Actualidad

La Construcción y los jóvenes: la gran asignatura pendiente del sector

Viernes, 30 Septiembre, 2022

Ya se está preparando un nuevo número de Ingeopres, la revista especializada de Interempresas, en versión impresa y con avance de los contenidos en su opción online y gratuita. 

Como es habitual, el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas ha participado con un artículo en el que se analiza uno de los temas que más preocupan en la Construcción: el relevo generacional.

A menudo, accedemos a noticias en las que, con cifras del sector, se alerta de la falta de mano de obra para responder a la gran demanda de las empresas. De hecho, en el siguiente número de Cimbra, la revista de Ingeniería Civil del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, analizamos este hecho de la mano de una de las mayores representantes de la Ingeniería en España, Sara Gómez, responsable del proyecto “Mujer e Ingeniería” de la Real Academia de Ingeniería. También hablamos de este aspecto con Noemí Enciso, Colegiada, ITOP e Ingeniera Civil que, en su faceta de docente, conoce de primera mano los problemas asociados al rol de género y a las nuevas generaciones en relación con las Obras Públicas. 

En el caso de la Construcción, esta brecha generacional se debe, principalmente, a la concepción que las nuevas generaciones tienen del tipo de trabajo que recoge por ser especialmente duros. Pero, tal y como se recoge en el artículo de CITOP para Ingeopres, hemos de tener en cuenta también sus aspectos más positivos: 

  • “Su contribución al Producto Interior Bruto supera el 6%.
  • En cuanto a las tasas de empleo, la Construcción supera el millón de trabajadores. 
  • La importancia de sus actividades: infraestructuras, viviendas, suministros básicos, etc. que hacen inviable su cese o extinción. 
  • El convenio colectivo aprobado en junio de 2022 ha incrementado las tablas salariales en un 3% y en un 1% para los planes de pensiones, respectivamente.
  • Las nuevas medidas laborales incorporan el contrato indefinido como modalidad de relación profesional que prevalece, dando una mayor estabilidad al empleado”. 

Con todos estos datos, ¿por qué no se consigue atraer a los más jóvenes? Para comprender el panorama al que nos enfrentamos, hemos de echar un vistazo al informe “La población joven y el sector de la Construcción” del Observatorio de la Construcción de la Fundación Laboral, de fecha 2021. En él, se determina que “el personal exvinculado guarda similitudes con el personal actual del sector: mayoritariamente son varones (70,7%), mayores de 24 años (59,1%), residen en un entorno urbano (74,4%) y tienen nacionalidad española (94,6%)”. 

Dicho de otra manera: nos estamos alejando del perfil de trabajador tipo de manera peligrosa. Si bien los empleados en la Construcción muestran un mayor grado de satisfacción laboral (de los encuestados, con edades entre los 16 a 29 años), si bien el primer adjetivo que les viene a la cabeza es “duro”. Así, “el primer adjetivo que le viene a la mente a la juventud de 16 a 29 años al pensar en la construcción es que es un trabajo duro: el 25,3% lo califica de esta manera. Esta definición está muy relacionada con la segunda mención que realizan los jóvenes (16,1%): es un sector donde prima el esfuerzo físico, es muy cansado y sacrificado”.

Si bien puede llegar a entenderse esta situación, viendo los datos de la otra cara de la moneda, el estado actual del sector deja de entenderse por completo. España se encuentra a la cola de Europa en generación de empleo juvenil. De hecho, el 29,6% de los menores de 25 años no trabajan y el 9,2% ni estudia ni trabaja. 

Una generación que podría perderse con una necesidad de 700.000 trabajadores en la Construcción, donde las empresas tienen serias dificultades para encontrar empleados para satisfacer las demandas de los planes de ayuda europeos: un 70% de los 140.000 millones de euros prometidos pasan por la Construcción. 

Soluciones

En el artículo del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas para Ingeopres, también se realiza un análisis de las posibles soluciones a este problema. En un primer lugar, se analiza el contexto en el que nos movemos como profesionales. No hay que obviar que, aunque la Construcción sigue siendo puntera en el aspecto económico, nos enfrentamos a una generación totalmente diferente a las anteriores, algo en lo que incidiremos también en Cimbra: “La generación de los 2000, que se está incorporando ahora al mercado laboral, es la considerada de “Cristal”. Éstos cuentan con mayores destrezas audiovisuales que sus antecesores y con una cuidada cultura del sentimiento, algo que prácticamente no aparece en generaciones anteriores. No obstante, presentan una mayor capacidad de frustración y rechazan el sufrimiento. Sus hazañas y éxitos menores son vistos por ellos mismos como grandes avances y no conciben el desarrollo profesional como una carrera de sufrimiento”. 

Con este público potencial, ya no sirve únicamente el discurso económico para atraerlos hacia los trabajos que se ofrecen actualmente. Tampoco el valor de la superación a través del esfuerzo. Por ello, hay que cambiar el mensaje y utilizar las herramientas que ellos utilizan habitualmente. Según el informe referido de la Fundación Laboral de la Construcción, el 64,7% de los jóvenes se informan sobre educación y empleo a través de Internet, en un 56,4% lo hace a través de familiares y un 32,8% en las redes sociales. Si bien utilizan diferentes medios, vemos cómo lo online gana por goleada. 

¿Y cómo se convence, entonces, a los más jóvenes para que se acerquen a la Construcción? Relanzando un mensaje positivo, con los aspectos más destacados para las nuevas generaciones, que se mueven, ante todo, por un compromiso social y para con el Medio Ambiente: 

  • “Reconversión hacia procedimientos y materiales sostenibles.
  • Generación de empleo a largo plazo, con buenas condiciones económicas y que establece la seguridad como un principio básico para el desempeño de las profesiones involucradas. 
  • Posibilidad de desarrollo profesional con garantías. 
  • Ayuda al desarrollo social y económico, con la generación de infraestructuras básicas para el correcto funcionamiento del país”. 

De esta manera, además de atraer al talento recién incorporado al mercado laboral, conseguimos un segundo objetivo: mejorar la idea de la Construcción en el imaginario colectivo y divulgar su capacidad de adaptación a las nuevas necesidades sociales.

Puedes acceder al artículo completo de Ingeopres, aquí.