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El submodelo matemático de simulación de la lluvia horizontal en la isla de Tenerife

Lunes, 17 Abril, 2023

En el número 422 de Cimbra, la revista de Ingeniería Civil del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, conocemos, desde un punto de vista técnico, la importancia de la lluvia horizontal en Tenerife, Canarias, que proporciona más agua que la lluvia en sí. Este fenómeno natural es fundamental para la gestión de esta fuente de vida en la isla. 

Introducción

Durante buen número de días al año, el archipiélago canario recibe el regalo de los vientos alisios, que llegan a ellas cargados de humedad después de un largo recorrido sobre el océano. Cuando estas corrientes de aire remontan, las empinadas laderas septentrionales de las islas más elevadas experimentan un enfriamiento progresivo que ocasiona la condensación de su vapor de agua y la formación de las singulares nubes de niebla, tan características de las islas de mayor relieve.

Al entrar en contacto con el territorio, las nubes depositan pequeñas gotas de agua en las hojas de los árboles. Se produce así lo que conocemos como captación natural de agua de niebla. A continuación, el agua acumulada en las hojas y no evaporada cae al suelo. Estamos ante el fenómeno de la llamada lluvia horizontal o Precipitación de Agua de Niebla (PAN).

El Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF) dispone de un modelo matemático distribuido para la simulación de la hidrología insular (MHSup). En la resolución del balance hídrico, los datos introducidos en las celdas del MHSup relativos a la Precipitación Convencional (PC) son, lógicamente, los que se deducen a partir de los registrados en la red pluviométrica insular (más de 200 pluviómetros). Sin embargo, no existe una red semejante para medir el agua de niebla que precipita al suelo desde el arbolado. Además, la complejidad del fenómeno hace que sea impensable poder disponer de dicha información.

Los datos relativos a la PAN se deducen empíricamente a través de un submodelo de simulación creado dentro del MHSup. A partir de este submodelo matemático y bajo la consideración de:

  • Las variables climáticas.
  • Las características del manto de nubes.
  • Los parámetros relativos al territorio.

Es posible aproximar la definición cuantitativa y territorial de:

  • El potencial climático de Tenerife para captar agua de niebla. Después, a partir de la consideración de los elementos biológicos o naturales de captación se ha podido evaluar el punto dos. 
  • La cuantía y distribución territorial de la PAN en la isla y, a partir de su modelización en el MHSup, el siguiente y últimos de los puntos. 
  • La incidencia de este recurso en la recarga al multiacuífero insular.

Variables climáticas relacionadas con la PAN

Umbral de humedad relativa máxima

Algunos investigadores (Valladares, 1995; Marzol, 2003) asocian la presencia de niebla con situaciones de humedad relativa iguales o superiores al 95% (HR ? 95%), siempre y cuando aquélla haya estado presente durante más de cuatro horas consecutivas y, además, la lluvia convencional  haya sido igual o inferior a 5,0 mm  (Marzol, 2008).

Ahora bien, el análisis detallado de las bandas de los termohigrómetros evidencia que la situación de humedad relativa de 95% e incluso de 96% es, la mayoría de las veces, testimonial (apenas unos minutos), por lo que la práctica aconsejó tomar como umbral HR > 96%.

De esta forma, el número de días en los que podría haber existido niebla (NDN) en un determinado ámbito territorial (celdas del MHSup) se correspondería con la diferencia entre el número de días con registros de humedad relativa superior al 96% (NDHR > 96%) y el número de días en los que la lluvia convencional ha sido superior a 5 mm (NDP>5mm).

NDN = NDHR>96%(días) – NDP>5mm(días)

De este análisis tan simple surgió el primer paso en el proceso de evaluación de la Captación (CAN) y de la Precipitación de Agua de Niebla (PAN), pues a priori bastaba con relacionar NDN con un determinado módulo de Captación (CANo) o de Precipitación diaria (PANo) para disponer de una primera cuantificación de este recurso, aunque muy lejana todavía de su valor real. El valor de PANo se obtendría en el proceso de calibración mediante operaciones de tanteos y ajustes sucesivos y, a partir de éste, el de CANo.

