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Nuevas medidas de Ingeniería Civil en la reconstrucción de La Palma

Miércoles, 02 Febrero, 2022

El lunes, 24 de enero de 2022, se publicó en el Boletín Oficial de Canarias el Decreto Ley 1/2022 “por el que se adoptan medidas urgentes en materia urbanística y económica para la construcción o reconstrucción de viviendas habituales afectadas por la erupción volcánica en la isla de La Palma”, que abre la puerta a la construcción de viviendas en “suelo urbano, suelo rústico de asentamiento, suelo rústico común, suelo rústico de protección agraria y suelo rústico de protección paisajística, con independencia de las determinaciones aplicables a dicha parcela en la ordenación de los recursos naturales y del territorio y en la ordenación urbanística” de La Palma.

Una normativa que vendría a organizar la reconstrucción de la isla tras la erupción de Cumbre Vieja y que ha suscitado muchas preguntas sobre la protección de entornos hasta ahora protegidos.

Durante los meses en los que se encontraba activo el volcán, los Ingenieros Civiles llamamos a la prudencia y a la creación de infraestructuras de emergencia. Desde la llegada de plantas desaladoras para asegurar el riego a las plataneras, una de las grandes fuentes económicas de la isla, hasta el desarrollo de una carretera para conectar Puerto Naos con Las Manchas, que se ha construido en dos meses. 

A la cabeza del proyecto ha estado Mónica Gómez, Jefe de Servicio de Coordinación e Información en La Palma (Viceconsejería de Infraestructuras y Transportes, Consejería de Obras Públicas, Transportes y Vivienda) y Delegada del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Pública en la isla. 

Gómez ha estado, durante toda la erupción, realizando trabajos de mantenimiento de las infraestructuras indispensables para garantizar los servicios básicos de la población y de las tareas de emergencia. Así, ha sido una de las responsables de llevar a cabo la construcción de la carretera para conectar la zona de costa de los municipios de Los Llanos de Aridane y Tazacorte, con el fin de restituir la comunicación entre estos dos puntos y, además, llevar a cabo la conexión con la LP-2. En total, 3,5 kilómetros con dos carriles (longitud de 2,1 kilómetros) y con un presupuesto de 1.795.243 euros para comenzar una de las partes más importantes en la reconstrucción de La Palma, las conexiones. 

Si bien los trabajos dieron inicio el pasado ocho de noviembre y contaban con una fecha límite de un mes, finalmente se han alargado las obras con motivo de la continuación de la erupción en Las Manchas, provocando la inauguración de la vía el pasado 17 de enero. 

El proyecto “se ha ejecutado a lo largo de 27 jornadas de trabajo”, iniciándose la construcción de dicha infraestructura “el nueve de noviembre y, aunque inicialmente se adjudicó por un plazo de un mes, se hizo necesario ampliar dicho tiempo, ya que en el periodo en el que se tenía que haber ejecutado solamente fue posible acceder a la zona y trabajar con normalidad la jornada completa durante cinco días”. 

Estos tiempos se han visto ampliados por los necesarios procesos de control por parte de los servicios de emergencia puestos al mando: “La empresa constructora había planteado jornadas de turno cerrado y, al trabajar dentro de la zona de exclusión, solamente se podía acceder una vez que se comprobaban por parte de la UME los niveles de gases. Posteriormente, había que estar en el control de acceso de regreso antes de las 18 horas, lo que limitaba el tiempo real de trabajo”. 

A pesar de las interferencias provocadas por la continuación de la erupción del volcán, se ha podido ejecutar la obra en prácticamente dos meses debido a que se emplearon los medios disponibles para otra ejecución que se estaba realizando previamente al fenómeno natural, el acondicionamiento de la carretera LP-2, en el tramo Bajamar-Tajuya. 

Características técnicas de la nueva carretera

Una obra de Ingeniería Civil llevada a cabo en 27 jornadas de trabajo. Pero, ¿cómo se ha realizado una infraestructura de esta importancia en tan poco tiempo? 

“La obra se ha ejecutado apoyándose en el terreno, sobre un camino sin pavimentar. Esto ha permitido optimizar los movimientos de tierras a ejecutar. Al tratarse de una zona que se encontraba sin cultivar, no existían interferencias con servicios que pudieran retrasar la ejecución, encontrando solamente dos intersecciones con canalizaciones de agua. Una de ellas, con la tubería de impulsión que se estaba colocando por parte del Consejo Insular de Aguas de La Palma para suministro desde la costa hasta los barrios y los depósitos municipales situados en los márgenes de la carretera LP-2. Otra, con el canal que une las balsas de Dos Pinos y Cuatro Caminos”.

