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Difunde Ingeniería Civil. El Grado en Ingeniería Civil, visto por dos alumnos

Miércoles, 23 Febrero, 2022

Dentro de la campaña de febrero del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, “Difunde Ingeniería Civil”, hemos querido contar con la participación de dos estudiantes del Grado en Ingeniería Civil de nuestro país.

En representación del Colectivo de Representantes de Estudiantes de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos e Ingeniería Civil, hablamos con Ángel Simarro, estudiante de cuarto curso, y con Manuel Ibáñez, de primero, ambos de la ETSICCP de la Universidad Politécnica de Valencia. 

Ambos nos recogen su experiencia, fundamental para aquellos estudiantes de Bachillerato interesados en formar parte de la Ingeniería Civil. Con ellos, rompemos mitos (aprobar en un Grado técnico sí es posible) y conocemos más sobre cómo funciona la enseñanza de la Ingeniería Civil en España.

Los primeros cursos

A la hora de enfrentarse a cualquier Grado, hay que tener en cuenta un principio básico que, en ocasiones, los estudiantes olvidan: ya se ha superado la fase de Bachillerato y, por tanto, el estudio se ha enfocar de otra manera. Así lo recomienda Ángel Simarro, de cuarto curso y especialidad en Construcciones Civiles: “Segundo lo recuerdo como mi peor año académico. Seguía con la misma planificación de Bachillerato y me confíe tanto que la carrera me la devolvió con suspensos y segundas matrículas: de 12 asignaturas, solo aprobé seis”. Pero esta situación se pudo revertir, dado que con un cambio en la modalidad de estudio, Ángel puedo remontar el curso: “Siempre que hablo con estudiantes de primer o de segundo año, siempre les digo que no se confíen tanto, pues es cuando se comienza con las asignaturas relacionados con la carrera”.

Tal y como sucede en otros Grados, el primer año es una prolongación de Bachillerato, con “una buena base de Matemáticas, Física y Dibujo Técnico”. 

Manuel Ibáñez, estudiante de primer curso del Grado en Ingeniería Civil, coincide con Ángel y explica más detenidamente: “Las Matemáticas, la Física y la Química están al orden del día, puesto que son la base de la Ingeniería. Desde primero, vas a ver temas tan interesantes como el mercado de la Construcción, la utilización de programas específicos (Autocad o Matlab, entre ellos) y experimentación”. Para ello, por tanto, es fundamental acceder a la carrera desde la rama de Ciencias de Bachillerato.

Si bien Ibáñez cree que no se trata de una carrera fácil, su pasión se sobreentiende en cada una de sus palabras: “si te interesan las grandes obras, vas a agradecer la dificultad de los estudios y la profundidad que presenta la Ingeniería Civil”. 

A continuación

El Grado en Ingeniería Civil, tal y como nos explica Simarro, presenta tres intensificaciones, al igual que ocurría en la Ingeniería Técnica de Obras Públicas: Construcciones Civiles, Hidrología y Transportes y Servicios Urbanos. 

Durante los dos primeros años, se enseñan asignaturas comunes a otras Ingenierías, así como temarios que tratan de otorgar al alumnado una visión completa de la Ingeniería Civil.

Es a partir del segundo cuatrimestre del tercer curso cuando el estudiante comienza a escoger asignaturas optativas que le van a llevar hacia una rama u otra de la Ingeniería Civil. En el caso de Ángel, éste se ha decantado por Construcciones Civiles, más relacionada con el cálculo de estructuras. Manuel, sin embargo, todavía no se ha encontrado en dicha situación, dado que acaba de iniciar el Grado. 

Buena experiencia

Uno de los mitos más comunes que existen en torno a las carreras técnicas es su complejidad, algo que, si bien no es falso, tampoco es del todo cierto. Ángel Simarro explica muy bien cómo es la carrera: “La calificaría de dura. Hay que pensar que cada acción que hagas tiene sus consecuencias y durante los estudios se te exige mucho. No es una carrera teórica, es más bien práctica”. 

De hecho, es la característica más repetida por Manuel Ibáñez, de primer curso de Ingeniería Civil: “Una de las ventajas de esta Ingeniería es que se intenta hacer un par de visitas por cuatrimestre a sitios relacionados con las diferentes asignaturas. Desde el principio, puedes ver las aplicaciones reales de lo que estás estudiando. Esto, con lo “espesas” que son las materias de primero, es de agradecer”.  

En cuanto a la experiencia última de estos dos estudiantes, cabe destacar las buenas palabras que dedican al Grado. Empezamos por Manuel Ibáñez, quien apenas ha comenzado sus estudios: “A pesar de lo que pueda costar a veces sacarse un tema o una asignatura, si no te rindes, vas viendo que todo te resulta útil en el futuro. Es un sentimiento de satisfacción poder crear en el laboratorio el cemento que has estado estudiando dos días antes. Esa sensación no tiene precio”. 

Ángel Simarro, que además ha experimentado las clases online durante la pandemia y que cuenta con más experiencia en el estudio de la Ingeniería Civil, determina que “lo positivo de esta carrera es pensar que el sacrificio que llevas a cabo soluciona y hace la vida más fácil a la sociedad. Cada día, miles de personas van a hacer uso de los proyectos que has calculado, diseñado, dirigido, etc. Sin que ellos sean conscientes, disfrutarán de tu trabajo”.

Y es que, tal y como añade, “la Ingeniería Civil está en todas las acciones del día a día: el grifo del agua, las aceras y carreteras que usas para ir al instituto, el edificio donde estudias, las instalaciones donde recibes las asignaturas extracurriculares…”

En definitiva, como bien resume Ibáñez, la Ingeniería Civil “engancha y, si de verdad te interesa este sector, no te arrepentirás de estudiarla, eso seguro”