Tipos de nubes según su origen

El origen de las nubes que pueden dar lugar a la PAN puede deberse a situaciones de inestabilidad atmosférica o al régimen de los vientos alisios. Respecto de estas últimas, acabamos de definir la expresión que nos permite averiguar el número de días que tienen presencia en la isla.

NDNA = NDHR>96% - NDPC>5 mm

El equivalente a las situaciones de «inestabilidad atmosférica» será:

NDNI = NDPC>5 mm

Dinámica de las nubes. La velocidad del viento en días húmedos

Los investigadores del fenómeno también coinciden en que el viento es un factor fundamental en la captación de agua de las nubes, dada su operatividad en el tránsito de éstas a través del territorio. Se ha relacionado la velocidad del viento (Vv) con la cantidad de precipitación de agua de niebla captada (Marzol, 2003; Hernando Olmo, 2004) o con la eficiencia del elemento captador (Schemenauer, 1989).

Los resultados aportados por tales experimentos se han extrapolado  al proceso de cálculo que nos ocupa, definiendo un nuevo factor de eficiencia de captación de agua de niebla, dependiente de la velocidad del viento en los días húmedos: 

KVv = f(Vv con HR > 96%).

Los valores más altos (KVv próximos o iguales a 1) se alcanzarían con velocidades de viento de alrededor de 10 m/s (36 km/h).

El mar de nubes

Una situación de Humedad Relativa alta (HR>96%) no significa necesariamente la ocurrencia del fenómeno o que, incluso si éste llega a producirse, que lo haga con la misma intensidad en todos los lugares. Téngase en cuenta que:

  • La altura de condensación de la nubosidad, aunque en ocasiones es muy baja, se sitúa al menos por encima de los 350 metros s. n. m.
  • El posicionamiento y el espesor del manto de nubes varía sensiblemente a lo largo del año, del mes y del día

Pero sobre todo: 

  • El contenido de niebla en la nube no es uniforme, ya que es alrededor de los 2/3 de la altura de la nube donde se concentra su mayor densidad de humedad (Marzol, 2008).

Además: 

  • Las características de las nubes del régimen de vientos alisios son diferentes a las de inestabilidad atmosférica.

Al respecto, son conocidos con detalle datos estadísticos relativos a la ubicación media del techo de mar de nubes, así como de su espesor a lo largo del año (Ceballos-Ortuño, 1976; Font Tullot, 1951, 1956; Valladares, 1996; Dorta, 1996; Marzol, 2003, 2008; Schemenauer, 1989; Kämmer, 1974;…).

A partir de esta información, se han deducido, mes a mes, las cotas máxima y mínima que alcanza el techo y la base del Mar de Nubes (MN) que genera el régimen de los vientos alisios. 

Con esta información, se han elaborado esquemáticamente los 365 perfiles posibles, agrupados por meses,  que el manto de nubes adquiere a lo largo del año, teniendo en cuenta su posición en altura, su espesor y su gradiente de Intensidad (densidad) de Niebla (INM). En cada uno de ellos se ha deducido, mediante un factor de eficiencia, el grado de afección de la niebla a cada punto de territorio, definido éste por su cota: KMN = f(INM) = f(Z).

El valor máximo (KMN = 1) se alcanzaría en un hipotético lugar donde el manto de nubes habría tenido que estar presente los 365 días del año afectándolo todo el tiempo con su zona de mayor densidad.

Nubes de desbordamiento y nubes de estancamiento

Se ha constatado que, en determinados lugares de la isla con abundante presencia de nubes y de vientos regulares con velocidades óptimas para la CAN, la cantidad de agua recogida, ya sea de forma artificial o natural, es muy baja, e incluso en algunas zonas casi nula, circunstancia ésta que está directamente relacionada con la posibilidad de desbordamiento de las nubes por encima de los ejes divisorios de cuencas o vertientes.

