán en edificabilidad-. Los elementos de producción de energía sostenible o elementos constructivos de mejora de la eficiencia tampoco computarán, y a las nuevas superficies verdes se les aplicará este factor verde que les permitirá optimizar el espacio libre de parcela. Queremos que cubiertas, fachadas y espacios libres estén ajardinados, llenos de plantas que absorban CO2 y mejoren la calidad de vida de los vecinos y por eso nos aseguramos de que sea rentable hacerlo para la iniciativa privada: cuanto más verde sea un edificio, mejor rendimiento inmobiliario. 

Tercero, generar más actividad económica y más empleo en Madrid

Apostamos por la hibridación de usos, actualizando el porcentaje de usos alternativos, complementarios y la coexistencia del uso cualificado y el alternativo, de manera que sea más fácil abrir un negocio, generar empleo y llenar de vida la ciudad. Se podrán realizar varias actividades en un mismo local comercial, habrá nuevas categorías dentro del uso industrial para dar cabida a las nuevas actividades emergentes, se simplifica y aclara la regulación del uso terciario hospedaje y permitimos más usos alternativos en las zonas de actividad económica, siempre que se mantenga parcialmente el uso industrial. 

Vamos a integrar y aclarar el Plan Especial de Hospedaje dentro de las normas, incluyendo los anillos, la implantación del uso hospedaje como uso alternativo en edificios no residenciales y regulando urbanísticamente las Viviendas de Usos Turístico conforme lo indicado por los tribunales. Por eso, quedan limitadas como uso terciario hospedaje en planta baja y primera, siempre que no existan viviendas en plantas inferiores. 

Abordamos otras actividades para encontrar soluciones sensatas a las cocinas industriales y el uso almacenaje para reparto a domicilio y logístico. Primamos su implantación en zonas industriales y limitamos su implantación en zonas residenciales, donde quedan limitadas a máximo 350m2, con carga y descarga en el interior del local y otros condicionantes para limitar su impacto en la movilidad y en el entorno.

Cuarto, apostamos por dotaciones públicas del siglo XXI

Queremos flexibilizar el uso dotacional para ser mucho más ágiles para poner, por ejemplo, una comisaría de policía sin tener que redactar un Plan Especial. Además, queremos más vivienda social, vivienda pública y vivienda para jóvenes, por eso definimos la vivienda dotacional destinada a proporcionar alojamiento a colectivos con necesidades específicas a través de la construcción de viviendas tuteladas y viviendas de integración social en suelos dotacionales.

Permitimos también que, en una misma parcela, existan equipamientos diversos o multifuncionales o que los solares de titularidad pública puedan destinarse, transitoriamente, a destinos de ocio y a la mejora del paisaje urbano hasta que se construya el dotacional previsto en planeamiento. 

Quinto. Daremos más ayuda para los hosteleros y comerciantes

Aclaramos el limbo legal en el que se encuentra el terciario recreativo, que data de 1997 y no se adecúa al catálogo de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (LEPAR) y actualizamos los aforos conforme a las actuales reglas del juego que marca el Código Técnico de la Edificación. Proponemos, también, definir la dotación de aparcamiento obligatoria para evitar sinsentidos como la exigencia de dotación de aparcamiento a actividades que se encuentran en sitios a los que no puede llegar el coche. 

Sexto, nos proponemos proteger el patrimonio histórico de Madrid, evitando su abandono

Lo hacemos con una máxima: lo que no se usa, se destruye. Actualizamos e impulsamos la recuperación de patios de manzana con soluciones bioclimáticas, dándoles uso y centrándonos en su recuperación para obras de reestructuración general o nueva planta. Queremos también mejorar los proyectos en zonas degradadas pero protegidas con soluciones de arquitectura contemporánea que respeten, por supuesto, los elementos protegidos, sobre todo en materia de accesibilidad y de eficiencia energética, previa autorización de las Comisiones de Patrimonio. 

Séptimo, la apuesta por la simplificación de la normativa y reducción de trámites

Simplificamos para dar certidumbre y seguridad jurídica, con lenguaje comprensible y unificando los 137 criterios interpretativos publicados en estos últimos 24 años sobre diferentes puntos del Plan General, que data de 1997. Eliminamos trabas y trámites sobre comprobaciones repetidas y proponemos, por eso, suprimir los Planes Especiales de Control Urbanístico Ambiental (PECAU) y hacer las comprobaciones en el acto de licencia a través de los nuevos Estudios de Repercusión de Implantación de Usos (ERIUS). 

Esta es la propuesta que elevamos desde el Área de Gobierno de Desarrollo Urbano a la sociedad madrileña […] Ahora, pedimos la colaboración de todos para mejorarla y, entre todos, transformar Madrid en la ciudad que soñamos: la capital de vanguardia que será referente en todo el mundo del urbanismo del futuro. 

Además, a finales de septiembre presentamos la nueva Ordenanza de Licencias, con el único objetivo de simplificar la vida a los madrileños y facilitar la actividad económica en la ciudad. 

Madrid es el ejemplo de que la administración importa y que, desde ella, se puede revolucionar la ciudad. Que no da lo mismo una cosa que la otra, que fijar marcos atractivos para la inversión genera empleo, prosperidad y actividad económica, mejorando la vida de las familias. Otros casos demuestran lo contrario. Nuestro reto, desde el Área de Desarrollo Urbano, es ése, y en lo que nos toca: seguir haciendo de Madrid la mejor ciudad para vivir, trabajar y formar una familia. 

Autor. Mariano Fuentes Sedano, Delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid y concejal de Ciudadanos.