Actualidad

Cimbra Histórica. La gran depuradora del delta del Llobregat

Jueves, 07 Julio, 2022

El segundo gran proceso de transformación de la ciudad de Barcelona, una vez culminado con éxito el primero, tras la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, se articula en el llamado Plan Delta del Llobregat.

La obra emblemática que dará sentido a tan magno plan, tras pasar diversas vicisitudes, ya está en marcha de forma imparable. Nos estamos refiriendo a la macro-depuradora del Baix Llobregat, cuya entrada en servicio eliminará los vertidos de aguas residuales urbanas que actualmente discurren por el río y llegan al mar. 

En este artículo, describiremos el entorno natural en el que se ubica la obra, así como las características fundamentales de la misma, que, por capacidad de depuración, será una de las más grandes de entre las existentes en España.

La depuradora se ubicará en el delta del río Llobregat. Esa zona es, después del delta del Ebro y de los “Aiguamolls” del Ampurdán, la tercera zona húmeda de Cataluña en importancia biológica.

El 20 de julio de 1987, fue declarada por decreto Reserva Natural, con objeto de proteger las especies que en ella habitan. Esta reserva, que tiene una extensión de casi 300 hectáreas, con 200 hectáreas más, adyacentes consideradas como zona de influencia, es visitada cada año por miles de pájaros de 300 especies diferentes.

Hasta aquí, todo parece la descripción de un lugar de ensueño, antesala del paraíso, pero en los alrededores de esta franja de marismas se ubican instalaciones tan variopintas como un aeropuerto, diversos campings, un club de golf, decenas de industrias agrupadas en un polígono industrial, las dársenas del puerto de Barcelona y la macro-área industrial de la zona Franca de Barcelona. 

Además, en un radio de 50 kilómetros, residen, aproximadamente, cuatro millones de personas, correspondientes a la ciudad de Barcelona y a su Área Metropolitana.

Dentro de la reserva, existen siete lagunas, cuatro de ellas protegidas. Salvo la denominada La Ricarda, actualmente inmersa en una propiedad privada y por ello inaccesible para el común de los mortales, y otras dos, El Remolar y Las Filipinas, el resto se encuentran bastante degradadas. 

El espigón del puerto y en menor medida, los embalses del río Llobregat, han provocado una regresión costera de tal calibre que el faro situado en el año 1862 a 320 metros de la línea costera, estaba solo a 200 metros a principios de siglo, a 20 metros en 1948 y, en 1984, ya había sido engullido por el mar. 

Actualmente, el delta tradicional es todavía un conjunto de tierras de cultivo, cada vez más amenazadas por la especulación urbanística y por los campos regados por el famoso y centenario Canal de la Derecha de Llobregat, con su Comunidad de Regantes en activo.

El “otro” delta se reparte entre una zona industrial y otra zona destinada a escuela de la naturaleza, visitada cotidianamente por colegios, asiduamente por científicos, semanalmente por “domingueros” y, esporádicamente, por otros miembros de la fauna urbana cuya descripción más detallada huelga en un artículo de estas características.

Todas estas personas pueden disfrutar de la contemplación de plantas exóticas, como las orquídeas, las malvas autóctonas y los lirios amarillos que crecen entre los cañizares. También hay pinares y playas, con más de 8 kilómetros de longitud, aunque estas últimas, por desgracia, no son aptas para el baño, ya que están entre las más contaminadas del Levante español. 

También es el delta lugar idóneo para los ornitólogos, ya que de las 315 especies censadas de pájaros, el 80% habita en Cataluña y una de cada tres se cría aquí. Por último, completan tan rico panorama faunístico 14 especies diferentes de patos, que ocasionalmente son víctimas de los cazadores furtivos. 

El río

Contrasta esta explosión de naturaleza con el color y la casi nula vida del río a su paso por esta Reserva Natural, en la que se sitúa su desembocadura.