La cota del eje dorsal que divide las dos vertientes de la isla es determinante en el movimiento de las nubes y, por ende, en la captación de agua de niebla. Cuando la cota del eje o de cualquier cresta divisoria es inferior a la del techo de ámbito de los alisios, limitado por la inversión térmica, las nubes “desbordan” hacia la vertiente de sotavento dejando, una tras otra, su contenido de humedad en los obstáculos que interceptan su recorrido (figura 1).

Por el contrario, si las alturas de las crestas son superiores, las nubes “resbalan” lateralmente (Seijas, 1998), dando lugar al denominado “mar de nubes”, que apenas llega a contactar con el terreno.

Al introducir en el proceso la dinámica de las nubes hubo que deducir por separado el KMN de las nubes de “desbordamiento” (KMND ? f (INMD)) del KMN de las de “estancamiento” (KMNE ? f (INME)).

Ciñéndonos a las nubes de “desbordamiento”, en el tramo de territorio afectado por este tipo de nubes, el cociente entre la densidad media o Intensidad Media de Niebla Mensual de las nubes de Desbordamiento (INMD) y la que corresponde a la totalidad de las nubes que afecten a un determinado lugar (INM) está relacionado estadísticamente con la cota de cresta (Zc), así como con la diferencia entre ésta y la cota del lugar (Zc - Z) o con el cociente entre ambas (Z / Zc). 

No existiendo razones objetivas para descartar totalmente la aportación procedente de las nubes de “estancamiento”, se asignó a éstas un factor de participación (Ke) cuyo valor, desconocido a priori, se dedujo dentro del proceso de calibración. Valor que, como cabía de esperar, resultó ser muy bajo.

Perfiles tipo –esquemáticos– de las nubes de alisios de desbordamiento o de estancamiento: la función del nuevo factor de eficiencia «corregido» (KMNc), es consecuente con los dos tipos de nubes (“desbordamiento” y “estancamiento”) que, aplicada tanto a las nubes de alisios como a las de inestabilidad atmosférica, permite obtener en cualquier lugar, definido por su cota (Z), el factor de eficiencia debido al contacto de las nubes con el territorio en cualquier mes del año.

KMNAc = f (Z) × ((Ke + (f (Zc) × (Z – Zc) + 1) × (1 – Ke))

KMNIc = f ‘(Z) × ((Ke + (f (Zc) × (Z – Zc) + 1) × (1 – Ke))

Factor de Eficiencia de Captación Local, EfCL

Una vez deducido el valor correspondiente al módulo diario óptimo de captación de agua de niebla (CANo) y a falta de otras consideraciones relativas al elemento captador, el volumen específico de agua de niebla susceptible de ser captado en cualquier lugar procedente de las nubes del régimen de alisios sería:

CANA(mm/año) = (NDHR>96% - NDPC>5mm)(días/año) × KVv × KMNAc × CANo(mm/día)

Para las nubes de inestabilidad atmosférica:

CANI(mm/año) = (NDPC>5mm)(días/año) × KVv × KMNIc × CANo(mm/día)

En principio, la captación total de agua de niebla (CAN) se evaluaría a partir de:

CAN = CANA + CANI = ((NDHR>96% - NDPC>5mm) ×

× KMNAc + NDPC>5mm × KMNIc) × KVv × CANo

Que también puede expresarse como: CAN = EfCL × CANo, siendo EfCL el factor de Eficiencia de Captación Local debido al número de días/mes con presencia de nubes en el lugar de captación al grado de afección de éstas y a la climatología del entorno.

EfCL = ((NDHR>96% - NDPC>5mm) × KMNAc + NDPC>5mm × KMNIc) × KVv

ZEL Potencial de Captación de Agua de Niebla, PCAN

Definición

Dividiendo por 365 (días del año) y prescindiendo del término CANo en la expresión precedente, la función resultante es equivalente al potencial (en tanto por uno) de captación agua de niebla en función de las variables climáticas (humedad relativa y  velocidad del viento) y del grado de afección de las nubes derivado del contacto directo de éstas con el territorio (KMNc).

