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Un año de ODS. Ciudades y Comunidades Sostenibles

Martes, 30 Noviembre, 2021

Octubre fue el mes internacional de las Ciudades. Así lo determina cada año la Organización de Naciones Unidas, en un intento para que los gobiernos nacionales e internacionales aboguen por la aplicación de herramientas para conseguir espacios más amables para la vida. Por ello, el Objetivo de Desarrollo Sostenible número once se centra en las Ciudades y las Comunidades Sostenibles.

Según la ONU, “la mitad de la humanidad, 3.500 millones de personas, vive hoy en día en las ciudades y se prevé que esta cifra aumentará a 5.000 millones para el año 2030. El 95% de la expansión de los terrenos urbanos en las próximas décadas tendrá lugar en el mundo en desarrollo. Actualmente, 883 millones de personas viven en barrios marginales y la mayoría se encuentran en Asia oriental y sudoriental”.

Las ciudades desestructuradas dan como resultado problemas de higiene, de abastecimiento y de desigualdad social, además de promover un consumo de energía descontrolado, tal y como cifra la ONU: “Las ciudades del mundo ocupan solo el 3% de la tierra, pero representan entre el 60% y el 80% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de carbono”.

Todo ello ha dado como resultado que el 90% de la población de las ciudades no respire aire limpio, provocando en todo el mundo 4,2 millones de muertes ya en 2016. 

Estas cifras, que alertan a los expertos sobre las próximas medidas que tener en cuenta a la hora de reorganizar las ciudades, pone el foco en la Ingeniería Civil: “el 70% de la infraestructura que se necesitará para albergar el crecimiento de la población urbana global en 2030 aún no se ha construido. Un reto y una oportunidad (La Vanguardia)”.

Principales medidas de la Ingeniería Civil

La Ingeniería Civil y sus profesionales son los principales encargados de llevar a cabo los Objetivos de Desarrollo Sostenible instaurados por la Organización de Naciones Unidas, especialmente en lo referente al número 11. En este sentido, ¿qué se considera una ciudad sostenible? Según recoge La Vanguardia, en un especial sobre ciudades del futuro publicado este mes y en base a los criterios de Intermón Oxfam, se trata de “aquella que ofrece calidad de vida a sus habitantes sin poner en riesgo los recursos, ya que vela también por el bienestar de la humanidad futura y procura la justicia social”.

En la carrera por la consecución de los ODS, especialmente por el Cambio Climático que se está experimentando, la consultora Arcadis lleva a cabo, de manera anual, un ranking de las ciudades más sostenibles del planeta, tal y como recoge La Vanguardia: “Para las conclusiones, los expertos se sustentan en tres pilares fundamentales: las personas, su calidad de vida y oportunidades sociales; el planeta, por el uso energético, contaminación y emisiones, de la ciudad; y la economía. En el último ranking publicado dominan las ciudades europeas en los primeros puestos, seguidas de las asiáticas y de Estados Unidos. Londres encabeza el listado, seguida de Estocolmo, Edimburgo, Singapur, Viena, Zúrich, Múnich, Oslo, Hong Kong y Frankfurt”. 

Pero, ¿qué están haciendo las ciudades para conseguir ser más sostenibles? Entre las medidas por las que apuestan las ciudades, especialmente en el entorno de las infraestructuras, encontramos éstas directamente ligadas a la Ingeniería Civil: 

  • Apuesta por la rehabilitación de infraestructuras de abastecimiento obsoletas, aplicando las últimas herramientas digitales y permitiendo, así, monitorizar el estado de las grandes obras públicas, mejorando su eficiencia.
  • Reducción de la velocidad en los núcleos urbanos a 30 kilómetros por hora. Una medida que se ha implantado ya en España por la Dirección General de Tráfico, dependiendo del Ministerio del Interior, en base a dos razones concretas. Por un lado, la reducción de la mortalidad en accidentes de tráfico urbanos. Por otro, el descenso de las emisiones. 
  • Eliminación de barreras arquitectónicas en las ciudades, que incluyen infraestructuras obsoletas. Ya hablamos anteriormente en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas sobre el papel del urbanismo en la reducción de desigualdades sociales. Se trata de una estrategia que está implantando, entre otros, el Ayuntamiento de Madrid, con la destrucción de uno de los “scalextric” más conocidos de la zona, el que da inicio a Vallecas, uno de los barrios más extensos de población de la capital, tradicionalmente separado del resto del núcleo central. 
  • Movilidad sostenible, la gran apuesta de urbes como Londres. Nuevas infraestructuras de conexión y, especialmente, la aplicación de políticas de fomento del uso del transporte público. El objetivo es el uso de este tipo de movilidad y el cambio de hábitos de los habitantes de las grandes ciudades.
  • Zonas de Bajas Emisiones o, lo que es similar, la peatonalización del centro-ciudad. Se trata de una medida de la Dirección General de Tráfico, incluida en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021, por la que los ayuntamientos con más de 50.000 habitantes han de contar con una ZBE. En la mayoría de casos, éstas son creadas con espacios públicos de ocio y de compras, además de con áreas verdes. 
  • Eficiencia energética. No solo a través de la rehabilitación de viviendas (algo con lo que en nuestro país se cuenta con la ayuda de los planes de la Unión Europea), sino mediante de la implantación de iluminación inteligente. Ya se están dando pruebas para la toma de datos y análisis de los flujos de circulación, con el fin de controlar la demanda real. También en lo referente a la gestión del transporte público: Adif ya se encuentra en pleno proceso de instalación para la implantación de placas solares en los entornos de las vías. 

Metadatos aplicados a la Ingeniería Civil

El big data se define como “un término que hace referencia a conjuntos de datos tan grandes y complejos que precisan de aplicaciones informáticas no tradicionales de procesamiento de datos para tratarlos adecuadamente (Wikipedia)”. 

La toma de datos de manera masiva, especialmente en lo referente a las grandes infraestructuras, permite conocer el estado real de las mismas y aprovechar al máximo su potencial. Tanto es así que ya se aplica en construcciones como los túneles y, por supuesto, en las ciudades. En lo referente a éstas últimas, ayudan a determinar las necesidades de la población, a través del uso que ésta hace del entorno urbano.

“La gestión de procesos e infraestructuras está avanzando muy rápidamente en base a una información sobre el tráfico que soporta cada día y una estimación más precisa que determinará el posible tráfico de futuro. Un sinfín de variables estudiadas que mejorarán, como por ejemplo: la eficacia del transporte o el ahorro energético que podrían alcanzar. Podemos utilizar un estudio de volumen Big Data para el tratamiento del comportamiento de los ciudadanos y su urbanismo, sus necesidades, o de los mantenimientos predictivos industriales y de sus costes o sus fallos, incluso predicciones en el ámbito de la salud (Ovacen)”.

Todas estas herramientas, junto con la experiencia y el conocimiento previos de los Ingenieros Civiles, determinan el futuro de las ciudades, más allá de las tradicionales urbes y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el número once, como reto internacional.