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El Ingeniero Civil en… los Smart Tunnels

Lunes, 15 Noviembre, 2021

Del dos al cuatro de noviembre, se celebró Trafic 2021, el Salón Internacional de la Movilidad Segura y Sostenible. Durante los tres días, se llevaron a cabo diferentes ponencias y mesas debate, entre las que destacó la dedicada a los Smart Tunnels, con la participación del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas. 

A la hora de definir los Smart Tunnels, nos encontramos dos posibilidades. Por un lado, el origen del nombre se debe al acrónimo “Stormwater Management and Road Tunnel”, utilizado para la infraestructura, que responde al nombre E38, llevada a cabo en Kuala Lumpur para permitir la reducción del tráfico y la resistencia a inundaciones: “El principal objetivo de este túnel es solucionar el problema de las inundaciones repentinas en Kuala Lumpur y también reducir los embotellamientos a lo largo de Jalan Sungai Besi y el paso elevado de Lok Yew en Pudu durante la hora pico. Hay dos componentes en el túnel, el túnel de agua de tormentas y el túnel autopista (Wikipedia)”. 

Por otro lado, el mismo acrónimo de este túnel se usa para, con significado en inglés, hacer referencia a las infraestructuras inteligentes, entendidas éstas como aquellas capaces de aplicar la tecnología para el diseño, la gestión y la resolución de problemas en tiempo real de estas construcciones. 

Tal y como explicó Cristina Beneroso, Secretaria Técnica del Consejo del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas durante Trafic, está claro que las infraestructuras han de adaptarse a los nuevos retos sociales y ecológicos que se nos plantean: “Si algo nos han enseñado 2020 y 2021 es que nuestras ciudades no están del todo preparadas para asumir cambios repentinos en nuestros hábitos o necesidades. La pandemia de la COVID 19 evidenció que nuestras ciudades no están diseñadas para la corta distancia. Las restricciones de movimientos entre zonas nos enseñaron que debemos reconducir las urbes para disponer de servicios de cercanía y prescindir de la necesidad de desplazarnos a áreas de consumo deslocalizadas. También trajo consigo nuevas necesidades de desplazamiento, que nos han planteado arduos retos como el de disponer de información precisa y en tiempo del aforo y cadencia de los servicios de transporte público, o como el de aprovechar y dualizar nuestras redes viarias para compartirlas con otros vehículos de movilidad personal o directamente cederle espacio a los peatones”.

Para ello, se requiere de infraestructuras con aplicación de la tecnología que flexibilicen su uso y mejorar la seguridad y la eficiencia de éstas, con el objetivo de conseguir lo que se denomina como “inteligencia urbana”. 

De esta manera, la ordenación de las ciudades, algo que tratamos de manera constante en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, es fundamental, también en las urbes ya implantadas. En estos casos, donde es imposible partir de cero, se necesitan infraestructuras como el túnel de Kuala Lumpur: “En Malasia, en la ciudad de Kuala Lumpur, se diseñó el SMART Tunnel, precisamente para dar solución a dos de estos problemas: dar fluidez a un tráfico muy denso y servir como aliviadero de tormentas en una parte de la ciudad en la que las frecuentes tormentas provocaban el desbordamiento de dos ríos colindantes, y con ellos la consecuente inundación de una zona vital del casco urbano. Es por ello que el SMART Tunnel es un gran ejemplo de cómo las infraestructuras pueden evolucionar para flexibilizar sus usos y adaptarse a las necesidades cambiantes de las ciudades, y de cómo la combinación de ingeniería de vanguardia y tecnología pueden dar como resultado una tan infraestructura optimizada como esta”, tal y como se afirmaba durante Trafic 2021.

Otros ejemplos

Pero, ¿qué otros casos se han dado en el mundo en lo referente a túneles inteligentes y qué funciones cumplen? Dentro de la labor de la Ingeniería Civil se encuentra la de adaptar los conocimientos de la profesión de Ingeniería Técnica de Obras Públicas a las tecnologías existentes y, por supuesto, a las necesidades locales de cada infraestructura.

