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La formación de Ingenieros Civiles en el corazón de África

Lunes, 23 Enero, 2023

En el número 422 de Cimbra, la revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, hablamos con Francisco Manuel Ostos, hombre de Iglesia y actividad para la mejora de las condiciones sociales, económicas y culturales de Congo. Nos acercamos a otra realidad de la Ingeniería Civil, la de herramienta clave de sus estudiantes para salir de la pobreza e impulsar su país desde la perspectiva de las profesiones. 


No es habitual que un párroco cuente con una página web, pero tampoco lo es que haya sido uno de los principales agentes en impulsar la Universidad de Lago Alberto, en la República Democrática del Congo. Francisco Manuel Ostos, nacido en 1949 en Granada, lleva más de 40 años trabajando en África para el desarrollo social de, especialmente, las misiones de Aba, Essebi, Laybo y Aru. Desde 2003, es el responsable económico de la diócesis de Mahagi-Nioka. 

Entre los proyectos llevados a cabo por la diócesis en Mahagi, que se encuentra en la frontera con Uganda y con Sudán, se encuentra la construcción de escuelas para todos los niveles formativos, la gestión del agua, la creación de orfanatos y el servicio de hospitales en la zona. 

Esta actividad, que sin duda es de admirar, ha sido promovida, principalmente, por Paco Ostos, de los Misioneros de África, quien colabora de manera estrecha con la Cofradía de Santo Domingo de la Calzada, Patrón de los Ingenieros Civiles y a través de la cual nos ha llegado es su historia.

En un intento por hablar con él, nos relata de manera rápida sus próximos proyectos: volver al Congo, tras una breve parada en España, para retomar la actividad y cerrar reuniones con los máximos dirigentes del país. El objetivo no es otro que sumar apoyos a su proyecto educativo más destacado, la Universidad de Lago Alberto. 

Esta iniciativa nace de manera orgánica, como una solución a los estudiantes de los centros educativos de la diócesis (de la que luego daremos cifras) que deseaban continuar con su proyección académica. En un primer lugar, se creó, en el 2000, el Propédeutique de Mahagi à Logo. Si buscamos en la red, vemos que se trata de una formación preparatoria, de mayor nivel, con los conocimientos básicos en una materia.

Posteriormente, en 2007, este centro pasó a considerarse Centro Universitario para convertirse, en 2011, en la Universidad de Lago Alberto de Mahagi (UNILAC), ya en la capital. En unos terrenos cedidos por el jefe del colectivo War-Palara, la Universidad lleva impartiendo conocimientos desde hace más de una década. De manera progresiva, se ha profesionalizado y ha alcanzado el estatus de centro oficial, otorgado por el Ministerio de la Enseñanza Superior y Universitaria en 2010. 

Actualmente, este centro educativo de primer orden, cuyas instalaciones actuales se comenzaron a construir en 2009, cuenta con capacidad para atender a 1.200 estudiantes en las siguientes ramas de conocimiento:

  • Facultad de Ciencias Aplicadas.
  • Facultad de Ingeniería Civil, Informática, Mecánica y Eléctrica, con segundo ciclo orientado a Arquitectura y Obras de Arte y a Construcción Hidráulica. 
  • Facultad de Ciencias Agronómicas. 
  • Facultad de Ciencias Veterinarias.
  • Facultad de Economía y Gestión.
  • Facultad de Derecho.
  • Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación.
  • Facultad de Educación para la Paz.
  • Facultad de Ciencias Sociales Políticas y Administrativas.
  • Facultad de Legras y Civilizaciones Humanas (Letras Inglesas).
  • Facultad de Ciencias de la Información y de la Comunicación (Periodismo y Publicación Multimedia). 

El departamento de Ingeniería Civil funciona desde el curso de 2014-2015, con los primeros egresados tres años después. Éstos están, actualmente, trabajando en diferentes ámbitos de la Ingeniería Civil en el Congo: desde el desarrollo de infraestructuras hasta la rehabilitación de zonas residenciales, lo que supone un trampolín para los jóvenes de la provincia de Ituri. 

En parte, este éxito se ha conseguido con el cierre de acuerdos con entidades locales para la realización de prácticas, lo que ha supuesto una rápida inserción laboral de los estudiantes de Universidad de Lago, especialmente en lo referido a la Ingeniería Civil.

Prueba de ello es que la mayoría de los egresados, según datos de 2019, han sido seleccionados por la Unión Europea para el proyecto de Parque Virunga del desarrollo de la central hidroeléctrica. 

TYPSA

Este proyecto ha sido cofinanciado por TYPSA, el grupo independiente de servicios de Ingeniería, Arquitectura y Consultoría, especializado en infraestructura, energía, Medio Ambiente y ciudades, que se ha convertido en el principal benefactor de la universidad. Con más de 50 años en el mercado, ha sido uno de los principales precursores de la Universidad de Lago, donando capital, otorgando becas a los estudiantes de Ingeniería Civil y Agrónoma y cerrando acuerdos con la Universidad Politécnica de Madrid para la visita de profesores referentes al Congo. 

Actualmente, los siguientes pasos se centran en conseguir un transporte de los estudiantes eficaz, para facilitarles el acceso físico a los estudios, así como la creación de viviendas para alquiler en el campus, todavía en desarrollo.

