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Cimbra Hist√≥rica. Las b√≥vedas de roscas o anillos en puentes antiguos espa√Īoles

Viernes, 02 Septiembre, 2022

En la antig√ľedad, a la hora de proyectar un puente de piedra, la dimensi√≥n de la b√≥veda ven√≠a determinada en funci√≥n de la luz. Seg√ļn Alberti (siglo XV), el espesor de las b√≥vedas en los puentes grandes no deb√≠a ser menor de 1/15 de la luz. Adem√°s recomendaba que los arcos se hicieran con dovelas de gran tama√Īo, iguales entre s√≠, menos la clave que deb√≠a ser m√°s grande que el resto. √Čsta se introduc√≠a al final a golpes de martillo de madera para que hiciera presi√≥n contra las otras dovelas antes del descimbramiento.¬†

La raz√≥n de utilizar dovelas de gran tama√Īo era que soportaban mejor el continuo golpeteo a que se ve√≠a sometida la parte superior de los arcos por el tr√°nsito de carros pesados, artiller√≠a y otras grandes cargas.¬†

Sin embargo, en la pr√°ctica del levantamiento de b√≥vedas de grandes luces exist√≠an otros factores que favorec√≠an la adopci√≥n de dovelas m√°s peque√Īas y dispuestas en capas sucesivas, hasta completar el espesor deseado.

Seg√ļn Eugenio Ribera, la construcci√≥n por roscas permit√≠a construir las b√≥vedas con cimbras m√°s ligeras, pues la primera rosca serv√≠a de cimbra a las sucesivas.¬†

Algunos ejemplos

  • El puente de Monistrol de Montserrat (Barcelona). Construido por orden de Bernat Escarrer, prior de Montserrat, en 1317. Formado por varias b√≥vedas de ca√Ī√≥n. La mayor, bajo la que discurre el r√≠o Llobregat, posee 37 metros de luz y est√° formada por dos anillos.¬†
  • El puente de Almaraz, C√°ceres, se erigi√≥ para salvar el r√≠o Tajo en uno de los tramos del importante camino de comunicaci√≥n entre el centro peninsular con Extremadura y Andaluc√≠a, sustituyendo a una antiguo paso de barcas.

Su construcci√≥n se inici√≥ en 1533. Se cree que su a√Īo de terminaci√≥n fue 1552. En su construcci√≥n intervinieron varios canteros. Consta de un arco de medio punto de 38 metros de luz, situado sobre el antiguo cauce del r√≠o y otro con forma apuntada de 32 metros, ambos separados por una pila central de 17,5 metros de espesor.¬†

Las b√≥vedas de los arcos fueron ejecutadas por el sistema de roscas o anillos, en n√ļmero de tres, m√©todo que le permiti√≥ utilizar cimbras m√°s ligeras.¬†

La cimbra fue posteriormente utilizada en el puente de Apurimac (Per√ļ) en 1619 por Bernardo Florines, Ingeniero, y Diego Guillem, maestro de canter√≠a.

Tras numerosos a√Īos de uso sin ning√ļn percance digno de menci√≥n, el puente sufri√≥, a finales de 1808, la voladura del arco mayor para favorecer la retirada de las tropas espa√Īolas en la Guerra de la Independencia.¬†

Los trabajos de reconstrucci√≥n fueron encargados a Manuel Ib√°√Īez, coloc√°ndose la clave del arco en octubre de 1845, quedando con la boquilla de una sola pieza. En esta √©poca, ya exist√≠a una mejor preparaci√≥n t√©cnica y una mayor capacidad para obtener recursos. El puente de Benamej√≠ (C√≥rdoba), construido en el camino real de C√≥rdoba a M√°laga sobre el Genil. Fue encargado por el se√Īor Diego de Bermuy al maestro de obras Hern√°n Ruiz. Las obras se realizaron ininterrumpidamente entre 1550 y 1556.¬†

El arco central tiene 31 metros de luz y los dos arcos laterales de 8,6 metros. Las pilas semicilíndricas que los separan tienen 8,4 metros de espesor y suben hasta la altura del tablero. 

  • En el puente de Zaragoza precisamente solo tiene la disposici√≥n de dos roscas en su arco de mayor luz de 32,6 metros.¬†

Se han dado estos ejemplos porque el espesor de las sucesivas roscas o anillos es parecido. No hay que olvidar que en el puente romano de Alcántara y en los dos puentes medievales con grandes luces de Toledo (San Martín y Alcántara) también las bóvedas están conformadas por dos anillos. Sin embargo, el espesor del primero es muy superior al segundo. 

La cimbra

Es el molde de madera del intradós de la bóveda. Debía sostener las fábricas hasta el momento en que, colocadas completamente las dovelas y endurecida la argamasa de las juntas, la bóveda podía sostenerse a sí misma. La cimbra estaba formada por varios cuchillos o cerchas paralelas, separadas a cierta distancia (1,50 metros en general), arriostadas entre sí horizontalmente y unidas en su parte superior por un entablonado (forros), donde descansan directamente la fábrica durante la construcción. En la parte inferior de los forros, se colocaban unos calzos que eran las primeras piezas que se retiraban para el descimbrado. 

Debía ser muy rígida y descansar en apoyos firmes. Debido a la existencia del cauce del río no podían apoyar directamente en el terreno, sino en los arranques del arco, bien sobre elementos que sobresalían como ménsulas cortas o molduras, bien se encajaban dentro de huecos o mechinales. 