En el año 1990, en la Planta Potabilizadora de Sant Joan Despí, situada aguas arriba del delta, el caudal del Llobregat contenía 4,5 ppm de fenoles, 74 de hierro, 89 de manganeso, 15 de cobre, 98 de zinc, cuatro de arsénico, seis de cromo, 0,3 de mercurio, ocho de níquel, dos de plomo, uno de antimonio, 1,47 de fosfatos y 0,3 de floruro. No es extraña, pues, la afición de los barceloneses por el agua mineral o de manantial embotellada. Esta situación obligó a la empresa que gestiona el abastecimiento de agua potable de la ciudad a incorporar el tratamiento con ozono, complementado con otro físico-químico y una filtración con carbono activo.

Si retrocedemos a los años 70, el río Llobregat ocupaba el número 23 de entre los 161 ríos más contaminados del mundo y era el único río española presente en este “hit parade”.

Afortunadamente, la extinta Junta de Saneamiento de la Generalitat, actualmente integrada en la empresa pública “Agencia Catalana del Agua”, ha puesto en servicio, durante los últimos años, 35 depuradoras en la cuenca del río, que ayudan a paliar el problema, aunque no lo resuelvan por completo.

Huelgan más comentarios respecto a la necesidad de una gran depuradora que colabore decisivamente en la solución de tan terrible situación desde el punto de vista ambiental. No es extraño, por este motivo, que el “slogan” elegido para encabezar los trípticos propagandísticos de Depurbaix, se encabecen con la frase “Por un Llobregat limpio”. 

El Prat de Llobregat

Así se denomina la villa en cuyo término municipal se ubica la depuradora. Como se verá, la citada villa merece capítulo aparte y comentario adecuado para el lector foráneo pueda comprender en toda su magnitud la problemática existente en toda esa zona deltaica, tan ocupada por todo tipo de infraestructuras, como anteriormente ya se ha mencionado.

Este municipio es el único núcleo totalmente deltaico del entorno, pues está situado prácticamente en su centro. Fue parroquia desde el siglo XVI, pero hasta el XVIII no se constituyó en núcleo urbano. Durante el siglo XIX, la construcción del Canal de la Derecha del Llobregat produjo la transformación de la agricultura extensiva de secano, de base cerealista, en regadío, lo que convirtió al Prat en la huerta de Barcelona, con sus cultivos de legumbres, hortalizas y árboles frutales.

Cultivos que se intensificaron con el descubrimiento del agua artesiana, pues bajo el delta se extiende un gran embalse subterráneo conformado por su acuífero superficial, consiguiendo que los productos deltaicos fueran exportados a Europa. 

Esta gran abundancia de agua, a partir de la Primera Guerra Mundial, atrajo a los empresarios que comenzaron a instalar grandes industrias en el delta y en sus alrededores, del calibre de “La Seda de Barcelona”, “Papelera Española” o, posteriormente, SEAT. 

La cobertura de las necesidades de agua para las industrias provocó tal incremento en la extracción de agua subterránea que los sondeos penetraron bajo el lecho del acuífero superficial, llegaron al profundo y provocaron intrusión marina y salinización de este acuífero, lo que supuso un golpe letal para el equilibrio ambiental, debido a la imposibilidad de utilizar este recurso de agua subterránea como complemento al siempre precario abastecimiento del Prat y de la misma Barcelona.

Al no poder utilizar el agua del profundo, toda la extracción se concentró en el superficial, afectando gravemente también a los intereses de los regantes, que vieron disminuir sus recursos hídricos cualitativa y cuantitativamente. 

Para resolver estos problemas, aquí se constituyó la primera Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas de España, formada por regantes, industriales y el Ayuntamiento de El Prat. 

A estos problemas, el citado Ayuntamiento había de sumar la ocupación forzosa de su territorio por el aeropuerto, las vías de comunicación fluvial (pues una parte del río se encauzó en los años 70) ferroviaria y rodada, con autovías, autopistas, rondas litorales, circunvalaciones, etc. Para acabar de arreglarlo, cualquier ampliación del Puerto de Barcelona necesitaba obligatoriamente ocupar territorio municipal.