Tal y como se especifica en la memoria de actividades de 2021 de la Fundación TYPSA, se ha continuado, en los últimos meses, con el aumento progresivo del número de estudiantes de Ingeniería (90 alumnos han finalizado sus estudios en Ingeniería Civil). Además, se ha finalizado la carretera de tres kilómetros de acceso a la universidad desde el Mahagi y se ha hecho llegar agua potable al campus, además de dotar de servicio permanente de Internet a la universidad. Esto último ha permitido llevar a cabo tutorías online con profesores de la Universidad Politécnica de Madrid. 

Estas acciones han provocado, además, que un 80% de los estudiantes se hayan beneficiado de las oportunidades de empleo de la Fundación, que en 2022 se ha fijado los siguientes objetivos: 

  • “Aumento en el número de becas a estudiantes de Ingeniería Civil y Agronomía.
  • Aumento sustancial en el importe y número de primas a profesores para asegurar su permanencia en UNILAC durante todo el año académico y con el objetivo de reforzar la calidad de la enseñanza, adecuando las ayudas a los profesores de las asignaturas más apropiadas para formar a Ingenieros que puedan fácilmente ser empleados en el mundo laboral.
  • Continuamos con la ayuda para el servicio de Internet de alta velocidad permanente durante todo el año.
  • Nuevas ayudas para la instalación de un servidor y de la red informática en UNILAC y para la elaboración del Plan de Calidad de UNILAC y de sus procedimientos de gestión.
  • Construcción de una guest house para profesores”.

Acción social

A la hora de determinar el éxito del proyecto de la Universidad de Lago Alberto, en Mahagi, es fundamental analizar los datos, los cuales los dejamos a continuación, pero también la importancia social que supone esta iniciativa. 

Para poder conocer realmente la importancia de este centro educativo multidisciplinar en el corazón de África, hemos de analizar los puntos principales que el párroco Francisco Manuel Ostos destaca en la presentación de este proyecto.

En primer lugar, el desarrollo de un centro educativo en un área del Congo donde no es habitual contar con universidades, dado que éstas se concentran en las principales ciudades del país. Esto, además de generar una serie de profesionales imprescindibles para el Estado, produce futuros empresarios y emprendedores, necesarios para el tejido económico de la región. 

Se mejora, así, el acceso a la universidad. Los estudiantes de la región de Ituri no han de desplazarse a otras provincias para estudiar, por lo que su formación es más económica, más con la existencia de becas otorgadas por Fundación TYPSA. Esto, además, motiva sobremanera a bachilleres que, de otra manera, podrían ver frenada su continuación académica, a pesar de sus destacables notas.

En cuanto al uso de Internet, ha permitido abrir la mente de estos jóvenes y acceder a una biblioteca virtual mucho mayor que con la que se contaba física en la zona. Hay que añadir, en este punto, que esto ha permitido un desarrollo mayor en el conocimiento de materiales, nuevos procesos, etc. que ya se aplican en el Congo en el entorno de las infraestructuras y de la Obra Civil.

En relación a una mayor apertura de mente, los valores aportados por la universidad han permitido que se retrase la edad media de contraer matrimonio, especialmente entre las mujeres que acuden a las aulas, así como el número promedio de hijos (de cinco en el país). Esto, no obstante y por el momento, está perjudicando a las primeras generaciones de mujeres estudiantes, dado que no están vistas como potenciales esposas por la comunidad local. 

Por último, gracias a la Universidad de Lago Alberto, se está creando una comunidad basada en la paz y alejada de la corrupción, algo necesario para el desarrollo social y económico del país. Se forma a los alumnos por encima de las cuestiones políticas y de etnia y se crea un ambiente libre de prejuicios.  

Principales datos

Las cifras de la universidad son, cuanto menos, destacables, teniendo en cuenta sus inicios como un centro formativo especializado y llegando a convertirse en la principal fuente de conocimiento de la región. Repasamos, a continuación, los principales datos de la Universidad de Lago Alberto: 

  • Espacio de 29 hectáreas, con espacio para prácticas y con 25 grandes aulas para alumnos, además de espacios administrativos y de reunión de estudiantes.
  • Capacidad de 1.000 alumnos. 
  • En relación a la diócesis de Mahagi-Nioka, en el periodo 2018-2019 (últimos datos que nos han llegado), gestionaba 777 centros escolares con 7.551 profesores ocupándose de 295.830 estudiantes. 
  • Esta última cifra hace referencia a estudiantes en todas las etapas formativas, incrementándose con los años la continuación hacia secundaria. En 2019, los alumnos de esta etapa eran de 2016 en 2019, 824 de ellas, mujeres. 
  • Si se suman los alumnos de secundaria de los cursos comprendidos entre 2014 y 2019, encontramos con que 9.412 personas han accedido a esta formación a través de la labor de la diócesis, con un incremento considerable también del número de mujeres que se han beneficiado del proyecto. 
  • La cifra definitiva para la construcción de la universidad en Mahagi fue el hecho de que, en 2009, 2.518 alumnos de la región se habían desplazado de sus hogares para estudiar en centros superiores. 
  • Para la construcción de la universidad, se contrataron antiguos milicianos y presidiarios, realizando una doble labor de inserción y desarrollo social. 
  • En 2021, a la planta fotovoltaica del campus se ha añadido un pozo de 75 metros, al que se le ha añadido una torre de depósito con capacidad de almacenaje de 30 metros cúbicos. 
  • También en el año pasado, 90 alumnos finalizaron sus estudios de Ingeniería Civil. 
  • En los últimos meses, la Universidad Politécnica de Madrid ha formalizado la creación de un laboratorio para el área de Ingeniería Civil. 

Para acceder al artículo completo del número 422 de Cimbra, aquí.