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Cinco tendencias de la Ingeniería Civil en 2022

Lunes, 10 Enero, 2022

En el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, analizamos las tendencias que tendrán lugar en los próximos meses relacionados con la Ingeniería Civil. En base a las últimas noticias del sector, así como a lo aportado por nuestros profesionales, destacados cinco grandes 

Profesionalización 

El sector de la Construcción se ha visto afectado, durante todo 2021, por una continuada falta de profesionales. Si bien existe mano de obra, ésta adolece de formación especializada, frenando el objetivo de profesionalización del sector.  

Para ello, desde las entidades públicas se ha fomentado tanto la Formación Profesional como cualquier otro tipo de profesionalización (es el caso de la labor que desempeña la Fundación Laboral de la Construcción). Si analizamos los datos de la entidad, referidos al cómputo de 2021, vemos que se ha dado un incremento de los profesionales afiliados, si bien sigue siendo deficiente: “El número de afiliados medios en el sector en noviembre alcanzó la cifra de 1.318.028 trabajadores/as, lo que supone un aumento del 0,7 % respecto al mes anterior. En la comparativa interanual, la cifra de afiliación aumentó en 49.425 trabajadores en términos absolutos (un 3,9 % más)”. 

Además, estos datos se han incrementado en todos los tipos de Construcción, otorgando un crecimiento ordenado de todo el sector: “En cuanto al número de contratos realizados por empresas del sector, entre enero y octubre,  según el Sepe, ascendieron a 952.326, un 1,8 % más que el mismo período de 2020. Por actividad económica, destaca el aumento de 4,4 % de las Actividades de Construcción Especializada, le sigue Ingeniería Civil con una subida de 1,5 %. Por el contrario, la Construcción de Edificios presentó una variación interanual negativa de 0,9%”.

Para poder atraer más talento, desde las administraciones se ha aprobado la nueva Ley Laboral, incluida en el Boletín Oficial del Estado el pasado 30 de diciembre: “Aunque el objetivo principal del nuevo marco legislativo es acabar con la temporalidad del mercado de trabajo en España (26,02%), también servirá para corregir desequilibrios dentro de la negociación colectiva y dotar de mayor flexibilidad a las empresas en apuros (El País)”. 

Estas medidas están especialmente enfocadas a dos de los sectores locomotoras del país que, además, son los que suelen presentar mayor grado de temporalidad en sus contratos: la Hostelería y la Construcción: “En el sector de la construcción, donde más se han utilizado los contratos por obra y servicio, la modalidad ordinaria de contratación pasará a ser la de tipo indefinido. Una vez termine la tarea asignada, la empresa deberá recolocar al trabajador en otra obra. De ser rechazada esta propuesta, o no poderse llevar a cabo, se extinguirá el contrato y el trabajador recibirá una indemnización del 7% calculada sobre conceptos salariales del convenio (El País)”. 

Reajuste del sector

En este apartado, hemos de hacer referencia a la falta de suministros básicos del sector de la Construcción. Según el artículo publicado en El Economista el pasado cuatro de enero, “Los costes para construir viviendas de obra nueva han despedido 2021 con una subida anual del 15,3%, hasta los 1.155 euros/m2, según se desprende del informe de Tendencias del Sector Inmobiliario elaborado por Sociedad de Tasación. El indicador, que ya encadena cuatro trimestres consecutivos al alza, ha escalado un 4,71% en el último trimestre del año respecto a los tres meses precedentes”. 

En cuanto al resto de obras, cuatro de cada diez se habían frenado, según las declaraciones para dicho medio de la Confederación Nacional de la Construcción, con motivo de la falta de materiales (especialmente acero, madera, cobre y aluminio) y de la mano de obra.

En este segundo punto, relacionado con el anterior, vemos cómo la falta de profesionales ha llevado a la paralización de las construcciones. 

Para poder afrontar esta situación, más allá de la subida de precios generalizada de materiales y de procedimientos, se ha propuesto, por parte de los principales agentes de la Ingeniería Civil de nuestro país, la adecuación de las licitaciones públicas, en relación al ámbito público y en lo referido a plazos y a precios, de cara que se puedan reajustar las condiciones de los pliegos ya concedidos. “Según una encuesta de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), el 75,6% de las obras en España ha sufrido retrasos durante el último trimestre, mientras que el otro 24,4% cumple con los plazos a costa de registrar una subida media de costes del 22,2%, con el acero y la madera liderando el alza de precios. Aunque esta situación afecta a todos proyectos en general, a la patronal preocupa especialmente la incidencia en las Obras Públicas, donde ya hay licitaciones que se han quedado desiertas ante la falta de ofertas para pliegos con estimaciones de precios desfasadas y que no resultan rentables (La Información)”. 

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana está desarrollando medidas, que han de ser aprobadas por el Ministerio de Hacienda, para llevar a cabo los ajustes pertinentes y reenfocar la competitividad del sector de cara a los próximos meses. 

Planes de recuperación

Un punto que choca, directamente, con los anteriores. Falta de mano de obra y de materiales en plena inversión en Obra Pública en toda Europa. Por un lado, hablamos de los planes Next Generation de la Unión Europea, que, en verano de 2021, inyectaron a las economías de los países miembros los primeros millones de un total de 2,3643 billones de euros. 