PCAN = ((NDHR>96% – NDP>5mm) × KMNAc + NDPC>5mm × K MNIc) × KVv / 365

De esta igualdad, se deduce que el lugar óptimo para captar agua de niebla (PCAN = 1) sería aquel en el que: 

  • Los 365 días del año contara con la presencia de nubes, del tipo que fueran.
  • Las nubes, todas de desbordamiento, tendrían siempre el máximo contenido de niebla. 
  • La velocidad del viento en todos los días del año fuera de unos 10 m/s.

El PCAN en la isla de Tenerife

El mapa descriptivo de este parámetro pone de manifiesto la inexistencia en la isla de lugares con estas características. El potencial más alto (0.250) se localiza en las crestas de las cumbres orientales de la isla (Anaga); le sigue la cumbre de la cordillera central (dorsal este) con 0.180; y, en tercer lugar, con valores de alrededor de PPN = 0.150, las zonas de cresta del macizo occidental (Teno). 

Estacionalmente, en los macizos de Anaga y Teno la captación de agua de niebla se concentra sobre todo en los meses de verano y primavera. En el primero de ellos, el potencial llega a alcanzar en las zonas inmediatas a la cumbre un valor medio realmente significativo (0,615). En la cordillera dorsal el fenómeno está más repartido.

La precipitación “natural” de Agua de Niebla

La vegetación como principal elemento natural de captación

La Precipitación “natural” de Agua de Niebla se origina con la captación del recurso a las nubes por parte de dos elementos principales:

  • La vegetación.
  • La roca de cobertera del terreno.

Cuando se trata de la vegetación en el proceso de cálculo de la PAN, participa un nuevo factor de eficiencia (KVN), a su vez dependiente de tres subfactores relacionados con otros tantos atributos del elemento captador (Kämmer, 1974; Santana Pérez, 1987):

KVN = KMV • KHV • KDV

  • La Morfología (KMV). La constitución morfológica de la planta en general, pero especialmente de la hoja, condicionan la cantidad de agua captada.
  • La Envergadura (KHV). En principio, cuanta mayor superficie de exposición ofrezca el elemento interceptor, de mayor capacidad de atrapar el agua de las nubes disfrutará.         
  • La Densidad del arbolado dentro del bosque (KDV).

La pendiente del terreno afecta de distinta forma a la capacidad de captación del arbolado según que éste forme parte de la que hemos distinguido como parcela de borde de bosque (200 primeros metros) o lo sea de parcelas “internas” (resto del bosque en parcelas de 200 metros).

Relación de las nubes con el bosque

La relación de la niebla con el arbolado en la primera línea de bosque no es igual a la existente en el interior de éste, pues la respuesta de la niebla ante el mayor o menor número de obstáculos que la intercepten es muy diferente según se trate de una u otra localización. 

Según nuestra propuesta de modelo:

  • Cuanto más espesa sea la hilera inicial, mayor será el agua de niebla captada, tendencia que se interrumpe cuando la densidad de vegetación alcanza un determinado umbral (90%). 
  • En el interior del bosque, la densidad de vegetación es una aliada de la captación solo en los umbrales más bajos. En general, los árboles son un obstáculo para la niebla.
  • En la hilera del frente del bosque, la máxima eficiencia de captación (0,79) se consigue con densidades de vegetación (DV) del 90%, mientras que en el interior del bosque esa máxima eficiencia (0,31) se obtiene en bosques con DV = 42%.  
  • Entre ambas situaciones, hemos establecido una zona de transición que hemos denominado parcela de borde de bosque.
  • Al final de dicha parcela, coincidente con el inicio de la primera interna, la densidad de niebla alcanzará un determinado valor que conservará el resto del recorrido.

