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La Ingeniería Civil en el Urbanismo: Ciudades fractales

Jueves, 02 Febrero, 2023

Da comienzo la nueva campaña “Ingeniería Civil en el Urbanismo” del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas. Ésta trata de enfocar la actividad de nuestra profesión en la configuración de las ciudades, desde la perspectiva técnica pero, especialmente, desde la social. 

Comenzamos un mes de contenido en nuestra web y en las redes sociales para divulgar la Ingeniería Técnica de Obras Públicas también desde el ámbito urbano. Comenzamos con las ciudades fractales, en un acercamiento a este concepto y a sus características. 

“Uno de los grandes problemas del crecimiento urbano de nuestras ciudades es la falta de núcleos o centros en zonas periféricas que sean capaces de absorber las demandas básicas de la población y que den respuesta a las necesidades primordiales de la especie humana como, por ejemplo, la seguridad, el ocio, la participación y la identidad. La falta de acceso a este tipo de servicios repercute en la dependencia a otras zonas más distantes que terminan por congestionar estos núcleos, generar mayor flujo de desplazamientos, incentivos a la utilización del coche y el consecuente daño al medio ambiente y a la calidad de vida de los usuarios. La única razón por la que continúa existiendo la periferia es porque existe un centro. Bajo esta premisa, al ser capaces de generar centros independientes e interrelacionados entre sí, podría solucionarse el problema de las periferias urbanas”. 

Esta sentencia, recogida en el trabajo “Metodología fractal como estrategia de crecimiento urbano” de Marcelo Eduardo Unibaño Carrillo y de Bernardo Suazo Peña, de la Universidad de Concepción de Chile en 2009, establece uno de los paradigmas del urbanismo moderno: si no hay centro, no hay periferia.

Esta figura de las ciudades se basa en la figura del fractal matemático. Éste, asociado a las ciudades, presenta una propiedad indispensable para entender en qué consiste este tipo de urbanismo: “la existencia de una estructura en todas las escalas. La auto-semejanza significa que partes de un fractal son similares a otras partes del fractal. Específicamente, se encuentran partes de la estructura repetidas en diferentes escalas (Conectando la Ciudad Fractal, Nikos A. Salíngaros)”.

Volviendo a lo anterior y una vez conocido en qué consiste el sistema fractal, el porqué de eliminación de la periferia se refiere tanto a factores sociales como económicos. Por un lado, porque se descentralizan servicios básicos y suministros como la sanidad y la educación. Esto permite el acceso general de la población, independientemente de su ubicación, diluyendo la llamada pobreza de transporte (ya analizada previamente en la web del CITOP). 

Por otro, en relación a los motivos económicos, la generación de actividad institucional genera empleo más allá del centro de las ciudades, proliferando comercios asociados (como farmacias, copisterías, cafeterías, etc.) que incrementan la riqueza de los pequeños negocios. 

Esta situación ideal, que permite la homogeneización de oportunidades en ciudades extensas como Madrid y Barcelona, está llamada a convertirse en el futuro del urbanismo, si bien siempre hay opiniones diferenciadas. 

Definida como una ciudad democrática (Carrillo Trueba, César. 2017. Ciudad fractal: en pos de la forma urbana ideal. Ciencias, núm. 125, julio-septiembre, pp. 76-77), busca la equidad en el acceso a los servicios, tal y como hemos comentado previamente, pero la complejidad de su implantación es mayor de lo que pensamos en un primer momento. 

En el artículo “Prosperidad e igualdad, el reto de la ciudad contemporánea” (El País, uno de febrero de 2022), se recogen los resultados del Laboratorio de Innovación de la Universidad de Harvard en su estudio que contempla 100 áreas metropolitanas. Dentro de esta investigación, se establecen 10 tipologías principales de diseño urbano: “Ciudad de Pequeño Mundo (como los centros históricos de Brujas, Bruselas, o Tallinn), la Radial (París, Milán, Beijing), la Reticular (Nueva York, Chicago), la Orgánica (São Paulo), la Lineal (Turín, Karlsruhe, Adelaide), la Ciudad Jardín (Arlington, New Towns), y la Fractal (Eixample de Barcelona, La Plata, Argentina)”.

En relación a los datos presentados por Harvard y en base a este análisis de grandes urbes de todo el mundo, se establece que las ciudades fractales, “por un lado, permiten capitalizar los beneficios exponenciales de la concentración geográfica de usos en el centro neurálgico, a la vez que se produce una distribución de centros de segundo y tercer orden alrededor de plazas e intersecciones repartidas por el territorio urbano. Por otra parte, el modelo fractal permite que desde cualquier área de la ciudad se tenga acceso a los servicios esenciales de tipo comercial, cultural, socio-sanitario y educativo”.

En general, se estable una eficiencia 250% superior que al diseño radial de la ciudad (también llamado trazado urbano radioconcéntrico –fuente Archdaily-) y un 86% más que en el modelo de metrópoli de pequeño mundo (Brujas). 

Con ciudades ya establecidas, la reconversión es más difícil. Estas urbes, que se entienden como “ciudades de los 15 minutos” (independientemente de su configuración urbanística última) por estar los servicios básicos a dicho tiempo a pie, son “más bien un tema de disciplina de largo plazo, una carrera de fondo, pues la planificación debe prever e institucionalizar temas tan complejos como la ordenación territorial, políticas de sostenibilidad ambiental, tráfico y transporte multimodal, y, sobre todo, participación pública en la toma de decisiones (Crear ciudades de 15 minutos a fuego lento, El País)”. 

Ya no hablamos de los nuevos barrios, sino de una inversión en infraestructuras del transporte, en gestión correcta de los recursos para la implementación de centros sociales e institucionales y en un mayor acercamiento a ciudades que adolecen del mal del edadismo, del que hablaremos también en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas.