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Digitalización de la gestión de aguas

Jueves, 27 Enero, 2022

El agua siempre se ha considerado como una fuente de riqueza y de vida fundamental para los seres vivos. En comunidades con una gran presencia de esta materia, la vida y la economía prosperan. En aquellas donde no se da de manera abundante, se requieren de medios adicionales, aportados por la Ingeniería Civil, para su consecución.

Independientemente de esta situación, el agua es un bien escaso, una idea que se ha enfatizado en los últimos años con motivo del tan temido Cambio Climático. Según un reciente estudio de la Universidad Ludwig Maximilian de Munich en Alemania y el Consorcio Ouranos, recogido en El Confidencial en septiembre de 2021, las sequías serán algo común en Europa en el periodo 2080-2099: “En Europa del Este y los Alpes, las sequías severas y extremas pasarán de un 20% a un 40%. Francia tiene uno de los niveles más altos, con un aumento del 60 por ciento en la frecuencia de sequías extremas, mientras que en el Mediterráneo, la probabilidad de sequías extremas en el futuro es de alrededor del 80 por ciento para los meses de verano. Mientras tanto, en la Península Ibérica, la probabilidad de sequías extremas es la más alta de todas las regiones, alcanzando el 96% en julio y un 88% en agosto”.

Con estos datos, la falta de agua ya se ha considerado como un problema mayor por parte de la Organización de Naciones Unidas. Por tanto, no es de extrañar que tanto administraciones públicas como empresas privadas hayan comenzado a desarrollar diferentes procesos y mecanismos para hacer un consumo responsable del agua, tanto a nivel entidad como individual.

Si bien la educación es de gran importancia en estos casos, con una adecuada información sobre los riesgos que corremos a la población en general, se requiere de otro tipo de ayudas para frenar el malgasto de un recurso tan importante para la vida. 

Ahí es donde entra la Ingeniería Civil, apoyando los planes de desarrollo de infraestructuras clave para la consecución de los retos sociales planteados. En este sentido, en España, se han puesto en marcha dos grandes proyectos desde el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico: “dos proyectos piloto para promover el uso de las nuevas tecnologías y la digitalización en el control de los usos del agua. En concreto, uno de los proyectos está destinado al registro de los consumos de abastecimiento en el entorno urbano y el otro a la supervisión de las extracciones de agua del dominio público hidráulico, así como de los vertidos y otros retornos. Estas iniciativas permitirán tener un conocimiento en tiempo real de los distintos usos del agua. Estos datos serán fundamentales para mejorar la toma de decisiones por parte de los diferentes usuarios, gestores y administraciones competentes y permitirá una mayor optimización de los recursos y las demanda”.

Estos nacen del Plan de Actuación para la Transición Digital del Sector del Agua, que destinará 255 millones de euros para la obtención de resultados reales ante el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC 2021-2030).

Para poder alcanzar los objetivos de una reducción del 5% en el consumo de agua en 2030 y de un 15% para 2050, el Ministerio ha puesto en marcha lo siguiente. 

Consumo de agua en abastecimiento urbano

“En cumplimiento de los objetivos planteados por la Mesa de Evaluación del Ciclo Urbano del Agua, el primero de los proyectos desarrollará una plataforma web automatizada en la que se contemplen, a tiempo real, las derivaciones de agua para consumo urbano de las principales ciudades conectadas a los sistemas de información hidrológica de las Demarcaciones Hidrográficas intercomunitarias”. 

Esto permitirá que las administraciones que intervienen en la gestión del agua, especialmente los ayuntamientos, puedan conocer los consumos y tomar medidas de manera casi inmediata. Una fortaleza, sin duda, que desarrollará la Ingeniería Municipal, uno de ámbitos de actuación de la Ingeniería Civil. 

Control de extracciones en una cuenca piloto

“El otro proyecto piloto contempla el desarrollo de una página web de integración de datos que realice el monitoreo y control remoto -y también en tiempo real- de las captaciones y los retornos de agua del dominio público hidráulico, muy repartido geográficamente, así como de los caudales circulantes. Esta plataforma pretende convertirse en un centro de operaciones integral de gestión, análisis y control de usos y consumos de agua”. 

Esta iniciativa, además, permitirá conocer la actividad antropogénica. Dicho de otro modo, la repercusión directa de las acciones del ser humano (sean del tipo que sean) en la obtención del agua. 

Más acciones

La gestión digital del agua y de las infraestructuras asociadas no es nueva. Tal y como recoge el número 420 de Cimbra, la revista técnica del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, en España ya está en uso, desde hace años, el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), el cual se define como “un conjunto de estaciones de medida de variables hidrológico-hidráulicas de funcionamiento automático, repartidas por el ámbito geográfico de cada cuenca, conocidas como puntos de control, conectadas a través de un sistema de comunicaciones con un centro de control, normalmente denominado Centro de Proceso de Cuenca”. 

Si bien en este proceso todavía quedan puntos de digitalización (también dependiendo de las condiciones de toma de datos que nos encontremos), lo cierto es que la Ingeniería Civil ha tenido hacia la digitalización de sus procesos desde hace años. Así, el funcionamiento del SAIH, aplicado a la Confederación Hidrográfica del Tajo, vendría explicado de la siguiente manera: “Existen, aproximadamente, más de 3.000 sensores físicos instalados, más de 140.000 Km. de cableado (tanto de señalización como de alimentación eléctrica) y más de 9.000 variables, tanto directas como calculadas, que cada quince minutos se reciben en el Centro de Control y que hay que almacenar en las correspondientes BBDD y traspasar al sistema de supervisión de la información, SCADA (Sistema de Control y de Adquisición de Datos)”. 

Pero, ¿qué otras acciones se están llevando acabo, de manera paralela, en la digitalización de la gestión de aguas en nuestro país? En este sentido, la Ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, anunció el pasado 12 de enero que, este año, quedaría aprobado el cuarto Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), cuyo principal objetivo es implantar la última tecnología al control y al uso eficiencia de este escaso recurso natural. 

En este sentido y tal y como recoge el medio especializado iagua, se destinarán 3.000 millones de euros para conseguir “un conocimiento transparente y completo” de los usos del agua, calidad de recurso y gestión de infraestructuras del sector. En concreto, ha explicado que el plan incluye digitalizar completamente la gestión del agua en España; desarrollará un plan integral de formación en TIC; creará un banco de datos compartido; incorporará técnicas de big data para la gestión de datos del agua y la analítica avanzada para la planificación y toma de decisiones de gestión”.

También habrá espacio en las políticas del Ministerio y dentro del PERTE para el uso de hardware, como drones, satélites y contadores inteligentes, para el control del ciclo urbano y del riego, todo ello en entornos ciberseguros. 

Habrá que esperar a los próximos meses para conocer, en detalle, las nuevas medidas que llegan en el ámbito de la gestión hídrica, fundamental para la Ingeniería Civil.