Sus movimientos debían limitarse estrictamente a lo inevitable, es decir, a los asientos elásticos de las piezas de madera que las componían, teniendo un especial cuidado en la ejecución de uniones y ensamblajes. Se procuraba siempre la triangulación de los distintos elementos de madera para que las deformaciones fueran mínimas.

Seg√ļn el libro de Perronet ‚ÄúLa construcci√≥n de puentes en el Siglo XVIII‚ÄĚ, entre las precauciones que se ten√≠an que tener en cuenta con las cimbras, habr√≠a que destacar:

El peraltado de las cimbras: “… La curva de la plantilla sobre la que se han fabricado las cerchas de las cimbras, se ha peraltado en su centro de 15 pulgadas (37,5 centímetros) por encima de lo que exigía la curva de las bóvedas, de tal forma que se reservaban 18 pulgadas (45 centímetros) de hueco entre la parte superior de las armaduras y las dovelas para poder colocar los listones del forros y los calzos (por encima de las cerchas).

Esta elevaci√≥n adicional de 15 pulgadas se consider√≥ necesaria tras la experiencia extra√≠da en la construcci√≥n de una b√≥veda similar de 120 pies (39 metros) de luz en el puente de Nantes, a causa del descenso inevitable de las armaduras bajo la carta de todas las dovelas hasta us descimbrado‚Ķ‚ÄĚ.¬†

El sobrecargado o contrapesado de la cimbra en la clave: ‚Äú‚Ķ a medida que se colocaban las dovelas, se cargaba la parte superior de las cimbras con el n√ļmero suficiente de dovelas colocadas sobre maderas como para impedir que las cimbras se levantaran, fen√≥meno que habr√≠a ocurrido necesariamente debido a la carga de las que est√°n situadas en los ri√Īones de las b√≥vedas‚Ķ‚ÄĚ Una de las razones por las que algunos arcos que deb√≠an ser de medio punto terminaban como apuntados podr√≠a deberse al insuficiente o nulo contrapesado de la cimbra en su parte superior.

El endurecimiento de las juntas: ‚Äú‚Ķ si no da el mortero de las juntas el tiempo necesario para endurecerse antes de descimbrar las b√≥vedas o si los morteros no son de suficiente calidad, nos podemos arriesgar a ver c√≥mo caen este tipo de b√≥vedas al descimbrarlas‚Ķ‚ÄĚ.

Economía en materiales y equipos. Seguridad

La utilizaci√≥n de sillares m√°s peque√Īos supon√≠a el mayor aprovechamiento de los bloques de piedra, una manera menos dif√≠cil y econom√≠a en la labra. Esto se traduc√≠a tambi√©n en el empleo de aparatos de elevaci√≥n menos costosos para el izado de las piedras y su colocaci√≥n definitiva en el tajo. Por otra parte, disminu√≠a el riesgo de accidentes entre los operarios.

Al tener que soportar la cimbra solo el peso de uno de los primeros anillos, se utilizaban cimbras más sencillas, con piezas de madera con menos escuadrías y más económicas, dada la dificultad de encontrar grandes maderos con la suficiente sección para soportar grandes cargas. 

La colocación de enormes sillares podía suponer el colapso de la cimbra debido a un mal apoyo, a deficientes uniones y ensamblajes o a defectos de la madera. 

El empleo de sillares de menor tama√Īo ten√≠a el inconveniente de aumentar el n√ļmero de juntas o la utilizaci√≥n de mayor cantidad de mortero que pod√≠a ser de no muy buena calidad. Esto se solucionaba con el m√°ximo ajuste de las dovelas, la disminuci√≥n del espesor de las juntas y el aumento de tiempo en la ejecuci√≥n antes del descimbrado para asegurarse un endurecimiento completo de las pastas.¬†

El descimbrado se realizaba poco a poco extrayendo los calzos. Empezando por se realizaba poco a poco extrayendo los calzos. Empezando por la clave hacia los costados, de forma que el descenso de la bóveda fuera muy lento.

Una vez terminado el descimbramiento completo, se podía empezar por el siguiente anillo de la bóveda, colaborando la primera rosca a soportar el peso de la segunda. Esta nueva base era mucho más firme y rígida. De esta forma, se tenía un mayor control de asientos y deformaciones despreciables. 

Bibliografía

  • Castro Santamar√≠a, Ana. Nuevos datos sobre la construcci√≥n del puente de Almaraz (C√°ceres). Archivo Espa√Īol del Arte, LXXX, 319, julio-septiembre 2007, pp. 289-306.
  • Huerta Hern√°ndez, Santiago. Est√°tica y geometr√≠a: el proyecto de puentes de f√°brica en los siglos XV al XVII. Actas del Tercer Congreso Nacional de Historia de la Construcci√≥n, Sevilla, 26-28 de octubre de 2000, ediciones A. Graciani, S. Huerta, E. Rabasa, M. Tabales, Madrid: I. Juan de Herrera, SEdHC, U. Sevilla, Junta de Andaluc√≠a, COAAT Granda, CEHOPU, 2000.
  • Muller, Juan. Tratado de Fortificaci√≥n, 1769. L√°minas.¬†
  • Perronet, Jean Rodolphe. La construcci√≥n de puentes en el siglo XVIII. Instituto Juan de Herrera. CEDEX 2005.
  • Ribera, J. Eugenio. Puentes de f√°brica y hormig√≥n armado. Tomo III. Madrid 1932.

Autor. Jos√© Carlos G√≥mez Crespo. Ingeniero T√©cnico de Obras P√ļblicas.

Art√≠culo publicado en el¬†n√ļmero 405 de Cimbra, correspondiente a los meses de septiembre-diciembre de 2014.¬†