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Soluciones basadas en la naturaleza frente al cambio climático: Proyecto LIFE-myBUILDINGisGREEN

Lunes, 31 Octubre, 2022

El 31 de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de las Ciudades, que pone fin a Octubre Urbano. Esta iniciativa, que promueve la toma de medidas para la mejora de la vida en las grandes urbes, es compartida por miles de administraciones públicas para concienciar sobre la necesidad de frenar el Cambio Climático, especialmente en el entorno más poblado. 

Para celebrar esta fecha, hemos pedido a un grupo de investigadores del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, IETCC, que forma parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que nos acerque la realidad de las últimas acciones para combatir el Cambio Climático desde la naturaleza. Lo que más hemos destruido, especialmente en el desarrollo de las ciudades, es lo que nos puede ayudar a reducir las temperaturas. 

En este artículo, científicos del CSIC nos cuentan el proyecto europeo que se está llevando a cabo, el LIFE-myBUILDINGisGREEN, y su implantación en escuelas públicas de España y de Portugal, para reducir de una manera no contaminante los grados que sufren los niños a la hora de acudir en verano a clase. 

Unas acciones que se están aplicando también en nuevas y antiguas construcciones, especialmente en las ciudades que, quizás, nos puedan dar una segunda oportunidad ante el daño ocasionado. Así lo establecen en la web oficial del proyecto: “Estas acciones se componen de un análisis y selección de especies vegetales autóctonas y sostenibles, la aplicación de sistema LEADSKIN en fachadas exteriores y muros de carga, creación de cubiertas sostenibles y azoteas bioclimáticas mediante un sistema novedoso de macetas o contenedores de integración simple en cubiertas y compatible con gravas de cobertura invertida, la implementación de superficies verdes sostenibles y eficientes en el exterior de los edificios, el desarrollo de planes de acción para la implementación de fórmulas de ventilación natural inducida y estructuras de sombreado estacional y la creación de superficies permeables "Living Pavement" en los aparcamientos y áreas comunes de los edificios”. 

LIFE-myBUILDINGisGREEN

En nuestro tiempo, las diferencias entre Construcción y naturaleza continúan conciliándose. Nos resistimos a darnos cuenta de una realidad, “somos naturaleza”, tal como lo afirma Katia Hueso (1). Así es, los creadores de lo artificial somos animales bípedos por mucho que nos cueste asumirlo. La sentencia resulta evidente, aunque sea ignorada y me permito utilizar “sentencia” en un doble sentido, tanto como una frase para recapacitar como en una condena que se hace efectiva cuando atentamos contra nuestra esencia

Esta concepción del humano ha sido soslayada desde hace siglos bajo la premisa de resguardo. Las personas necesitaban protección ante una naturaleza indómita que seguía su ciclo natural sin importarle daños colaterales, así que tomamos cartas en el asunto. Modificamos el medio para crear espacios donde pudiéramos vivir tranquilos, seguros y cómodos. Reclamamos terrenos e hicimos valer nuestro derecho a existir en este planeta. Sin embargo, creo que exageramos. Continuamos expandiéndonos hasta invadir suelos que no nos correspondían. Nos volvimos dictadores y comenzamos a tomar más de lo necesario. Atentamos contra nuestro vecino viéndolo como invasor y no como cohabitante. Bajo la bandera de modernidad y de civilización, perdimos de vista que lo que tratamos de mermar era lo que nos alimentaba, vestía, aliviaba y confortaba. Basamos nuestra confianza en la tecnología, porque esta nos mantenía como dominadores del medio, o al menos eso creíamos. 