Proceso de cálculo

El proceso hasta alcanzar la función de evaluación de la PAN es relativamente complejo, de modo que se ha desgranado en varios análisis particulares relativos a las diversas circunstancias que pueden darse en el caso. Se ha procedido de la siguiente manera:

  • Se ha puesto en contacto a las nubes con la primera hilera de arbolado de un bosque de suelo horizontal con una sola especie vegetal. 
  • Después de contemplar la relación entre la niebla y esa primera hilera de árboles, se ha investigado lo que ocurre en la zona interna de este bosque unitario, obviando en principio la franja inicial (de borde) inmediata a la citada primera línea de arbolado. 
  • Una vez hecho el análisis en dichas localizaciones ?frente de bosque y zona interna?, se ha acometido el de la zona de tránsito entre ambas, la ya citada parcela de borde de bosque. 
  • Operaciones necesarias antes de introducir la pendiente del terreno en el análisis de la CAN y de la PAN en los bosques con suelo inclinado.

Estos primeros pasos llevaron a establecer los fundamentos metodológicos que, derivados de la relación entre niebla y arbolado, dan lugar al procedimiento. 

  • La aplicación de esta metodología a los bosques compartidos por dos especies permitió evaluar la CAN y la PAN en este tipo de bosque y examinar, a su vez, la dinámica de la niebla en el interior de bosques no unitarios. 
  • Esto facilitó el cálculo de la CAN y de la PAN en los bosques mixtos en general. 

Fundamentos 

Experimentos (Kämmer, 1974) en la parcela de inicio (parcela de borde) de un bosque unitario (una sola especie) sobre suelo horizontal han permitido deducir que la PAN disminuye, a partir de la primera hilera de arbolado, conforme a una ley del tipo: 

                                               PANL = PANph × e – ? × L, en la que:

  • «a». El factor de reducción de agua precipitada. Está relacionado con los factores de densidad de vegetación relativos a la primera hilera de árboles (KDVph) y a las parcelas internas del bosque (KDVpi): 

a = f(KDVph, KDVpi)

  • L. Distancia de cálculo a partir de la primera hilera de bosque.

A partir del frente del bosque el contenido hídrico del Flujo de Niebla (FN), iría disminuyendo progresivamente, de acuerdo al factor “?”, hasta llegar a agotarse, disminución que tendrá lugar a todo el largo del recorrido de las nubes a través de aquél, sin distinguir si se trata de parcelas de borde o internas.

No obstante, nuestra propuesta de modelo de evaluación de la PAN contempla, dentro de la primera parcela interna y después de que el FN ha recorrido 200 metros (distancia de estabilización del FN) en fase de agotamiento, la existencia un flujo residual de niebla de contenido constante que conservará hasta el final. 

En los bosques de suelo inclinado, las copas de árbol que destacan por efecto de la pendiente del terreno reciben directamente la niebla, incrementando la CAN y en consecuencia la PAN tanto más cuanto mayor sea la altura de exposición. Por esta razón, hay un cierto paralelismo entre el procedimiento de cálculo de la CAN y la PAN en las parcelas internas de bosque en pendiente y el de las parcelas de borde en suelo horizontal. 

Conceptos 

En los bosques bicompartidos, donde una de las especies aventaja en altura a la otra, se opera con dos bloques de arbolado:

  • El superior correspondiente al tramo de la especie más alta que sobresale de la más baja (HVA – HVB) (vegetación unitaria: vu) y el inferior, de altura equivalente a la de la más baja (HVB), que comparten ambas (vegetación conjunta: vc).
  • Ambos bloques compuestos de bandas de arbolado completas (bc) o parciales (bp) a través de las cuales se introduce el Flujo de Niebla (FN) conformando pasillos de niebla, de altura equivalente a la de la copa de árbol que destaca (HVAd y HVBd) por efecto de la pendiente.

A su vez, cada uno de estos dos bloques cabe diferenciarlos en otros cuatro, según que el flujo de niebla que circule por ellos lo haga en fase de agotamiento o de estabilización y que en ambas fases el flujo de niebla sea el original (fao y feo), es decir, el que ha atravesado el arbolado unitario. O bien, se trate de un flujo diferido (fad y fed), que es el que alcanza el doble arbolado después de circular por el unitario. 

