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“El error es que desde la sociedad no se nos da el lugar que deberíamos tener”

Martes, 08 Marzo, 2022

La Ingeniería Civil presenta un sinfín de salidas profesionales. Una de ellas es la docencia, en todos sus niveles. Tanto en Secundaria, como en Formación Profesional y en la universidad, nuestros profesionales son más que aptos para la enseñanza de conocimientos técnicos a estudiantes de todas las edades. 

Dentro de este ámbito de la aplicación de la Ingeniería Técnica de Obras Públicas, hablamos con Cristina Durán. Colegiada del CITOP, Cristina es docente en el área de Tecnología en Educación Secundaria. Graduada en Ingeniería Civil en 2014, cuenta con una amplia formación en gestión de proyectos, en Economía Circular y en el desarrollo de trabajos en BIM, además de contar con formación especializada en Coordinación de Seguridad y Salud en Obras de Construcción.

Toda esta trayectoria, que le ha llevado a ejercer la profesión en contacto estrecho con la Administración y a la formación de futuros estudiantes de carreras técnicas, le ha permitido conocer, de primera mano, la situación actual de la Ingeniería Civil, también en lo relacionado con la mujer.

Así, hablamos con ella por dos motivos. En primer lugar, para dar inicio a una nueva sección del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas. Se trata de “Ingeniando”, que pretende convertirse en un espacio de entrevistas grabadas a profesionales directamente relacionados con la Ingeniería Civil. Éstas se publicarán tanto en la sección de Actualidad, en su versión escrita, como en Youtube, en su versión grabada.

En segundo, con el objetivo de divulgar la trayectoria de nuestras profesionales en el Día Internacional de la Mujer. Durante la jornada de hoy, además, estaremos compartiendo acciones y colaboraciones en las redes sociales del CITOP, bajo el hashtag #SoyIngeniera. De esta manera, trataremos de ponerles voz a aquellas mujeres que, por supuesto, también hacen profesión.

Continuamos, así, con la campaña “La Ingeniería Civil es cosa de chicas”, que busca la atención de aquellas jóvenes que deseen dedicarse a carreras técnicas. A través del testimonio de mujeres que desempeñan su actividad profesional en ámbitos tradicionalmente masculinos se crean ejemplos que seguir. 

Esta idea también la recoge las acciones, englobadas en “Sin Igualdad No Hay Profesión” que, a lo largo del día, llevará a cabo Unión Profesional, entidad de la que forma parte el Colegio, que también se compartirán en las redes sociales del CITOP. 

Pregunta. ¿Por qué estudiaste Ingeniería Civil y por qué escogiste la rama de Construcciones Civiles?

Respuesta. Decidí estudiar Ingeniería Civil porque aunaba una serie de asignaturas que más me gustaban cuando estaba estudiando la etapa de la ESO y de Bachillerato. Como tampoco tenía muy claro qué tipo de trabajo me gustaría desarrollar en el futuro, creí que me podría aportar una serie de salidas profesionales bastante variadas y, una vez terminada mi carrera, ya decidir qué sería lo que más me gustaba. 

A la hora de elegir la especialidad, el hecho de vivir en Extremadura y no estar muy cerca de puertos o de la zona marítima hizo que el resto de especialidades las descartara. La rama de Construcciones Civiles siempre me pareció más cercana y la vi más afín en ese momento.

Pregunta. ¿Existe la brecha de género en Ingeniería Civil y cómo influye en el desarrollo profesional? 

Respuesta. Yo tengo la experiencia de lo que he vivido. El año que nosotros empezamos a realizar Ingeniería Civil había un gran número de mujeres matriculadas. En ningún momento sentí en las clases que estuviera más marcado el género masculino o que el título en sí estuviera masculinizado. Tengo grandes compañeros y compañeras de estudios.

Sí creo que el futuro que nos ha deparado a las mujeres con las que yo estudié es totalmente distinto al que han tenido los hombres. Con eso no quiero decir que la profesión acoja peor a las mujeres. En mi experiencia, diré que no he vivido una diferencia de género pero, si me pongo a repasar cuál es el momento actual de mis compañeras y de mis compañeros, ellos están trabajando directamente en la profesión y, la mayoría de nosotras, no.

