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La Ingeniería Civil en el Urbanismo. ¿Qué es la gentrificación?

Jueves, 16 Febrero, 2023

Dentro de la campaña “La Ingeniería Civil en el Urbanismo”, en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, nos acercamos a conceptos que están adquiriendo gran importancia en la organización de las ciudades, tanto las de nueva implantación como las antiguas, que se han configurado en base a necesidades ya obsoletas. 

Así, en esta entrega de “La Ingeniería Civil en el Urbanismo”, conocemos más sobre la Gentrificación. Ésta se define como “un proceso dado dentro de la economía de mercado capitalista, el cual implica la transformación de un espacio urbano deteriorado o en declive, a partir de la reconstrucción o rehabilitación por cambios en las dinámicas del mercado y el aumento de la demanda por espacios comerciales y residenciales (Wikipedia)”. Su origen se encuentra en Inglaterra, donde se conocía como gentry a aquella nobleza media y baja que poseía tierras, junto con pequeños propietarios pobres de Londres.  

Este desarrollo, que implica la remodelación urbana, con nuevos planes en las zonas afectadas, conlleva ventajas e inconvenientes. Entre los beneficios, se encuentra la mejora de las condiciones de vida de dichas áreas, con la inclusión de espacios verdes, incremento de actividad comercial y la llegada de nuevos vecinos en los barrios, generalmente con mayor poder adquisitivo. 

Entre los elementos negativos, destaca la migración de los vecinos tradicionales hacia otras zonas, más periféricas, ante el incremento de precio de las viviendas y de la vida en general en los entornos gentrificados. 

Este proceso, que hemos resumido en pocas palabras, se define en tres grandes fases, tal y como determina Michael Pacione, teórico del concepto: abandono por las clases bajas, ocupación por las medias y media-altas, y revitalización económica. “Es necesario hacer constar que, aunque esta secuenciación se ajusta a gran parte de los casos, la primera fase podría ser totalmente prescindible, ya que se refiere a un estado precapitalista del sector que no tiene por qué darse necesariamente. Existen barrios gentrificados que nacen originalmente como barrios obreros en la etapa capitalista de la ciudad y que anteriormente correspondían a vacíos demográficos (Wikipedia)”. 

Esta corriente, que liga directamente contexto social (clases bajas versus altas), con política (liberalismo frente a corrientes más marxistas) y económica (capitalismo y el binomio oferta-demanda), establece la gentrificación como “consecuencia de la reestructuración económica, sociocultural y demográfica del espacio urbano. Los cambios en la estructura económica del capitalismo dan lugar a un nuevo grupo social auspiciado por el aumento de la importancia del sector servicios y de los trabajadores técnicos y o de cuello blanco con un mayor poder adquisitivo que la clásica clase obrera. Este sería el sujeto, que podría materializarse en una nueva clase social, que puja por los espacios residenciales céntricos (David Ley)”.

En este punto y siguiendo con la teoría del capitalismo y su papel en el urbanismo, recogemos las ideas de Lisa Vollmer: “La ubicación de la vivienda dentro de una ciudad puede reflejar el estatus social y está ligada a la distribución de recursos públicos. En el capitalismo, la vivienda se ha convertido en una mercancía que “debe generar retornos” (“Estrategias contra la Gentrificación”, Apuntes sobre la Ciudad). 

Este valor de mercado, la vivienda y su ubicación, es algo que experimentan la mayoría de las ciudades en el mundo. El hecho de que las clases altas se “hagan” con el centro de las urbes provoca que los proletarios acudan a la periferia, cada vez más extensa, para conseguir una vivienda asequible. Entra en juego, aquí, otro de los conceptos tratados recientemente en el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas: la pobreza de transporte. 

Esto último revierte en el trabajador en un mayor tiempo dedicado al desplazamiento al trabajo, lejanía de los servicios básicos del Estado, así como, por supuesto, destinar una mayor partida presupuestaria al pago del transporte público. Desde un punto de vista social, por tanto, se incrementa la brecha de clase. 

