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Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia 2024, por el CITOP

Viernes, 09 Febrero, 2024

Un año más, el 11 de febrero, la Organización de Naciones Unidas celebra el Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia. Una jornada que pone bajo la lupa la situación de las profesionales en la categoría STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas en inglés) y la brecha de género que existe, incluso en los países considerados del Primer Mundo. 

El principal objetivo marcado por la organización es “abordar algunos de los mayores retos de la Agenda para el Desarrollo Sostenible —desde la mejora de la salud hasta la lucha contra el cambio climático —“. Esto pasa, así, “por sacar partido de todos los talentos disponibles. Esto significa que necesitamos que más mujeres trabajen en estos ámbitos. La diversidad en la investigación amplía la reserva de investigadores con talento, aportando nuevas perspectivas, talento y creatividad”. 

Todo ello en un contexto totalmente injusto para las mujeres, dado que, según datos de la Organización de Naciones Unidas:

  • Las becas recibidas por las mujeres para la investigación son menores. Si bien suponen el 33,3% del total de equipo investigador, sólo el 12% de las academias científicas nacionales son mujeres.
  • “En campos de vanguardia como la Inteligencia Artificial, sólo uno de cada cinco profesionales (22%) es una mujer”. 
  • Esto también se produce en campos que, en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, nos afectar directamente. Sólo el 28% de los Graduados en Ingeniería son mujeres, un 40% en el ámbito de la Informática.

Carreras peor pagadas y más cortas y menor visibilidad en publicaciones científicas. Una infrautilización del 50% de la población, tal y como recoge la ONU, en una situación crítica para el planeta, donde se requieren mayores resultados para acabar con el Cambio Climático, entre otras emergencias. 

Mujeres en las infraestructuras

La situación de las mujeres en campos como la Ingeniería Civil es muy desigual en el mundo. En países desarrollados, todavía la brecha de género en este ámbito, tradicionalmente masculino, es muy pronunciada.

Según el Observatorio de la Ingeniería de España, en su estudio de 2022, en nuestro país el 20% de los Ingenieros son mujeres, alcanzando el 24% en Ingeniería Civil. Todavía muy lejos de la paridad, este porcentaje es muchísimo inferior en países como Italia (18%) y Alemania (17%). 

Para solventar esta situación, entidades como UNOPS, la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos, trabajan en origen para involucrar a las mujeres en profesiones técnicas, conocidas como STEM, en países en desarrollo.

Es el caso del testimonio de Shameena Jeewooth, Ingeniera Civil y Revisora de diseño en el Grupo de Infraestructura y Gestión de Proyectos de UNOPS en Copenhague. En un artículo llamado “Género e infraestructura: más mujeres en el sector de la Ingeniería”, determina que existen dos problemas principales a la hora de contratar a mujeres en la Ingeniería Civil. Por un lado, las condiciones sanitarias (al compartir vestuarios y baño con los hombres). Por otro, los riesgos asociados a la Construcción: “Los empleadores suelen recurrir a este estereotipo para disuadir a las mujeres de trabajar en la construcción, para lo que además aducen razones de falta de seguridad pese a que los posibles peligros son los mismos tanto para hombres como para mujeres”. 

Para poder eliminar estos obstáculos iniciales ya en la contratación, Jeewooth establece que “es preciso pensar no sólo en cómo lograr que aumente el número de mujeres en el sector de la Ingeniería Civil, sino también de qué forma asegurar que permanecen en el puesto de trabajo y que contribuyan al diseño y a la implementación de infraestructura”.

Para ello, según la experta, se ha de fomentar el liderazgo y la dirección de perfiles femeninos en las organizaciones y en el tejido profesional, de tal manera que estas profesionales supongan un modelo y permitan la eliminación de la barrera inicial de la contratación.

Pero, una vez más, ¿nos encontramos ante un callejón sin salida? Si no se contrata a mujeres, difícilmente pueden romper el techo de cristal en campos tan tradicionalmente masculinos como la Ingeniería Civil. 