De pronto, descubrimos que el mundo nos estaba preparando la factura de lo que habíamos consumido y vimos que no teníamos como pagarlo. Las consecuencias fueron más allá de un parque desaparecido, árboles talados o calles inundadas. Notamos que el medio se volvía más hostil. Las máximas eran máximas y las mínimas más mínimas. En el exterior, el ambiente se volvió insoportable mientras que en el interior tuvimos que recurrir más y más al aire acondicionado. Nuevamente nuestra tecnología nos sacaba del apuro o, al menos, hasta que vimos el aumento en la factura eléctrica. Cuando sentimos nuestro bolsillo más delgado recapacitamos sobre lo que habíamos tomado, comprendimos que todo tiene un costo y que no bastaba el desarrollo tecnológico para salir de esta situación cada vez más crítica.

El antropocentrismo, tanto en la Construcción como en muchas diciplinas, nos llevó a querer recrear o sustituir los procesos de la naturaleza mediante mecanismos complejos, sin ver que los mecanismos complejos de la misma naturaleza nos eran útiles para dar solución a nuestros problemas.

Estamos rodeados de sistemas de protección solar, enfriamiento evaporativo, aislamiento térmico, purificación de aire y control de escorrentías. Estos sistemas no son más que plantas, tierra, árboles y demás elementos naturales. Al trabajar con estos componentes, con el objetivo de mitigar el Cambio Climático, se conforman las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), buscando renovar el compromiso de coexistencia entre el ser humano y el medio natural.

En este sentido, son innegables los esfuerzos que han surgido para reducir el daño. Uno de ellos es el “Proyecto LIFE-myBUILDINGisGREEN”, LIFE-mBIG, cofinanciado por el programa LIFE de la Unión Europea, el cual se enfoca en utilizar las SbN como instrumentos para mejorar las condiciones de vida de la población, principalmente de uno de los sectores más vulnerables, los niños. En Europa, sobre todo en la Península Ibérica, los residentes más pequeños sufren de la época estival de forma alarmante. Las temperaturas en las escuelas alcanzan niveles cada vez más elevados. Esto ha propiciado la alarma de los padres de familia y del personal docente.

LIFE-mBiG atiende a este sector rehabilitando tres centros escolares ubicados en España y en Portugal (Badajoz, Évora y Oporto) mediante la inclusión de SbN. Sin embargo, el proyecto no se limita a dar respuesta a las regiones implicadas, ciertamente no bastaría con eso. Lo que se pretende y apoya es a utilizar estos edificios como casos de estudio para generar una serie de investigaciones sobre el comportamiento real de estas técnicas. Una mejor comprensión de la solución facilita su optimización y replicabilidad.

Se intenta alentar al sector público y al privado a considerar factibles estos sistemas y que imperen sobre otras soluciones en espacios con problemáticas similares. Se espera que esta labor impulse las SbN más allá de ser técnicas añadidas y puedan convertirse en el arquetipo de una nueva arquitectura, cuya forma va más allá de la estética y su funcionalidad va más allá de la ordenación espacial, una Ingeniería necesaria más que optativa. 

La renaturalización de los edificios y de los espacios urbanos, más que reducir nuestra dependencia de las energías fósiles, nos evita la pena de seguir evadiendo nuestra esencia. No podemos negar que preferimos las ventanas como marcos de paisajes naturales o el sonido del agua en una fuente como fondo musical. No se trata de demeritar el avance tecnológico, sino de evitar duplicar esfuerzos. Enfocar la tecnología como un refuerzo a lo que naturalmente no se puede conseguir.

Para finalizar este escrito no me resta más que invitar al lector a visitar el sitio web y leer las publicaciones relacionadas con este proyecto, quizá esto les de ideas para reformar su hogar o simplemente les quite la intención de podar ese árbol que les obliga a barrer las hojas del portal. 

Referencias

1.- Hueso, K. (2017). “Somos naturaleza: un viaje a nuestra esencia”. Plataforma.

Autores. Arturo Martinez, Borja Frutos, Carmen Alonso, Fernando Martín-Consuegra & Miguel Vega (Grupo de Investigación Sistemas Constructivos y Habitabilidad en Edificación, IETcc-CSIC).