Todas estas circunstancias convergentes en un reducido espacio de terreno, a la sombre de la metrópoli barcelonesa, hacen del municipio de El Prat de Llobregat el más expropiado de España y generan un sentimiento de angustia entre sus habitantes, muchos de los cuales provienen de las emigraciones masivas de las últimas décadas, pertenecen a la clase obrera y se movilizan solidariamente en defensa de su municipio y, sobre todo, en defensa de su río, de sus playas y de sus zonas de esparcimiento.

El Plan Delta

Las incesantes movilizaciones, derivadas de la toma de conciencia general de los problemas municipales, transcienden fuera del ámbito pratense y obligan a las administraciones locales, autonómica y estatal a establecer las bases para un consenso entre todas las partes, que se hace realidad el 16 de abril de 1994, al crearse el Comité de Coordinación del Plan Delta, formado por un miembro de cada administración: ministerios, ayuntamientos de El Prat y de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. 

Las actuaciones previstas en este plan son la ampliación del puerto, la continuación del encauzamiento del río hasta el mar, que incluye su desvío, la ampliación del aeropuerto, la línea del AVE, la planta incineradora de residuos municipales y la macro depuradora que nos ocupa. Todo, alrededor o en el delta.

Es sencillo entender que la gran magnitud de la obra de la depuradora, conocida la problemática existente en la zona más arriba referida, exige la adopción de las técnicas de trabajo y de las soluciones ambientalmente más adecuadas. A continuación, describiremos las principales características de la obra, sus repercusiones ambientales y las ventajas e inconvenientes que reportará su construcción.

La depuradora

Entidad responsable de su construcción y ejecución

El Ministerio de Medio Ambiente, con auxilio de los Fondos de Cohesión Europea, financia el 85% de las obras de construcción, financiación que es completada con la aportación del porcentaje restante a cargo de la Generalitat, mediante su empresa Agencia Catalana del Agua, que actúa como Administración Hidráulica en las Cuentas Internas de Cataluña. 

La inversión prevista es de 40.000 millones de pesetas y para llevar a cabo la contratación, licitación, adjudicación, gestión, dirección y control de las obras, se crea la empresa pública Depurbaix, Depuradora del Baix Llobregat, S.A. Una vez finalizadas las obras, la gestión de la planta estará realizada por la Entidad Metropolitana de Saneamiento Hidráulico y Tratamiento de Residuos, empresa supralocal que realiza estas tareas en los municipios de la Corporación Metropolitana de Barcelona. 

Objeto de la actuación

El sistema de saneamiento y de depuración de la Comarca del Baix Llobregat, es un elemento clave de la planificación existente para el saneamiento de Cataluña. La futura depuradora tratará los caudales efluentes de San Boi de Llobregat (60%), Santa Coloma de Cervelló (100%), San Joan Despí (40%), Esplugues de Llobregat (100%), L’Hospitalet de Llobregat (100%), Cornellà (100%), El Prat de Llobregat (100%) y el 40% de la ciudad de Barcelona.

La densidad de estos nueve municipios obliga a depurar las aguas de una población equivalente de dos millones de personas, es decir, el 20% de Cataluña.

La inauguración de la depuradora supondrá eliminar los vertidos de aguas residuales urbanas que actualmente se van incorporando al río desde Sant Boi de Llobregat y que desembocan con él en el mar. Esta situación permitirá regenerar las playas más próximas a la desembocadura, extendiendo la mejora de la calidad de las aguas de baño por todo el frente marítimo de la comarca, desde el Puerto de Barcelona hasta el Macizo del Garraf, zona que cuenta con 20 kilómetros de playas.

También se recuperará la calidad de las aguas del río en su último tramo, permitiendo la regeneración de la vida acuática y de la flora, así como la ocupación de los humedales del delta por las especies vegetales y animales más características.