En el caso de España, contamos con un primer túnel inteligente en Lugo. El de Cereixal “es capaz de conectarse con los vehículos gracias a la tecnología V2G (Vehicle to Grid) y el 5G. Esto permite una mejor gestión de la infraestructura y nos acerca a modelos de conducción asistida. El alto grado de tecnología aplicado a este túnel  amplía la información a disposición del conductor e incrementa, por lo tanto notablemente, la seguridad en la vía.

Esta obra cuenta sensores medioambientales, cámaras de detección de incidencias y lectores de matrículas y mercancías peligrosas, así como diferentes equipos cuya información es procesada y enviada en tiempo real a los sistemas tecnológicos encargados de gestionar estos datos. Con esto conseguimos tener un detallado análisis del estado del tráfico, así como datos tan concretos como la identificación del distintivo ambiental de los vehículos y el tipo de mercancías peligrosas transportadas, etc. 

El sistema también contempla el envío de alertas relacionadas con las condiciones meteorológicas, el nivel de visibilidad o la presencia de peatones en el túnel, así como vehículos detenidos, que circulan a una velocidad reducida o en sentido contrario”.

El objetivo es la interacción inmediata y continua entre el túnel y los gestores de la infraestructura, de tal manera que éstos se puedan adelantar a posibles problemas y reaccionar de manera instantánea en el momento en el que se produzcan.

También en Suiza, concretamente en el túnel de San Gotardo, se ha utilizado el último software y hardware para la gestión de la infraestructura ferroviaria más larga del mundo. En concreto, este túnel “Cuenta con un sistema de control y protección contra incendios de alta tecnología que consta de más de 200.000 sensores y alberga las más altas exigencias de logística y procesamiento de datos al que se le suma un sofisticado equipo de videovigilancia que  permite grabar el movimiento de cada tren y mostrarlo, a su vez, en las pantallas del centro de operaciones desde el que se controla y monitorea toda la información aportada.

La avanzada tecnología con que cuenta este túnel es capaz de detectar desde una puerta que no ha sido cerrada correctamente hasta un fallo en la iluminación. Y en caso de que sea necesario, es capaz de realizar acciones como conectar el sistema de ventilación, iluminar el punto de emergencia más próximo o abrir las puertas de forma automática”. 

Por último, durante las jornadas de Trafic 2021, también se mencionó cómo la Ingeniería Civil había desarrollado un túnel en Markovec, Eslovenia, con dos estructuras, lo que permitía continuar prestando servicio en caso de emergencia, tal y como explica el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas: “Su alta sensorización junto el resto de sistemas de cámaras y gestión de datos hacen de este túnel otro referente en cuanto a seguridad, ya que si ocurre un imprevisto en un tubo (emergencia), el otro tubo ajusta automáticamente la señalización y habilita el tráfico en 2 direcciones y  en caso de alarma de incendio, el túnel se cierra automáticamente sin la intervención del centro de control, lo que incrementa la velocidad de reacción y por tanto puede llegar a salvar vidas.

Todos los sistemas de que dispone: semáforos, señalización LED, conteo de tráfico con bucles inductivos, sistema de llamada de emergencia, control de vídeo, alarma de incendio, etc., están conectados al centro de control regional, donde se monitorean los túneles 24 horas al día, siete días a la semana”. 

Resiliencia urbana

Todas estas infraestructuras, en las que el papel del Ingeniero Civil es fundamental, hacen posible el concepto de resiliencia urbana, entendida ésta como la capacidad medible de cualquier sistema urbano para mantener la continuidad a través de todas las conmociones y tensiones mientras se adapta y transforma positivamente hacia la sostenibilidad.

Esto es imprescindible en una sociedad cambiante en tanto usos y hábitos de la población como en necesidades ante el Cambio Climático. Así lo entiende la Organización de Naciones Unidas, que ha dotado a las “Ciudades y Comunidades Sostenibles” de un ODS propio, el número 11. También en lo referente a las infraestructuras, la Ingeniería Civil cuenta con un papel determinante en el ODS número nueve, “Industria, Innovación e Infraestructuras”. 

Por ello, desde el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, continuamos divulgando la importancia de los Ingenieros Civiles en la consecución de infraestructuras como los túneles inteligentes, que permiten la flexibilización de las construcciones y el uso adaptado a circunstancias excepcionales.