Estos planes se dividen en Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia (MRR) y el Fondo REACT-EU, ambos con apoyo directo a España, tal y como recoge el Ministerio de Hacienda en su web: “Dentro del MRR, España recibirá un total de aproximadamente 140.000 millones de euros, de los que 60.000 millones corresponden a transferencias no reembolsables. Además, podrá acceder a un volumen máximo de 80.000 millones de euros en préstamos. En cuanto al Fondo REACT-EU, España recibirá algo más de 12.000 millones de euros para su ejecución en el periodo 2021-22”.  

Para poder administrar toda esta entrada de capital, desde el Gobierno se ha aprobado, a su vez, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Siempre siguiendo la estrategia marcada por el Pacto Verde Europeo, los proyectos han de presentar criterios básicos de sostenibilidad, también en lo referido a la Construcción y a la Obra Pública.

En lo referente a estos dos últimos puntos, el Plan de Recuperación, en lo ligado a la Ingeniería Civil, se centra en la Nueva Movilidad, en la Economía Circular, también en la Industria, en las energías renovables, en la conservación del litoral y de la costa española (a través, en gran medida, de infraestructuras de contención) y en la construcción de vivienda social. 

Pero caben mencionar dos puntos adicionales que, además, son de los que cobran de mayor importancia: la digitalización y la rehabilitación y mantenimiento de infraestructuras y de viviendas.

Nuevos procesos

La Ingeniería Civil se enfrenta, desde hace años, al reto de adaptar las técnicas y los procedimientos tradicionales a la nueva situación del mercado. Con unos años carentes de inversión en Obra Pública, 2022 se posiciona como uno de los mayores en gasto. 

Con el fin de gestionar de manera profesional dichos ingresos, se ha planteado la digitalización como la pieza clave ante el Plan de Recuperación del Gobierno. En este sentido, en la Ingeniería Civil, hemos de hablar de BIM. 

El método de trabajo abierto Building Information Modeling se abre paso, cada vez más en licitaciones públicas y contratos privados, para la inclusión de equipos de trabajo interprofesionales y la organización del diseño, de la construcción y del mantenimiento de grandes infraestructuras. “La entrada en vigor en 2018 de la Ley de Contratos del Sector Público 9/2017, sentó las bases para permitir a los organismos públicos requerir el uso de la metodología BIM en licitaciones públicas mediante su inclusión en el propio pliego [...]. Para el 22,5% de las empresas sus proyectos BIM alcanzan solo entre el 20% y el 50% de sus trabajos. El resto se siguen realizando en metodologías tradicionales. También un 22,5% de las organizaciones afirman que entre el 50 y el 70% de sus proyectos son en BIM. Solo un 10% de las encuestadas sí reconocen que más del 70% de sus proyectos se realizan en BIM” (SmartBuilding Spain)”.

Ante estos datos, no es ilógico que la Administración se haya puesto como objetivo primordial la renovación de sectores como el de la Construcción. No solo a través de la digitalización con BIM, sino en la actualización de procesos y de materiales. Prueba de ello es la aprobación del Nuevo Código Estructural y su puesta en marcha el pasado 10 de noviembre de 2021. Este documento, de carácter legal, incorpora la realidad del mercado de las estructura a la normativa española. 

Rehabilitación y mantenimiento

Más inversión para la rehabilitación y para el mantenimiento de las infraestructuras existentes que para la creación de nuevas. Una de las máximas de la Economía Circular de los últimos Presupuestos Generales aprobados por el Gobierno, una vez apoyados en los planes económicos de ayuda de la Unión Europea: “1.371 millones de euros para ese fin, la cifra más alta de la historia, por encima de los 1.330 millones que se gastaron en 2009 […] La cifra supone más de la mitad de los 2.463 millones que se invertirán en carreteras. La conservación se llevará un 56% de esa cantidad y el desarrollo de nuevas infraestructuras, el 44% restante (El País)”. 

Esta rehabilitación también se encamina a la de viviendas, con la eficiencia energética por bandera y la reconversión de un parque inmobiliario antiguo como el español a la media europea. El Plan de Rehabilitación de la Vivienda se ha llevado un total de 2.839 millones de euros de una partida que supone la cuarta más grande de los PGE, por detrás de la Industria y la Energía (19,8%), del I+D+i y de la digitalización (19,6%) y de las infraestructuras y los ecosistemas resilientes (17,4%), tal y como recoge Idealista. 

Todos estos puntos recogen las tendencias principales de la Ingeniería Civil en 2022 en nuestro país, teniendo en cuenta las medidas que han tomado los gobiernos (tanto el nacional como el europeo), en la búsqueda de un equilibrio entre la recuperación económica y la sostenibilidad. 

Es fundamental, por ello, continuar apostando por la profesionalización y por la digitalización de los profesionales que conforman el sector, incluidos los Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles. De manera paralela, queda trabajar en la consecución de canales productivos y logísticos que sepan garantizar el suministro de los materiales, fundamentales para la consecución de los objetivos planteados.