Descripción de las obras e instalaciones

Planta. Situada en el margen izquierdo del río Llobregat, muy cerca de su desembocadura, ocupará una superficie de 41 hectáreas. Su capacidad será suficiente para tratar caudales de hasta 420.000 metros cúbicos/día de agua residual, correspondiente a una población equivalente de 2.275.000 habitantes.

La ubicación de la planta en el lugar elegido está íntimamente ligada a la ejecución de la obra de desvío del río Llobregat, que ha de ejecutarse de forma sincronizada con la de la depuradora.

En la primera quincena de noviembre de 2000, se realizó la licitación de la obra, por lo que es de esperar que éstas alcancen rápidamente su velocidad de crucero.

El sistema de depuración está formado por dos líneas paralelas de funcionamiento. En el futuro, está prevista una ampliación del 50%, instalando una tercera línea de tratamiento, a fin de conseguir un caudal máximo de tratamiento de 630.000 metros cúbicos /día.

El pretratamiento de la línea de agua se proyecta para una capacidad de tres veces el caudal medio de la planta. Ello permitirá tratar, en tiempo de lluvia, parte de las aguas pluviales que lleguen por los colectores y, sobre todo, dar tratamiento a las primeras aguas de lluvia que por ellos han discurrido, produciendo el efecto de limpiar todo el sistema de alcantarillado, provocando que estas aguas estén más contaminadas que el resto. Así se evitará su vertido, a través de los aliviaderos existentes, al río y al mar.

Una vez pretratadas las aguas, pasan a la planta de tratamiento biológico, que permitirá una reducción del 92% de la contaminación.

Los lodos resultantes serán estabilizados mediante proceso de digestión anaerobia, hasta lograr una reducción de material volátil superior al 45%. Posteriormente, se produce la deshidratación mecánica y la térmica, para conseguir un secado mínimo del 90% reduciendo a una cuarta parte el volumen total de fangos producidos, que podrán ser aprovechados como abono en la agricultura y otros usos.

La planta será autosuficiente energéticamente, obteniéndose la energía mediante una instalación de cogeneración que utilizará el biogás generado en el proceso de digestión, complementado en un 50% con gas natural.

También está prevista la reutilización de las aguas depuradas para el mantenimiento de las zonas húmedas del delta del Llobregat, para la utilización agrícola, para contribuir al dejar en el tramo seco del río comprendido entre la captación de los colectores y el mar, un caudal mínimo a efectos ambientales y, por último, como barrera contra la intrusión salina que amenaza, como ya se ha indicado anteriormente, al acuífero profundo.

El presupuesto destinado a la construcción de la planta es de 24.804 millones de pesetas.

Caudal y cargas de diseño

La carga diaria de partida es de 112.256 kilos, equivalente a 3.993 libros por segundo, a los que se les añade un 10% en previsiones de crecimiento y 135.830 kilos más por ajustes de estacionalidad, resultando un caudal a tratar de 417.444, redondeado a 420.0000 metros cúbicos/día, es decir, 4,861 litros por segundo. 

Rendimientos del proceso depurador

  • DBO 5: se reduce de 325 ppm a la entrada a 25 ppm a la salida (92%).
  • Sólidos en suspensión: de 325 a 35 ppm (83%).
  • DQO: de 725 a 125 ppm (89%).

Colectores

El agua bruta llegará a la planta a través de un sistema de colectores de nueva construcción, configurada básicamente en dos ramales. El interceptor del margen derecho del Llobregat engullirá las aguas que actualmente se vierten al río en Sant Boi, que proceden de Santa Coloma de Cervelló, así como el resto de vertidos procedentes de Cornellà, El Prat y parte de Sant Boi. Paralelamente a esta conducción, se construirá otra que transportará hasta el emisario submarino los efluentes de los polígonos de Martorell (empresas de Solvay, Viniclor e HIspavic) y todas las salmueras procedentes de la cuenca potásica del Llobregat (Minas de Sallent, Súria, Balsareny y Cardona, finalizando así el trazado ya del existente colector de salmueras, que actualmente vierte aquí su efluente transportado desde la zona minera).