Un cómic para la igualdad

El pasado siete de febrero, tuvo lugar el evento “Profesiones STEAM en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia” de Unión Profesional junto a la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas, AMIT. 

Este encuentro de mujeres profesionales tuvo lugar en el espacio de Fundación Telefónica de Madrid y contó con la participación de destacadas miembros de las entidades invitadas. Se trata de una iniciativa que se recoge dentro de la Alianza STEAM por el talento femenino, Niñas en pie de ciencia, iniciada por el Ministerio de Educación y Formación Profesional y Deportes y de la que forman parte AMIT y UP. 

Entre las formaciones que acudieron a la cita, se encontraba el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, en su apuesta por la eliminación de la brecha de género en disciplinas como la Ingeniería Civil. 

Esta reunión contó con la apertura de Pablo Gonzalo, Responsable del Área de Cultura Digital de la Fundación Telefónica, de Monserrat Grañeras, Jefa de Gabinete de la Secretaría de Estado de Educación, de Marta Vall-lloresa, Vicepresidenta de Unión Profesional, y de Maite Paramio, Presidenta de AMIT. Asimismo, el cierre estuvo a cargo de Victoria Ortega, Presidenta de UP. 

En este sentido, desde AMIT se recalcó la idea de la importancia de los valores que se han dado a lo largo de la historia a las mujeres, que han servido como represión. De ahí que esta asociación para la divulgación y el empoderamiento plantee sus acciones desde la eliminación de estos prejuicios en torno a la mujer: no sólo en relación a sus conocimientos, sino a su edad: “Cuanta más edad en ciencia, mejor”. 

La segunda parte del encuentro se enfocó en la presentación del reciente libro “La tabla periódica”, en formato mesa debate con sus autoras: Clara Grima y Adela Muñoz (Matemática y Química) y Raquel Gu (dibujante).

Entre las ideas que se recogieron en esta conservación entre autoras, destacó la idea de la comunicación de la ciencia, más allá de lo “serio”. Dicho de otra manera, la eliminación de las barreras que han de superar las científicas para ayudar en la divulgación a través de herramientas como el cómic y el humor.

De esta manera, de evitar que las ciencias se enquisten entre los jóvenes, que aprenderán a ver la “importancia y la belleza”, así como su influencia en la sociedad (Adela Muñoz).

A través de cuentos y de obras de teatro (trabajos previos realizados por las científicas responsables de “La tabla periódica”), se unen dos disciplinas fundamentales: la ciencia y las humanidades. Este último gran ámbito es el de ahondar en la historia de las pioneras por dos motivos: para hacer justicia y para ser modelos para otras mujeres. 

Si bien el cómic “La tabla periódica” se ha planteado como un trabajo para la divulgación, partiendo de la ilustración y del humor, no se trata de un trabajo mejor. Tal y como destacó la dibujante del mismo, Raquel Gu, “un cómic aúna dibujos, textos, silencios y vacíos. Es más directo, más amable y más cercano”. 

El gran problema de la ciencia

Para terminar la mesa debate de “Profesiones STEAM en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia”, se planteó el porqué del gran problema de la falta de atracción a las ciencias por parte de las jóvenes. Tal y como explicó Clara Grima, Matemática de profesión, esta se debe a dos factores fundamentales.

En primer lugar, a los profesores de Primaria se les ha educado en “las ciencias son difíciles” y, de manera indirecta, esta visión, que ellos también han sufrido de generaciones anteriores, recae en sus alumnos más pequeños.

En segundo, en el momento en el que una ciencia permite “ganar dinero” se masculiniza, por lo que se pierde la visión de “servicio a la sociedad”, que es lo que atrae a las mujeres. Esta culpabilidad femenina de incrementar patrimonio (relacionado con los valores tradicionales que se mencionaban al principio de la charla) es lo que, en parte, está provocando la caída de la matriculación femenina en STEM en comparación con décadas anteriores.