Realmente, sí estaríamos hablando de una brecha de género porque nosotras tenemos más dificultad para encontrar un puesto de trabajo en Ingeniería Civil. Cuando lo encuentras, no te da la estabilidad necesaria a nivel económico, de horario, de compatibilizar con tu vida personal y familiar como para poder mantenerte en la profesión.

Por ello, quizá, optamos por otro tipo de trabajos relacionados pero no realmente de Ingeniero. Nos sirve la profesión, pero no nos mantenemos en ella. No sé si eso implica que existe una brecha de género y que todavía no se nos acoge como necesitamos o ha sido casualidad, pero la realidad y las cifras están ahí, por lo menos lo que yo he vivido con mis compañeras. 

Pregunta. ¿Por qué la Ingeniería Civil es menos atractiva para las mujeres?

Respuesta. Es menos atractiva porque, en general, las asignaturas de Ciencias siempre han sido una barrera para las mujeres: hemos sido educadas para los trabajos de cuidado a los demás. Como ya, afortunadamente, somos educadas en otro tipo de ambientes familiares, podemos optar a cualquier tipo de formación. A mí me gustaría que cada vez hubiese más porcentaje de mujeres realizando este tipo de estudios. Si para mí ha sido difícil poder hacerme un hueco en la profesión, me gustaría que si mi hija quisiera estudiarlo no le costara lo mismo. Para eso tenemos que cambiar las cosas. 

Pregunta. ¿Qué cambiarías para eliminar la brecha de género en las matriculaciones?

Respuesta. A nivel de plan de estudios está bien. Jamás he notado discriminación por parte de profesores, ni siquiera en la poca experiencia que he tenido profesional. Es a nivel empresarial. Desde las organizaciones, contratar a una mujer debería ser un poco más “generoso” que contratando a un hombre porque tenemos que conciliar y, aunque eso debe ser igual para hombres y mujeres, a nosotras nos cuesta más dejar de lado nuestras obligaciones familiares. Dejar atrás todo eso que llevamos haciendo durante años, cuesta. Se debe facilitar que la mujer se adapte los horarios, que tengamos una jornada flexible… También se ha de confiar en las responsabilidades que puede tener una mujer, en cargos. Esto ya se hace, pero todavía queda mucho.

Pregunta. ¿Realmente es tan difícil el Grado en Ingeniería Civil? ¿Cuánto hay de mito?

Respuesta. Creo que es un mito total. He podido tener la experiencia de dos universidades con la misma titulación: la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Extremadura. Es verdad que, en Madrid, el primer año hay un gran número de alumnos (cuando yo entré, en el 2007, 1.000 estudiantes en la primera matrícula). Eso supone que va a haber un porcentaje de suspensos y que a lo mejor te toca.

Sí que parece complejo el primer año porque las asignaturas no son atractivas: Física, Química, Cálculo, Dibujo… que, a lo mejor, son asignaturas fuertes. No tienes asignaturas más livianas. Eso cuesta.

El primer curso es común a casi todas las Ingenierías porque te permite cambiarte de titulación si no has elegido correctamente. Es bueno por un lado pero, por otro, al alumno no le permite ver las asignaturas que son propias de la especialidad y que son más atractivas, como Ferrocarriles, Estructuras, Hormigón… Aún así, mi experiencia es que no es una carrera difícil. Tienes asignaturas más complicadas y menos complicadas, pero en general se pueden sacar bien. Estamos hablando de asignaturas que son cuatrimestrales y, con la ayuda de los profesores, que normalmente, están muy vinculados a la profesión, no hay mayor problema. Animo a todo el mundo a que lo intente. No la veo una carrera muy difícil.

Pregunta. ¿Es fácil encontrar trabajo en Ingeniería Civil?

Respuesta. Yo me puse a opositar para el Estado, para Obras Públicas. La experiencia fue bastante positiva porque aprendes mucho sobre legislación, también vuelves a repasar ejercicios de la universidad. El proceso me gustó mucho y fue bastante positivo, aunque en ninguna de las dos ocasiones conseguí pasar el último examen.