Todas estas aguas, que generan un gravísimo impacto actualmente, acabarán en el mar a través del emisario citado, que tendrá 3,2 kilómetros de longitud.

El otro colector, que forma parte de las obras, es el denominado “Interceptor de la calle A”, que conducirá las aguas residuales de San Joan Despí, Sant Just Desvern, Esplugues, Hospitalet y parte de Barcelona, constituyendo estos caudales el 60% de los que se tratarán en la depuradora.

Los colectores se dividen constructivamente en cuatro tramos principales y un tramo relativo a los colectores asociados al sistema, que conectan con otros existentes. El presupuesto total de este capítulo es de 10.716 millones de pesetas. Por su parte, el emisario tendrá un coste de 4.470 millones de pesetas. 

El sistema como infraestructura ecoeficiente

Como resumen de lo citado hasta ahora, los 150Hm3 de agua que se prevén reutilizar irán destinados a las zonas húmedas del delta, a caudal mínimo, a uso agrícola, a riego de jardines y de calles y a formar barrera de intrusión salina.

Las 40.000 toneladas anuales de lodos, serán aprovechadas como abono. El biogás producido en la digestión generará electricidad con motogeneradores para cubrir una parte de las necesidades de la planta. Los motogeneradores de gas natural proporcionarán energía térmica para el funcionamiento del secado térmico y producirán el resto de energía, complementaria de la eléctrica, para conseguir un abastecimiento energético autónomo de la planta.

Impacto ambiental de las obras

Se realizará desodorización para cada punto con producción potencial de olores, en edificios cerrados, con extracción forzada de aire. Para evitar afecciones al endeble acuífero superficial, las instalaciones serán lo más compactas posibles y se reducirá al máximo el agotamiento durante las obras, sellando los pozos profundos existentes en la parcela, para evitar la comunicación de este acuífero con el profundo. El ajardinamiento y la creación de una barrera arbórea perimetral contribuirán a integrar, si ello es posible, las instalaciones con el entorno deltaico, conformado en la zona por el previsto desvío del río Llobregat. 

Estado actual de las obras

La primera piedra fue colocada el 21 de septiembre de 2000. Desde entonces, las obras de los colectores de la calle A y los correspondientes a los tramos II, III y IV avanzan a buen ritmo, alcanzándose ya los 10 kilómetros realizados.

Ya se ha realizado la precarga de los terrenos de la depuradora, cosa que permite el inicio de las obras de las líneas de agua y fangos, así como del emisario submarino.

Está previsto que la primera etapa de las obras (colectores concentradores, pretratamiento y emisario submarino) esté finalizada a comienzos del año 2002 y, el resto, para el año 2003.

Conclusión

La realización de tan magna obra en un paraje tan singular como el descrito, merece un especial interés por parte de los profesionales de diversas disciplinas, pero sobre todo, exige que las medidas correctoras del impacto que puede genera, desde el punto de vista de disminución de caudales circulantes por el río, la derivación de esos caudales hacia los colectores sean tomadas de forma inexcusable.

Por ello, debe articularse la solución pertinente, que no puede ser otra que el bombeo de las aguas tratadas, para que, desde el punto de derivación del colector de Sant Boi hasta el mar, el largo tramo de río, cuyas particularidades ya se han tratado extensamente, recuperare esplendores pasados, cumpliendo además con la normativa actual en materia de aguas respecto a la obligatoriedad de que todos los tramos de río españoles dispongan de un caudal mínimo no derivable a efectos ambientales.

La ejecución de todo lo previsto, con la adenda imprescindible del bombeo citado, será sin duda un importante avance en la recuperación del degradado delta del Llobregat y sus playas circundantes. 


Autor. Lorenzo Correa Lloreda, Ingeniero Técnico de Obras Públicas.

Artículo recogido en el número 339, correspondiente a marzo-abril de 2001 de Cimbra. 

Para acceder a números antiguos de la revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, aquí.