El Flujo de Niebla a través del bosque

Las figuras adjuntas contemplan la celda de borde y la primera interna de un bosque habitado por dos especies diferentes que ocupan el suelo en la misma proporción. Con esta distribución, la altura de los pasillos de niebla  de la zona superior es igual a la de los de la zona inferior (HVAd = HVBd), no así el reparto del flujo de niebla, muy distinto según sea la vía de penetración.

La niebla, con su contenido original, se introduce bien por los pasillos de niebla,  bien en masa por el frente de la primera línea de arbolado.

En el esquema inferior de la primera figura se ofrece la distribución del flujo de niebla (FN) circulando por un pasillo entre la especie más alta ?el que comienza en la tercera copa de árbol y representado en el centro de la figura con su altura distorsionada. En la segunda, el pasillo se corresponde con la especie más baja.

En ambos pasillos, se distinguen hasta cuatro bandas de arbolado de diferente longitud, con la niebla circulando en fase de agotamiento (azul: original; verde: diferido) o de estabilización (ocre), tal como se refleja en los esquemas inferiores de cada figura. 

El factor de eficiencia debido a la relación Bosque-Niebla

La combinación de las características de la vegetación que puebla el bosque con la pendiente del suelo ha dado lugar a un nuevo factor de eficiencia debido a la relación del Bosque con la Niebla (KBN), uno para cada tipo de parcela. El correspondiente a una parcela interna de un bosque en el que puedan convivir dos especies vegetales distintas tendría la siguiente composición:

KBNpi = (1 – e – Lbc.vu.fao × ?) / (200 × ?) × (Ntbc.vu – Ntbc.vui) × KVAdNph + KVANpi(feo.vu) –

– KVAINpi(feo.vu) + e – ? × Lbc.vu.fao × (1 – e – Lbc.vc.fad × ?’) / (200 × ?’) × (Ntbc.vc – Ntbc.vci) ×

× KVABdNph + KVABNpi(fed.vc) – KVABINpi(fed.vc)

La mitad inicial de la función define el factor de eficiencia para la CAN del arbolado unitario que sobresale por encima de la especie más baja. Con el resto, se evalúa el del tramo de arbolado inferior, compartido por las dos especies, tramo que el flujo de niebla atraviesa en fase de agotamiento diferido. Los términos precedidos del signo menos se identifican con los tramos de árbol Ineficaces (tronco desnudo de hojarasca) para la CAN.

En las parcelas de borde, la expresión de cálculo del factor de eficiencia el KBNpb tendría una composición semejante aunque más extensa y compleja.

Funciones de definición de la PAN generada desde la vegetación

Asociando los dos factores de eficiencia, el de Captación Local (EfCL) y el relativo a las características del bosque (KBN) a un módulo óptimo de precipitación específica diaria de agua de niebla (PANo), se han construido dos funciones de evaluación de la PAN:

En parcelas internas:     PANpi = EfCL × KBN(pi) × PANo

En parcelas de borde:    PANpb = EfCL × KBN(pb) × PANo

Para evaluar la PAN en bosques con tres o más especies, no habría sino que complementar las funciones precedentes con nuevos bloques ?semejantes a los comentados? que reflejen las consecuencias del tránsito de la niebla a su través.

La Precipitación de Agua de Niebla sobre Roca 

También el suelo de cobertera, al que en general identificamos como roca, puede recibir directamente este recurso cuando las nubes lo contactan. Sería la Precipitación Horizontal sobre Roca. Para su evaluación se propone la siguiente función:

PHR = EfCL × KRN × PHRo

KRN es el factor de eficiencia debido a la relación del suelo o la Roca con la Niebla; aplicable a cualquier tipo de parcela. Está asociado a la pendiente del suelo y a la densidad de la vegetación que pudiera poblarlo: KRN = KPR × KDR, frontales de rocas aisladas recibiendo el impacto de la niebla.