Para poder continuar con el trazado diseñado (definido por las colas de lava), se repuso la impulsión, “dejando una tubería de mayor diámetro como camisa para la tubería”. En el caso del canal, “se solucionó la intersección dejando bajo la calzada una tubería de 14 metros de longitud, elaborada con piezas prefabricadas de hormigón armado de 1200 milímetros de diámetro para reponer el canal de titularidad privada. Se añadió, además, una tubería de diámetro de 400 milímetros para proteger una tubería propiedad del Consejo Insular de Aguas de La Palma (CIALP), así como una tubería de 1000 milímetros de diámetro en previsión de futuras actuaciones en la red, ya que la ésta se ha visto interrumpida por las coladas de lava”.

Nuevas medidas en la reconstrucción

Tal y como nuestra compañera Gómez, Ingeniera Técnica de Obras Públicas, ha explicado en varios medios de comunicación, por el momento no se puede construir en la lava hasta, al menos, haya pasado un año del fin de la erupción. En este momento, cabrían estudios para poder determinar su estado y la viabilidad de llevar a cabo trabajos de construcción.

“El tiempo que hay que esperar para construir sobre la lava depende de la velocidad a la que se enfríe, que, a su vez, depende del espesor de la colada en cada punto. Para que nos hagamos una idea, en las zonas en las que se ha empezado a retirar la colada, los bordes que no tienen una altura excesiva, alrededor de 4 o 5 metros y en los que la colada pasó bastante tiempo antes de que finalizara la erupción, todavía se observa que desprende calor y hay algún video en que se observa cómo salen llamas al picar la roca, que está bien consolidada, con el martillo”.

Además, prosigue Mónica Gómez, “según los Geólogos, la roca se va a contraer al enfriarse, por lo que deberían ser los miembros de este colectivo los que indicaran el plazo, aunque han manifestado que en los bordes se puede encontrar todavía a unos 200-250 º C, por lo que no considero que sea factible la posibilidad de construir sobre la colada en tiempos próximos. También hay que tener en cuenta que no va a ser posible construir en toda la zona afectada por la colada, ya que al tratarse de una colada con unas dimensiones considerables, hay muy diferentes zonas y solamente sería factible construir en aquellas partes cuya conservación no resulte necesaria para el interés científico, cultural, patrimonial, etc.”

A tenor de esta situación, el Gobierno de Canarias ha planteado un borrador de Decreto-Ley por el que no se pueden realizar trabajos en las coladas, por lo que el suelo anteriormente rústico podría albergar viviendas para solventar el problema de re-acomodación que se está dando en la isla.

Tal y como estima el Cabildo de la Palma, 2.329 personas han visto cómo el volcán se ha tragado su casa, siendo 7.000 las personas evacuadas durante toda la erupción. Ya se han entregado las primeras casas prefabricadas, siendo el total de 200 las viviendas modulares que se realizarán finalmente.

Mientras tanto, se han iniciado los trabajos de recuperación del camino de San Isidro, en Villa y Tazacorte, para facilitar el acceso al regadío de los agricultores de la zona. Para sortear las coladas de lava, se llevará a cabo una pasarela, a 200 metros de altura de los restos del material volcánico.

Además, el Cabildo de La Palma cuenta con un programa de Obra Pública determinante para la recuperación de la isla. El Plan Cabildo 2021, que cuenta con 28 millones de euros de presupuesto, destinará 9,5 millones para “la mejora y el mantenimiento de la red viaria insular”, 2,1 millones para el Fondo de Desarrollo de Canarias (I+D+i, empleo e infraestructuras) y 1,5 millones para edificios públicos. 

Nuevos proyectos

Con todas estas novedades, también en lo referido a la nueva normativa que, presumiblemente, se aplicará en la isla, se han puesto en marcha proyectos de Obra Pública para la creación de infraestructuras básicas que sustituyan las enterradas bajo la lava del volcán. 

A los ya comentados planes de recuperación del gobierno de Canarias, se unen proyectos más inmediatos, tal y como explica Mónica Gómez, Jefe de Servicio de Coordinación e Información en La Palma y Delegada en la isla del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas: “La erupción ha supuesto que se relance el proyecto de variante de El Paso, en la carretera LP-3, conocida como carretera de La Cumbre. Ésta permitirá agilizar la circulación entre las variantes este y oeste de la isla. También se está trabajando en la definición del trazado de una nueva carretera que permita conectar la zona que ha quedado al sur de la colada con la zona norte de la misma, en la zona más próxima al cantil del acantilado que forma la costa del municipio de Tazacorte. Es previsible que, en esa zona, la colada enfríe antes, ya que tiene menos altura, aparte de que debido a esta menor altura también es más difícil que se generen tubos volcánicos, de interés científico”.