Ingeniería Civil en la Gentrificación

Pero, siguiendo la perspectiva sociológica, ¿qué soluciones se han de aportar para evitar la Gentrificación? Según Lisa Vollmer, tres son los puntos fundamentales para evitar la toma de posesión del centro por el capitalismo: asequibilidad, desmercantilización y democratización en torno a la vivienda. “La mayoría de reivindicaciones pasan por formas de conseguir que los terrenos reviertan en beneficio para la sociedad. Por ejemplo: permitiendo sólo la venta con unas cláusulas que especifiquen un determinado porcentaje de las viviendas resultantes que deben ser de protección oficial. Otra de las propuestas pasa por las cooperativas o la posesión colectiva de un terreno o edificio; parte del precio del alquiler revierte sobre la comunidad, que puede afrontar reformas y no queda sometida a la lógica del beneficio (“Estrategias contra la Gentrificación”, Apuntes sobre la Ciudad)”.

Pero más allá de la intervención directa del Estado en el mercado de la vivienda, ¿cómo se puede solucionar el problema de la Gentrificación? Si bien resulta prácticamente inviable el movimiento de propietarios ya establecidos, existe una segunda opción que permita igualar el centro de las ciudades a la periferia, evitando el mal de la pobreza de transporte y de la reducción de acceso a los servicios de atención básicos. Hablamos de la implantación masiva de las ciudades fractales (de las que ya hablamos previamente), así como de las urbes de los 15 minutos. Dicho de otra manera, la aplicación de la Ingeniería Civil en la consecución de entornos más amables, también en la periferia. 

“El territorio de la periferia urbana se presenta como un conjunto fragmentado, donde se yuxtaponen piezas urbanas construidas en momentos históricos diferentes y con lógicas diversas: grandes equipamientos, promociones de vivienda pública, crecimientos marginales, instalaciones industriales, tramas residencia les planificadas... Muchos de sus edificios se han implantado mediante actuaciones aisladas, al margen de los procesos de ordenación urbanística, apoya dos en infraestructuras viarias de origen variado —caminos rurales, recorridos entre la ciudad central y el litoral, sistemas ferroviarios, ...— Se configuran así barrios inacabados, con una importante suburbialización, ausencia de funciones centrales, gran densidad, estructura urbana incierta, ausencia de espacios públicos significativos y déficits de equipamiento y urbanización (“Las Ucronías del Planteamiento Urbano”, E. Giménez y R. Temes, Universidad Politécnica de Valencia)”.

Para la reversión de este concepto negativo de la periferia se han de implantar, de manera ordenada y en base a las necesidades de la población presente y futura (con cuidado en los crecimientos demográficos esperados):

  • Infraestructuras del transporte que permitan un rápido acceso al centro y que otorguen estaciones con condiciones amables para con sus usuarios. Esto implica centros de ocio y de compras, adelantando tareas del hogar durante la espera en los trasbordos.
  • Implementación de centros de atención ciudadana en dichos entornos, que eliminen traslados a los barrios del núcleo de la urbe y que permitan eliminar la saturación generalizada en los mismos. 
  • Nuevas construcciones sanitarias en la periferia, con amplio acceso en transporte público (democratización del acceso a la Sanidad Pública). Esta inversión, tanto del sistema de salud como del de Obra Pública, revierte directamente en la creación de empleo en la zona, con la creación de servicios asociados (cafeterías, supermercados, etc.). 
  • Puesta en marcha de centros de ocio al aire libre, así como de compras: parques, zonas verdes en general, así como centros comerciales mejoran la visión de la ciudadanía con respecto a su zona de referencia, evitando el desplazamiento al centro durante el fin de semana y, por supuesto, incrementando el tiempo dedicado al placer. 

Estas acciones, directamente ligadas a la Ingeniería Civil, suponen un incremento de valor de las periferias de las grandes ciudades, lo que otorga, por un lado, entornos saludables para los ciudadanos, independientemente de su clase social y, por otro, a largo plazo, iguala el valor inmobiliario con respecto al centro, reduciendo la brecha de clase previamente analizada.