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Factor humano y su interacción con los elementos de la carretera y el vehículo autónomo

Miércoles, 01 Abril, 2026

Del 16 al 20 de marzo de 2026, se ha celebrado la cuarta edición del Congreso Online de Movilidad Urbana Sostenible, COMUSUna vez más, el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas ha participado en este evento online, que ha contado con la asistencia de más de 23.000 profesionales de ámbitos como la Ingeniería Civil. Entre ellos, el ponente aportado por CITOP, Fernando Minaya. Colegiado de la Zona de Madrid, es experto en Movilidad y Perito. 

Para este evento global, Minaya ha llevado a cabo la presentación “Factor humano y su interacción con los elementos de la carretera y el vehículo autónomoâ€, ya disponible en el canal de Youtube del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas.

Durante su exposición, nuestro Colegiado ha analizado los factores que inciden en la movilidad (vía, vehículo y humano), así como las demandas entre los elementos de la misma. Estos son la señalización, los elementos de contención, el vehículo autónomo y el conductor (factor humano). Finalmente, Minaya ha incorporado a su exposición los datos más relevantes el futuro del automatismo en la conducción. 

Factores de la movilidad

En este punto y tal como se refleja en el documento en vídeo de nuestro canal de Youtube, Fernando Minaya incide en la necesidad de monitorizar el factor humano, uno de los máximos responsables de los accidentes.

El cansancio, el estrés, las sustancias tóxicas y demás elementos variables en el conductor provocan un gran número de accidentes (con las consiguientes pérdidas).

Para poder reducir la importancia del factor humano en los incidentes en carretera, se ha de fomentar la interacción con la infraestructura, creando un contexto favorable a la anticipación de las reacciones del usuario.   

También hay que tener en cuenta la vía, en tanto que es el elemento que más variaciones está sufriendo, en parte por su digitalización. Nacen las Smart Roads como un factor clave para la reducción de los accidentes y la conexión entre usuarios y los sistemas de ayuda a la conducción de los nuevos vehículos. 

Este último, el coche, se ha desarrollado hasta estar completamente conectado con el entorno, siendo clave en el futuro de las infraestructuras. Nacen así los vehículos autónomos.  

Las demandas de la movilidad

Dentro de este contexto, el conductor pasa de ser activo a jugar un nuevo rol, el pasivo. Si bien existen diferentes niveles de autonomía del vehículo con respecto al usuario, lo cierto es que, cada vez más, se requieren nuevas habilidades por parte del ser humano. 

Más formación, especialmente digital, para un papel de supervisión de sistemas. El conductor 4.0 ha de estar siempre presente (Convenio de Viena), ha de contar con una caja negra en el vehículo y, por supuesto, ser capaz de reaccionar ante fallos del vehículo autónomo.

Estos se producirán, principalmente, por una grieta en la conexión entre la carretera y el coche. Dicho de otra manera, se ha de adaptar la infraestructura para el nuevo algoritmo (Dominio de Diseño Operativo). 

La digitalización de la red viaria ha de estar enfocada a ver la infraestructura como un activo pasivo, dejando en la tecnología el peso de la interacción con el vehículo. Ahí entra el Ingeniero Civil con los principios de diseño, de señalización y de seguridad.

En primer lugar, con la incorporación de marcas viales y señales adaptadas a los sensores ADAS y al ojo humano, dado que ambos van a convivir en la carretera. En segundo, con la incorporación de sistemas de autorreparación en la propia infraestructura que mejoren el nivel de mantenimiento actual de la red. 

En tercero, tal y como apunta Minaya en COMUS 2026, se ha de adaptar la señalización vertical, con un sistema de gobierno adaptado a las necesidades de la red. Dicho de otra manera, procesos y sistemas de mantenimiento para que su estado sea excepcional y permitan la conexión continuada entre vehículo y carretera digital. 

¿Y si se pierde la interacción? Ahí entra el Gemelo Digital, uno de los grandes hitos de la Ingeniería Civil de los últimos años. Gracias a las herramientas BIM y GIS, entre otras, se permitirá aportar información real y en el momento de la carretera a los sistemas de los vehículos autónomos, de tal manera que en ningún momento se requiera una reacción rápida del conductor. 

Entre los principios de la autonomía de la conducción, para finalizar, Fernando Minaya destaca la accesibilidad universal a la conducción y la consecución del objetivo de cero accidentes marcado por, entre otras entidades, la Dirección General de Tráfico. 

Puedes acceder a la ponencia completa en el canal de Youtube del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas.