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Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería 2024: nuestras Ingenieras Civiles

Viernes, 21 Junio, 2024

Desde 2014, el 23 de junio se celebra el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería. Promovido por la Society of Women Engineers y apoyado por UNESCO, se trata de una fecha única para la puesta en valor de nuestras mujeres en el ámbito técnico. 

El primer objetivo es la inclusión de modelos en el mundo académico y empresarial para que las futuras profesionales de la Ingeniería puedan contar con referentes en ámbitos como la Ingeniería Civil. 

Durante más de 70 años, esta asociación, la Society of Women Engineers, ha evolucionado en estas últimas décadas acorde a los retos y oportunidades de la Ingeniería y tecnología actuales. Una apuesta por la eliminación de la brecha de género en profesiones tradicionalmente masculinas que celebra su gran día el 23 de junio. 

Pero, ¿es esta fecha necesaria? Como en cada celebración, desde el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, ponemos el foco en los principales datos de las ramas de conocimiento que engloba la Ingeniería para tener una visión transversal de la situación y de cómo nos afecta como sociedad.

Así, si atendemos al último estudio presentado por el Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España, INGITE, con el nombre de “Análisis de los estudios universitarios en Ingeniería”, presentado en febrero de 2024, vemos cómo la diferencia por género de los estudiantes sigue presente, año tras año.

Tal y como introduce el documento de INGITE, “en los últimos 20 años ha descendido un 40% los alumnos matriculados en Ingeniería (vocaciones), sino además porque han pasado de representar un 24,02% sobre el total de alumnos en el curso 2002-2003 a tan solo un 12,72% en el año 2022 2023, siendo incluso inferior al porcentaje que había en el inicio de la serie histórica 1985-1986 donde los alumnos de Ingeniería representaban el 14,06%”.

Estos datos, alarmantes, conllevan también una gran diferencia de matriculaciones por género, si bien, parece, que esta se va disipando en los últimos años. Así, “en los últimos 8 años ha aumentado (el número de matriculaciones femeninas) un 19,5%, pasando de 44.369 en el curso 2015-2016 a 53.003 en el curso 2022-2023, representando el 24,2% del total de alumnos matriculados en los Grados de Ingeniería. Algo similar ocurre con las mujeres egresadas que también aumentan un 7,91% en los últimos 7 años, pasando de 6.074 en el curso 2015-2016 a 6.555 en el curso 2021-2022, donde representan el 24,82% sobre el total de los egresados”.

Pero los datos todavía son muy desiguales, dado que estamos hablando de menos de un tercio del total de Ingenieros. Esto, a la larga, también afectará a la sociedad en su conjunto, dado que se requiere el aporte femenino para la reorganización de las ciudades (ahora también con perspectiva de género) y de las infraestructuras, analizadas siempre según los usos masculinos. 

Además, dado que los países europeos necesitarán en los próximos años más de 200.000 Ingenieros, se creará un nicho de empleo único que tendrán que cubrir, en un 70% hombres, acrecentando la situación de desigualdad de nuestras Ingenieras en un corto plazo. 

Pero, ¿cómo atraer el talento femenino, tan necesario, a la Ingeniería Civil? Parece, como nos indican las estadísticas, que las mujeres se decantan por carreras englobadas dentro de las “letras” y del cuidado (especialmente Enfermería). Un discurso social mal enfocado, dado que estudios como la Ingeniería Civil cuentan con un alto componente de servicio a la comunidad, tal y como nos explican nuestras Colegiadas. 

Nuestras Ingenieras Civiles

Pero nadie mejor que nuestras Ingenieras Civiles para inculcarnos la importancia de la incorporación masiva de la mujer a la Construcción. Por ello, hemos consultado a tres profesionales del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas para conocer su experiencia y su satisfacción al formar parte de una profesión cuyo principal objetivo es el bienestar social. 