PHRo es el módulo óptimo de PAN sobre la roca. Es equivalente al volumen específico medio diario de agua de niebla que captaría una pared vertical localizada en un lugar donde la velocidad del viento sea de 10 m/s y las nubes que lo visiten sean de desbordamiento y además lo contacten con su mayor contenido hídrico.

Funciones para el cálculo de la PAN total, PTAN

La Precipitación Total de Agua de Niebla que podría recibir un determinado lugar es posible deducirla empíricamente a partir de las expresiones siguientes:

  • Si el lugar se ubica en una parcela interna de bosque:

PTANpi = EfCL × (KBN(pi) × PANo + KRN × PHRo)

  • Si se encuentra en una parcela de «borde» de bosque:

PTANpb = EfCL × (KBN(pb) × PANo + KRN × PHRo)

Calibrado del submodelo y evaluación de PANo

En aquellas zonas del territorio insular donde se tenía constancia de la presencia de niebla, se han venido llevando a cabo mediciones de la PAN bajo la cubierta de distintos tipos de vegetación: pino canario, pino radiata, eucaliptos, fayal-brezal, monteverde, etc. 

Tales experimentos tuvieron períodos de duración relativamente extensos (alrededor de un año). Se buscaba medir la PAN neta procedente de la captación de agua de niebla por el arbolado. De ellos y de otros realizados con elementos artificiales de captación, nos hemos servido para hacer las pruebas de calibración, las cuales culminaron con la aproximación del valor del Módulo Óptimo de Precipitación de Agua de Niebla (PANo).

PANo: volumen específico medio diario de agua de niebla que precipitaría desde un pino aislado de 30 metros de altura localizado en un lugar donde la velocidad del viento sea de 10 m/s y las nubes que lo visiten sean de desbordamiento y, además, lo contacten con su mayor contenido hídrico.

La precipitación total de agua de niebla en Tenerife

Según nubes de procedencia y medio de captación

Durante los últimos 30 años, el volumen específico medio de PTAN generada de forma natural en la isla de Tenerife ha sido deducido en el MHSup según la metodología descrita, dando como resultado: 42 L/m2/año. 

De éstos:

34 L/m2/año procederían de las nubes del régimen de vientos alisios.

  8 L/m2/año de las nubes de inestabilidad atmosférica.

A su vez:

37 L/m2/año habrían sido captados por la vegetación.

5 L/m2/año los habrían captado, directamente de las nubes, los accidentes del terreno y la propia roca que cubre la superficie insular.

La distribución de la PTAN neta que se dibuja en el mapa de isolíneas confirma los tres núcleos principales de captación: la cordillera de Anaga, la Central y la de Teno (ver gráficos en el artículo original en el número 422 de Cimbra). 

Afección de la PTAN a la recarga del sistema acuífero insular

No está probado que la PAN genere recarga directa al multiacuífero, pues se estima que el suelo edáfico es el que más se beneficia de ella. Pero es precisamente esta circunstancia la que confirma la importancia de su aportación, en este caso indirecta, a la recarga.

Sucede que, con los eventos de lluvia, el agua de la PC destinada a cubrir, en primer lugar, las reservas del suelo. Al encontrarlo colmado por el aporte de la PAN, continúa su camino descendente hasta ser interceptada por algún acuífero colgado o, a mayor profundidad, por el acuífero basal.

La resolución del balance hídrico en el MHSup proporciona el volumen específico medio anual de agua de lluvia (vertical + horizontal) que ha alcanzado el multiacuífero insular durante los últimos 30 años: 145 mm/año ? 295 hm3/año. Pero es complicado discernir qué volumen concierne a cada tipo de lluvia.

Autor. Juan José Braojos Ruiz. Ingeniero Técnico de Obras Públicas, especialidad en Construcciones Civiles. 

Artículo incluido en el número 422 de Cimbra, la revista de Ingeniería Civil del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, disponible aquí.