Compatibilicé ese proceso con estar iniciándome en el mundo laboral. A través de unas primeras prácticas y de un contrato que conseguí con una empresa extremeña de proyectos, fui conociendo el mundo laboral, a la vez que iba realizando este proceso de oposición. Quizá no fue lo más adecuado, dado que, de esta manera, no puedes realmente desarrollarte laboralmente. No sé si fue ese el motivo, que no fue un buen momento para iniciarme, pero lo cierto es que no pude ver todos los aspectos laborales que tiene la profesión. 

Pregunta. ¿Cómo aplicas la Ingeniería Civil a la docencia de Secundaria?

Respuesta. He descubierto cuál es la importancia de que nuestros alumnos salgan bien preparados de las escuelas e institutos. Tienes que llevar una buena base en todas las asignaturas que puedan encontrar en la carrera. Muchos de mis alumnos me dicen “No todos vamos a ser Ingenieros”. Esto es porque intento transmitirles parte de mi profesión. Es verdad, no todo el mundo puede ser Ingeniero pero si consigo que, al menos alguno de los que pasen por mis manos llegue a desarrollar la profesión, sería una sensación muy gratificante.

Independientemente de esto, yo estuve con profesores que no tenían nada que ver con el mundo de la profesión y también llegué bien preparada. Como profesora, si pudiera transmitir algo de la amplitud de las asignaturas que tenemos, relacionado con la profesión, yo me sentiría muy orgullosa de eso.

Sí es cierto, sin embargo, que Es verdad que a los niños les llama más la atención la asignaturas del área de Tecnología o de Dibujo Técnico. Éstos, quizás, manifiestan como una posibilidad estudiar Ingeniería en el futuro. Ellas, no tanto. Intento que a alguna le guste o se entusiasme por las asignaturas que son la base de la Ingeniería Civil pero, de momento, no me encuentro un gran porcentaje de mujeres con ese entusiasmo por estudiar una carrera técnica. 

Pregunta. ¿Por qué no hay más interés en la Ingeniería Civil por parte de la sociedad? ¿Cuál es el problema?

Respuesta. En general, la profesión, a día de hoy, no está valorada. Se ha devaluado en los últimos años y lo que antes era una profesión prestigiosa y te aportaba unos niveles de vida altos, a día de hoy no es así. La realidad es que se echan muchas horas, se cobra un sueldo normal y te requiere esfuerzo llegar a tener la titulación. La gente, realmente, ve que no le vale la pena estar tan dedicado a algo para tener una calidad de vida que puedes obtener con otro tipo de trabajos.

Sí es cierto que, si estudias Ingeniería Civil porque tienes vocación, como me pasa a mí, no te sientes tan realizada cuando no la desempeñas. Me gustaría, en el futuro, estar un poco más cerca de la profesión. A día de hoy, he valorado más  tener calidad de vida que desempeñarla más directamente.

El error es que desde la sociedad no se nos da el lugar que deberíamos tener. No está bien valorada la profesión. 

Sin embargo, creo que desde las Escuelas sí que se está haciendo un buen trabajo. Las profesiones STEM están cada vez teniendo mejor imagen desde las universidades. También se está haciendo una gran labor teniendo, cada vez más, profesores jóvenes. Esto significa que la gente quiere dedicarse a la docencia. Quizá sea una transición que tenemos que pasar para que, dentro de unos años, no hablar así de la profesión. 

A fondo

Cristina Durán cuenta con el Grado en Ingeniería Civil, que ha estudiado en la Universidad de Extremadura y en la Universidad Politécnica de Madrid. Además, Cristina cuenta con una dilatada formación en ámbitos como BIM, gestión de proyectos, Economía Circular y, por supuesto, docencia.

Actualmente profesora del área de Tecnología de Educación Secundaría en Miajadas, Extremadura, Durán se centra en impartir conocimientos fundamentales de la Ingeniería a estudiantes que, ojalá, se decanten por la profesión de Ingeniería Técnica de Obras Públicas. 

La entrevista, que también ha sido grabada, tiene contenido exclusivo en su versión en Youtube, ya disponible en el canal del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas. Se trata de unas conclusiones muy interesantes sobre la profesión, con la visión de una mujer joven sobre la misma.