Es el caso de María Jesús Bravo, Vicepresidenta Primera del CITOP. Con una amplia trayectoria en la profesión, Bravo nos confirma la importancia de la Ingeniería Civil y todo lo que una mujer puede realizar en dicho campo: “Soy ITOP e Ingeniera Civil. Comprometida con mi profesión desde hace más de 25 años, hoy quiero exponer los motivos por los que es importante ser Ingeniera. En primer lugar, porque jugamos un papel crucial en el desarrollo y mantenimiento de las infraestructuras de nuestras ciudades y comunidades: nuestras carreteras, nuestros sistemas de agua y alcantarillado… y muchos otros elementos esenciales para nuestra vida diaria”. 

Bravo continúa con el listado de puntos de referencia en torno a las Ingenieras Civiles: “En segundo lugar, ser Ingeniera me permite contribuir directamente al bienestar y seguridad de la sociedad: poder diseñar, supervisar y ejecutar proyectos que no sólo mejoran la calidad de vida de las personas, sino que también promueven el desarrollo sostenible y el respeto por el Medio Ambiente. Esta carrera ofrece también una gran variedad de oportunidades y la posibilidad de trabajar en proyectos desafiantes e innovadores. Cada trabajo es único y presenta sus propios retos, lo que hace que el trabajo sea dinámico y emocionante”. 

Para terminar, la Vicepresidenta Primera del CITOP espera “servir de ejemplo para las futuras generaciones de Ingeniería, ya que aumenta la diversidad en este campo, fomentando la creatividad y la innovación”. 

Y del testimonio de María Jesús Bravo, al de Maribel Santos, Vocal de la Zona de Madrid del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, ITOP e Ingeniera Civil y con una larga trayectoria en INECO: “Las mujeres Ingenieras están revolucionando el mundo, con su talento, creatividad innovadora y con su visión sostenible. Su impacto es innegable: cada día, más mujeres se suman a esta increíble profesión, aportando diversidad y nueva perspectiva que hacen nuestras ciudades y comunidades más fuertes y resilientes. El futuro es brillante y lleno de oportunidades gracias a ellas. Mujeres, la sororidad nos hace más fuertes en su conjunto”. 

Por último, recogemos las palabras de Sonia Zapatero, Colegiada de la Zona de Aragón de 31 años que se ha especializado en las energías renovables. Con una trayectoria infinita, es nuestro testimonio más joven y más prometedor. Nos explica qué significa ser para ella Ingeniera Civil: “supone crear soluciones a problemas que nos demanda la sociedad. Contribuyes, así, a su bienestar con la construcción de infraestructuras como carreteras, puentes… Esta profesión lleva implícita planificación, diseño, construcción y mantenimiento y, sobre todo, la capacidad de trabajar en equipo”.

Zapatero se decantó por la Ingeniería Civil porque buscaba “huir de esa rutina, de la monotonía de los trabajos repetitivos que puedes encontrarte en otras profesiones. Para mí, la Ingeniería supone un continuo aprendizaje y desarrollo, con la investigación de nuevos materiales, con las nuevas tecnologías que nos hacen contar con nuevas herramientas de cálculo y de diseño… “. 

“La Ingeniería Civil es crecer, día a día, como persona. Implica también romper con los estereotipos: las mujeres somos capaces de conseguir todo aquello que nos proponemos con esfuerzo. Aunque nos queden muchas batallas que luchar a pie de obra, vamos por el buen camino”. 

Para terminar, Sonia índice en que “vamos, como Ingenieros Civiles, de la mano de la sostenibilidad”. Un discurso fundamental para las nuevas generaciones, comprometidas con un mayor cuidado del entorno y un menor consumo de materias primas. 

Tres ejemplos de mujeres Ingenieras Civiles que han logrado el éxito profesional en una carrera tradicionalmente masculina y que, sin duda, son un claro referente para las próximas profesionales. 

Puedes ver el vídeo de la campaña “Día Internacional de la Mujer en Ingeniería” en el canal de Youtube del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas.